El Cuento de la Criada-Margaret Atwood-

Me gustaría que este relato fuera diferente. Me gustaría que fuera más civilizado. Me gustaría que diera mejor impresión de mí, sino de persona feliz, al menos más activa, más vacilante… Lamento que en esta historia haya tanto dolor.”

Dolor, rabia, e impotenciaeso es El Cuento de la Criada. El mundo que aquí  recrea Margaret Atwood es una pesadilla oscura, un bucle infinito de despropósitos que te van a llevar a experimentar el mismo asco y asfixia que siente nuestra protagonista, Defred.

Es difícil hablar de El Cuento de la Criada sin filtros, pero tengo que ponerlos para no desvelar la trama que, vosotros, debéis descubrir con la protagonista.

Es ella quien cuenta este Cuento, no yo. Es Defred quien, vestida de rojo, un rojo oscuro y sangrante, alterna presente y pasado, nos cuenta su historia, de la que  no tendrás una visión conjunta hasta el final. Así que, ármate  de paciencia infinita durante su lectura y haz alguna parada técnica para salir a respirar, la necesitarás.

cuento-de-la-criadaA través de Defred, conoceremos La República de Gilead, una teocracia basada en el puritanismo y extremismo religioso, que  nada tiene que ver con la república independiente de tu casa, No. Aquí no hay independencia ni individualidad que valga. Estás en una sociedad donde si eres mujer ocupas el escalafón más bajo, donde no tienes ni voz, ni voto. Donde no puedes leer, ni escribir, ni tocar, ni pensar, ni sentir nada.

Ni siquiera tienes un nombre, solo algo que indica a quien perteneces. Eres una propiedad, una mujer deshumanizada y sin personalidad.  ¿Puede existir algo peor, que te arrebaten y despojen de tu propia identidad como ser humano, que te reduzcan a un mero útero fértil como si fueras un puñetero horno pirolítico?

“No quiero sentir dolor, no quiero ser una bailarina ni tener los pies en el aire y la cabeza convertida en un rectángulo de tela blanca sin rostro. No quiero ser una muñeca colgada del Muro, no quiero ser un ángel sin alas. Quiero seguir viviendo, como sea. Cedo mi cuerpo libremente para que lo usen los demás. Pueden hacer conmigo lo que quieran. Soy un objeto. Por primera vez siento el verdadero poder que ellos tienen.”

Apelando al miedo y a la seguridad se han cometido auténticas barbaridades, a La Historia me remito, y en este Cuento se refleja muy bien. La estructura de la sociedad Gileadiana es totalmente patriarcal, manipula, tergiversa y controla todos los movimientos de la sociedad; una sociedad compuesta básicamente por Los Comandantes (la élite). Todos los demás están bajo su control (Sus Esposas, las Marthas, que son las que se dedican a las tareas del hogar y Las Criadas, cuya función exclusiva es reproducirse para la élite).

¿Os imagináis levantaros una mañana y encontrar esta situación? ¿Qué ocurriría si de pronto os prohibieran  trabajar, os quitaran vuestros ahorros y os dijeran cómo vestir… ?¿Qué haríais si os arrebataran vuestra capacidad de elección y decisión? ¿Qué haríais sin libertad?

Todas las noches cuando me voy  a dormir, pienso: mañana por la mañana me despertaré en mi propia casa y las cosas volverán a ser como eran. Esta mañana tampoco ha ocurrido”.

Margaret Atwood juega con el pasado, presente y futuro de un mundo que de distópico y ficticio tiene muy poco. A medida que avanzas en la lectura, nos damos cuenta que no se dice nada en este libro, que no pase en nuestro presente más inmediato.

Y es que si salimos de Gilead y paseamos por nuestra más rabiosa actualidad, vemos países despenalizando la Violencia de Género, un misógino, racista y xenófobo ocupando el mando de un país potente, y por poner la nota nacional y patria, leemos que cuatro mujeres han sido asesinadas el fin de semana pasado, dos más ayer y no pasa absolutamente nada.  (Lo de la gestación subrogada, muy a colación con esta lectura, me lo guardo para el futuro).

Observando algunas de estas noticias escalofriantes, me vais a permitir que, si no corrocuento-vii despavorida alguna isla desierta, al menos, dé la voz de alarmaEste libro se publicó en los 80 y sinceramente, no puedo dejar de pensar en  que,  Margaret es una jodida visionaria, y Nostradamus, a su lado, era un puto aficionado.

Margaret Atwood habla sin tapujos, sin maquillar absolutamente nada. Es más, con un jarro de agua fría y una buena patada en el culo, nos traslada  del país de la gominola , la piruleta y los unicornios,  al mundo real, para denunciar y criticar una situación que, queramos o no, está ahí, latente.  

Con un lenguaje directo y descarnado, te interna en este mundo para que sientas el hastío, la pesadez del ambiente, el agobio, la impotencia y la rabia…muestra el lado más vil, cruel, déspota y sórdido del ser humano.

“Mantén a los demás  a salvo, si es que están a salvo. No permitas que sufran demasiado. Si tienen que morir, procura que sea algo rápido. Incluso puedes hacer un Cielo para ellos. Para eso Te necesitamos. El infierno podemos hacerlo nosotros mismos”.

Prepara el estómago, My Friend, porque, este, es uno de esos libros que revuelven las entrañas. Y es que esta mujer, consigue que todos esos sentimientos traspasen las páginas y ahí estás tú, sin saber qué hacer mientras lees, porque la situación desborda, es tan agónica, que te deja paralizada.   

Así me despido yo de esta historia,  en shock y con un regusto amargo, con una necesidad de pasar por agua y jabón cuarenta mil veces para quitarme la angustia, la rabia y el dolor que me provoca pensar en  todas esas Defred que hoy existen y no son nombradas.

cuento-de-la-criada-viii

PD: Esta entrada forma parte del Proyecto Adopta Una Autora

PD: Me chivaron hace un par de días que El Cuento de la Criada saldrá reeditado en castellano sobre el mes de abril, lo editará Salamandra * hace un pequeño baile de la victoria con confeti*. Además, este año se estrenará la miniserie basado en el libro y  tiene pintaza!! 

Pioneros -Willa Cather-

Era Alexandra la que leía los periódicos y seguía los mercados, y la que aprendía de los errores de sus vecinos. Era Alexandra la que sabía siempre cuánto había costado engordar cada novillo, y la que adivinaba el peso de un cerdo antes de que lo pusieran en la balanza con mayor precisión que el propio John Bergson. Lou y Oscar eran muy trabajadores, pero jamás había logrado enseñarles a usar la cabeza para trabajar”.

Y tras pasar un mes en Tara, al Sur de EEUU, fui al Medio Oeste del país con el Club Pickwick, a las Grandes Llanuras,  Nebraska, Donde el Oeste comienza.willa-cather

Pioneros relata la vida de Alexandra y su familia,  colonos europeos, que a finales del siglo XIX se instalan en una tierra salvaje y hostil. Allí, tienen que empezar de cero y aprender un oficio para el que no estaban preparados. A base de ensayo-error salen adelante, dejándose por el camino parte de sí mismos.

El estilo Willa, es una maravilla. Mientras leía, he tenido una sensación de calma, paz y sosiego. A través  de Alexandra (una auténtica visionaria) descubrimos un paisaje, que a pesar de ser difícil y duro en un principio, la protagonista consigue domar, hasta convertirlo en un pequeño paraíso, en una tierra próspera llena de olores y colores preciosos, lleno de vida.

Ese amor a la tierra, que tanto Willa como Alexandra transmiten, me ha recordado mucho al que sentía  Scarlett O’Hara por Tara. Y es que si algo tienen en común estos personajes es el tesón, la perseverancia y la tenacidad. El creer en algo y luchar por ello hasta las últimas consecuencias, a pesar de tener todo en contra.

“Un pionero debía tener imaginación, debía ser capaz de disfrutar con la idea de las cosas más que con las cosas en sí mismas.”

Como personaje ella me ha encantado, tiene una personalidad y una seguridad en sí misma tremendas y es gracias a ella que salen adelante. Sí me habría gustado que ciertas partes estuvieran más desarrolladas, que nos contaran un poquito más cómo fueron esos años de trabajo hasta llegar a formar la comunidad en la que vivían, el Divide. Pero bueno, creo que eso es algo mío, que al ser fan de los tocholibros, todo me sabe a poco.

He disfrutado mucho con la lectura, sin embargo, en la última parte del libro he tenido una sensación agridulce. Estoy segura que, si lo hubiera leído en otro momento, mi percepción habría sido distinta pero, arrastrando resaca lectora del libro anterior, (Lo que el viento se llevó), meterme de lleno en la vida de Alexandra me ha dejado un poco tristona.

campoNo quiero contar mucho más, es un poco difícil hablar de él sin hacer spoilers. Realmente con Pioneros, como dice Magrat, tienes que dejarte llevar; dejarte mecer por esa brisa del Medio Oeste, disfrutar de los campos de trigo amarillo y el sonido del banjo y la dragharmonika, mientras Willa Cather te atrapa en esta historia llena de superación, esfuerzo y esperanza.

“¿Recuerdas lo que dijiste una vez sobre el cementerio y sobre la vieja historia que se escribe sola? Pues ahora somos nosotros quienes la escribimos, con lo mejor que tenemos”.

 

Lo que el viento se llevó -Margaret Mitchell-


Pensó en Tara y sintió como si una mano tibia y suave acariciara su corazón. Creía ver la casa blanca dándole la bienvenida a través de las rojizas hojas otoñales; percibir la suave quietud del crepúsculo posarse sobre ella como una bendición; advertir la caída del rocío sobre los campos de arbustos verdes, ver el crudo color de la tierra roja y la sombría belleza de los pinos oscuros en las lejanas colinas. Se sintió vagamente reconfortada y algunos de sus locos pesares, de sus heridas, quedaron desvanecidos”

 

overture

Un 26 de enero del año mil novecientos treinta y tantos, comenzaba a rodarse Lo que el viento se llevó, 125 días duró el rodaje. Un 26 de enero de 2017 termino su lectura con tristeza. He pasado un mes en Tara, y puedo decir definitivamente, que una vez conoces esa tierra, no puedes olvidarla.

Tras mucho meditar y con todo el cúmulo de sentimientos que me ha provocado esta lectura, voy a intentar no perder las formas y mantener el decoro; y es que, a pesar de haber disfrutado mucho con esta novela, mis críticas hacia él, no son pocas.  

Así pues, ¿Cómo empezar a describir lo que provoca leer Lo que el viento se llevó? En 985 páginas te da tiempo a reir, llorar, odiar, perder las formas e incluso gritarle a unos personajes que llegan a sacar lo peor del lector, y todo esto aumenta en la quinta y última parte, con la que personalmente, lo he pasado mal, muy mal (creo que no he insultado tanto a un personaje desde Cumbres Borrascosas).  

Insisto, el libro me ha gustado muchísimo, la autora consigue que te metas totalmente en la historia, dejándote enganchada a cada página, pero con matices. (Por cierto, esta lectura forma parte del #TochoXmas, Reto Navideño propuesto por Cris).

La mayoría conocerá, Lo que el viento se llevó,  por la película de 1939 (en España hasta 1950 no se estrenó) y aunque es una buena adaptación,  te das cuenta que el film mostraba una versión bastante edulcorada de ciertos temas.

Como es obvio, el libro profundiza mucho más, conociendo personajes secundarios, que no sólo son clave para el desarrollo de la historia, sino que ayudan a comprender muchos momentos de la misma y que la película pasa por alto.

gwtw-vf-03

Margaret Mitchell, comienza a escribir Lo que el viento se llevó, en 1929, mientras estaba convaleciente. Lo dejó aparcado varios años hasta que el editor Harold Latham se interesó por ella y quedó tan prendado con esta historia que le dijo a Margaret que la terminara, publicándose en 1936 la primera edición y convirtiendo, Lo que el viento se llevó, en uno de los libros más vendidos de la historia. Ganó El Pulitzer en 1937.

El libro se enmarca en la Guerra de Secesión Americana (1861-1865) y la posterior Reconstrucción, relatando la vida y costumbres del Sur de EEUU. Margaret, nacida en Atlanta, utilizó no sólo sus conocimientos sobre Historia sino sucesos de su propia vida, para desarrollar la novela.

1635c9bee81ac86b6e0c797c0a25d3ba

Comienza en Abril de 1861, un año antes de que estalle la guerra, y más o menos termina en 1873. Allí, en una imponente plantación sureña, Tara, vive Scarlett O’Hara, una chiquilla de 16 años, Impulsiva, caprichosa y de temperamento fuerte, un carácter que nada tiene que ver con la educación dulce, cándida y sumisa que se inculcaba a las muchachas de la época.

No voy a centrarme en hablar de personajes, porque son un montón y esto sería tan eterno como el libro, pero hay de todo. Margaret refleja personas muy extremas, a la mayoría  los odias en algún momento del libro, quizá se salve Melanie Hamilton, (interpretado en la película por la maravillosa Olivia de Havilland), por su bondad pero también es de las que pone un poquito nerviosa por ser tan sumamente servicial.

En cuanto al momento histórico, político y social en el que se desarrolla el libro, la documentación histórica que hace Margaret Mitchell es impecable, ha sido una especie de clase magistral sobre Historia Americana; a mí, que me encanta la novela histórica, es de las partes que más he disfrutado y más interesantes me han parecido.

El libro tiene algún tinte antibelicistarepresentado en las figuras de Rhett y Scarlett. Ambos son contrarios a la guerra –por diferentes motivos-, aunque es Rhett quien lo dice abiertamente ganándose el rechazo de toda la Comunidad de Atlanta, que enaltece el conflicto de manera fanática.

Margaret posiciona a los sureños como víctimas dentro de la Guerra de Secesión, ellos son los buenos y los yanquis son los malos. Su versión es bastante sesgada cuando da voz a los personajes para opinar sobre el conflicto (vamos, ya os adelanto que pone a los Yanquis a escurrir). En el tema de los bandos no voy a entrar, estoy totalmente en contra de cualquier conflicto bélico, me parecen la mayor aberración de la Historia, y lo único que generan es dolor, devastación y más prejuicios.

Sin embargo, sí voy a valorar la forma en la que se habla de la esclavitud. La autora nos ofrece una visión tan edulcorada de la misma, que me ha dejado absolutamente perpleja.

margaret_mitchell_nywtsPuedo comprender que siendo sureña, tenga una percepción más sesgada del conflicto bélico en sí y tire pa’ su tierra, pero de ahí, a retratar a los sureños de la época (en contra de abolir la esclavitud), como una comunidad de buenas y amables personas, y las plantaciones de algodón como si fuera un complejo vacacional donde la población negra estaba poco menos que dando palmas de emoción, pues tampoco.

Entiendo el momento histórico que trata, pero no puedo justificar como hecho histórico verídico,  esa esclavitud “idílica” que se describe en el libro, porque realmente Margaret, no se posiciona en contra en ningún momento. No lo hace y además idealiza las relaciones de amo-esclavo, como si por tratarlos con educación y respeto,faltaría más!), hiciera  de la esclavitud, una situación agradable y deseable.

Tanto la película como el libro fueron muy criticados por este tema, algunos lo defienden diciendo que retrata un momento histórico. Sin embargo, yo no estoy de acuerdo, no hace apología, pero sí tiene una visión muy romántica del tema, que a mí me indigna.

¿Sabías que? … El estreno de la película fue en Atlanta en 1939 , a los actores negros no se les invitó. Pero ese mismo año,  Hattie McDaniel –Mammy-, fue la primera mujer afroamericana nominada y ganadora del Oscar a mejor actriz secundaria por su papel en la película.

gone-with-the-wind

Bueno, y ahora, como sé que lo estáis deseando… agarraos fuerte, que viene lo intenso, queridos míos. Scarlett y Rhett, Rhett y Scarlett…

Confieso que con la película, siempre me había quedado un sabor amargo con Scarlett O’Hara, una especie de amor/odio hacia el personaje… peeero tras leer el libro, he logrado empatizar con ella muchísimo más de lo esperado.

Esto no quiere decir que disculpe su forma de actuar en algunos momentos, pero sí es cierto que ella ha sido juzgada más duramente que el resto de personajes, al menos esa es mi impresión, por ello, voy a tirar un poquito de corporativismo femenino y romper una lanza en su favor, porque esta MUJER lo merece.

Scarlett O’Hara, es todo carácter y temperamento. Sí, también es manipuladora, vanidosa, orgullosa y muy terca, pero esta chica con 19 años, protege a su familia con uñas y dientes, escapa de una Atlanta en guerra, abrasada por las llamas y se enfrenta a los yanquis por defender su hogar.

¿Se equivoca? Muchísimas veces,  pero oye! es humana y aunque no comparto gran parte de las cosas que hace, no puedo juzgarla. Quizá tengo la misma lealtad hacia ella que Melanie Hamilton y  la veo con su misma mirada… El caso es que a mí, Scarlett en su conjunto, con sus luces y sus sombras, me gusta. La pregunta aquí, sería ¿qué haríamos nosotras en sus zapatos?

scarlettLa desesperación y el instinto de supervivencia hace que las personas hagan cosas que, tal vez en otro momento, no harían.  Scarlett tiene una carga sobre ella demasiado pesada y lo más triste es que la lleva sola. Y tú, como lector, lo notas.  Está rodeada de gente que lo único que hace es quejarse, criticarla constantemente y pensar en lo bello que era el pasado, regodeándose en la nostalgia, pero sin aportar soluciones, mientras la guerra y el hambre se les echan encima.

Ella no puede permitirse el lujo ni siquiera de llorar, porque tiene tantísimo miedo al hambre, a la muerte y a que la despojen de todo lo que ama, que es, ese mismo miedo, quien la impulsa hacia delante. Sabe que en el momento que se derrumbe no le quedará nada. Así que sí, es práctica, dura, tiene carácter y eso le da la fortaleza suficiente para seguir adelante en las condiciones más lamentables.

Scarlett O’Hara, consigue resurgir con esfuerzo, perseverancia, tenacidad (y  falta de escrúpulos,  que siiii…) pero, en cierto modo, Ella, representa a todas esas Mujeres que, ante los obstáculos de la vida, alzan la cabeza y continúan, Mañana, será otro día.

Con Rhett la cosa cambia.  El Señor Butler, (al que tras la película se le mitificó bastante), aparece casi como personaje secundario en la mayor parte del libro, siendo en las últimas 200 páginas, más o menos, donde él y su relación amorosa con Scarlett, cobra protagonismo

rhett-y-scarlettA pesar de ser igual o peor que Scarlett O’Hara, cae bien. ¿Por qué? Bueno, pues  porque es un hombre, un típico tópico, que a base de guiños de ojos, medias sonrisas y un humor pícaro, se gana al personal. Y reconozco que da el pego en la mayor parte del libro.  Los diálogos son muy divertidos, y la forma de provocar a Scarlett, con  ironía y sarcasmo, resulta incluso encantadora. Pone la nota ácida y graciosa en muchos momentos y lo disfrutas. Camufla el orgullo, la arrogancia y los celos con toda esa puesta en escena hasta que llegas a la última parte del libro y se descubre el pastel.

No es ningún secreto que Rhett Butler es un mujeriego y que de caballero tiene muy poco, (yo no lo tocaría ni con un palo) lo deja claro cada vez que interviene, y lo hace con tanta gracia,  que en cierto modo, lo disculpas. Sin embargo después de lo que ocurre en un momento concreto de la novela….no puedo hacerlo. Me puso tan enferma que creo que me estropeó buena parte de su lectura final y por supuesto aumentó considerablemente mis úlceras lectoras. Lo que más me jodió, es que se intenta “maquillar” la situación apelando a clichés, de hecho, esa parte en la película, no se muestra de la misma forma, aunque, si se hila fino, lo intuyes.

gone_with_the_wind_coverSiempre se ha vendido  Lo que el viento se llevó, como una gran historia de amor/desamor. Pues bien, para mí no lo es, por dos razones: la primera, es que, Margaret sólo se centra en ella, en la última parte del libro y es injusto que, a un tema al que se le dedicó una ínfima parte del mismo, eclipse lo realmente importante, la historia de Scarlett; Y segundo, su relación amorosa es totalmente tóxica. Se faltan el respeto constantemente, él aprovecha las debilidades de ella para humillarla y el orgullo se impone por encima de todo cuando ve que no puede dominarla como quiere.

Y es que Rhett, al igual que la mayoría, olvida que lo mejor que tiene Scarlett es que es siempre fiel a sí misma y no va a cambiar su forma de ser por nada ni por nadie, es su esencia y es lo que hace que sea uno de los mejores personajes de la literatura.

Lo de estos dos, no es amor ni por asomo y no pienso justificarlo como tal, sólo por el contexto histórico en el que se desarrolla la historia, lo siento pero no. Ya está bien de defender y disculpar comportamientos de este tipo, sólo porque en aquella época “se llevaba”.

Definitivamente para mí, las grandes protagonistas de Lo que el viento se llevó, son Scarlett y Melanie. Las dos, con sus diferencias, aprenden la una de la otra; Melanie a defender sus ideas sin agachar la cabeza, dándose cuenta que su gran corazón es su mayor fortaleza y Scarlett, aprende a querer a la única persona que realmente la quiso tal como era, Melanie Hamilton.

Así que,  si alguien aún lo duda, después de todo lo mencionado, aclaro que soy #TeamScarlett forever… Francamente, por mí, Rhett Butler, se puede ir al cuerno.  

gone-with-the-wind-end-title-still

-Margaret Atwood-

Cuando Carla me comentó que estaba pensando ampliar la iniciativa LeoAutorasOct, me pareció genial, fue un mes en el que disfruté con mis lecturas, descubrí a muchas autoras interesantes y aumentó considerablemente mi lista de pendientes, un todo en uno. 

Al plantearme participar en el proyecto Adopta una Autora,  mis palabras fueron: “quiero a Margaret Atwood”, lo tuve claro desde el minuto uno. Así que, aquí estoy, en la primera entrada del año, intentando presentar a mi queridísima autora y sin saber muy bien cómo estar a la altura de las circunstancias.

Confieso que no me gusta mucho hacer este tipo de entradas, porque me da la sensación de estar escribiendo un batiburrillo de datos sin sentido que no muestran realmente el por qué hay que leer sus libros. Dicho esto, lo único que os tiene que quedar claro hoy, es que TENÉIS QUE LEER A MARGARET ATWOOD.

Esta mujer lleva escribiendo desde 1961, su Bibliografía es muy variada, ya sea por género literario o historias, sus libros están llenos de diversidad temática, por eso, estoy  convencida que, entre todos ellos, encontraréis alguno que os maraville.

Imaginaros cuál fue mi sorpresa al enterarme que, la mayor parte de su obra en España, está descatalogada! Aunque podemos encontrar títulos en inglés y algunos ejemplares traducidos  en bibliotecas y librerías de segunda mano, conseguir sus libros en español, no es tan fácil. Indignante, lo sé, y más aún, si tenemos en cuenta, su prolífica carrera y los numerosos Premios que ha recibido, entre ellos, el Princesa de Asturias en 2008 (premios que se celebran desde 1981. Treinta y cinco años de trayectoria y sólo cinco mujeres, cinco!! han recibido este galardón, la última Margaret Atwood). 

“…Pero los gobiernos que intentan abolir el arte -ya sea con su indiferencia, ya sea con su afán por suprimir las voces independientes- , no lo consiguen jamás, pues incluso si se lo condena a la clandestinidad, si se le cortan los suministros, si se lo oculta, el impulso artístico, a pesar de todo, halla una vía de expresión. El arte existe desde que existe el ser humano, como testifican las maravillosas pinturas de las cuevas de Altamira. La creación artística es un síntoma de nuestra humanidad: todo ser humano es intrínsecamente creativo, como tan bien demuestran niñas y niños…”
-Extracto del Discurso de Margaret Atwood en Los Premios Princesa de Asturias 2008-
Podéis verlo aquí

Me bastó un libro, UNO –Alias Grace para que Margaret se convirtiera en una de mis escritoras favoritas. En apenas cien páginas, me conquistó. Cris, a la que debo esta “obsesión Atwood”, suele comentar que  siempre que tiene oportunidad, la recomienda (en realidad su táctica -como ella misma me contó- es entrar en una librería y poner el libro directamente en las manos de quien la acompañe). Y ahora la entiendo, porque, tras leer la historia de Grace Marks, no he parado de recomendarla hasta aburrir, (creo que mi familia piensa  que recibo alguna comisión por hablar de ella) y es que una vez conoces a esta mujer, tu vida lectora no vuelve a ser la misma. Si de mí dependiera iría repartiendo su libros por el mundo, cual Reina Maga…pero ¿os he mencionado ya que está descatalogada? *Gruñe

Margaret Eleanor Atwood  nació en Ottawa, Canadá, un 18 de Noviembre de 1939. Esta mujer a sus 77 tiernos años, ha escrito de todo: Novela, ensayo, poesía, relatos, cuentos, libretos para teatro, guiones de televisión, crítica literaria….  

la-mujer-comestibleSus primeras obras fueron de poesía (en 1961 publica su primer libro, Double Persephone), pero en España es más conocida por sus novelas…

En la primera de ellas, publicada en 1969 “The Edible Woman” (La mujer Comestible, no llegó a España hasta 2003), comienza dando caña (sí señora *puñito en alto), habla de la marginación social de la mujer y los derechos reproductivos, tema polémico que, a pesar de los años, hoy día, sigue siendo una batalla pendiente.

Hace unos días, Emma cuando presentaba a Zadie Smith, comentaba que sus libros eran de esas lecturas incómodas que te sacan de tu zona de confort lector y te remueven cosillas por dentro. Pues bien, Margaret, en cierto modo, también lo es.

En sus libros siempre hay crítica, ya sea a la sociedad, a la situación de la mujer, a la contaminación ambiental, medios de comunicación… sus temas son muy variados y los expone siempre de forma distinta, dejando la puerta abierta al debate.

Gran defensora del medio ambiente, refleja muy bien su activismo en La Trilogía distópica MaddAdam, (pueden leerse de manera independiente) compuesta por:

  • Oryx y Crake (2003), donde critica  los avances tecnológicos, la manipulación genética, uso de la información y la comercialización de todos los aspectos de la vida.
  • El Año del Diluvio (2009), va un paso más allá y nos muestra una evolución del planteamiento inicial, una sociedad que se autodestruye en aras del progreso científico, que se vende a empresas farmacéuticas y a la corrupción de los poderes políticos.
  • MaddAdam (2013), que pone fin a este universo, donde los personajes principales de los dos primeros libros, se entremezclan con los de este último, en un intento de reconstruir un mundo totalmente caótico (este sólo he podido encontrarlo en inglés).
“No, no escribes esos libros porque esperas que todo eso pase, los escribes porque crees que puede ocurrir, aunque preferirías que no sucediera”
Margaret Atwood –Entrevista Broadly, podéis verla aquí– (nueve minutos brillantes)

Uno de los libros más famosos, dentro del género, por el que ganó  el  Governor General’s Award en 1986 y el Arthur C. Clarke Award for best Science Fiction, en 1987, es El Cuento de la Criada (sólo diré que es mi lectura actual y me tiene perpleja, no voy a desvelar nada más porque será la siguiente entrada del proyecto). 

Aunque todas ellos, se catalogan dentro del género de Ciencia Ficción, Margaret, en más de una ocasión, ha mencionado que prefiere llamarlo Ficción Especulativa. En esta línea también destaco su libro más reciente, Por último el corazón, (editado por Salamandra ) en él, nuestra Margaret, presenta un mundo post apocalíptico –no tan alejado del nuestro– para hablar de las relaciones de pareja, la evolución de la sociedad, el amor, el deseo, la hipocresía… Vuelve a tratar sus temas de cabecera pero desde un punto de vista distinto, tanto en su narrativa como en el desarrollo de la historia y me consta que está teniendo un éxito arrollador.

Sin embargo, no sólo de mundos distópicos vive, quien lee a Margaret Atwood. Son numerosas las historias centradas en explorar las relaciones humanas, creando personajes complejos, imperfectos, en muchos de esos libros, la mujer es la gran protagonista, no en vano, el Género, es otra constante en sus libros.

Margaret escribe analizando Todo y A Todos, relaciones, religión, política, cultura, derechos…  y lo hace de una forma brutal y brillante. Nos lo dejó claro en Alias Grace, pero también podemos verlo en El Asesino Ciego, Resurgir o Penélope y las doce criadas (una visión de la obra de Homero desde el punto de vista de Penélope)… Sin olvidar su magnífico  ensayo, La Maldición de Eva,  que aborda el rol de la mujer como escritora, lectora y protagonista de una novela (Emma, creo que nuestra Margaret, en este libro, puso de moda el #RetoSolterona), en 160 páginas reúne a Virginia Woolf, Orwell y su famosa “Carta a América”, referente a la Guerra de Irak. Increíble, verdad? 

El estilo Atwood es seductor, y aunque muchas de estas historias pueden resultar incómodas y descarnadas, Margaret tiene clase incluso para describir lo sórdido. Con ella,  no puedes dejar de leer, es sutil, audaz, refinada, directa, irónica… esta mujer es una embaucadora nata que os enredará de tal manera, que acabaréis leyendo cualquier cosa que lleve su nombre

La entrada de hoy, sólo ha sido un pequeño acercamiento a su obra. En estos meses de proyecto, iré haciendo reseñas de sus libros, contextualizando tanto el tema que trate como la época en la que se publicó, si se aleja o no de la realidad… y daré algunas recomendaciones de autoras que siguen su línea.

El mundo Atwood es apasionante y estoy deseando contagiaros con esta pequeña obsesión. Animaros a descubrirla, debatirla y disfrutarla… Pero sobre todo LEEDLA, no os dejará indiferentes, Trust me

atwood-frase

Felices Navidades Lectoras

Iba a hacer una entrada sobre las mejores lecturas de este año 2016 y añadir algún favorito atemporal, pero luego pensé, que teniendo este pequeño espacio, podría explayarme un poquito más,  haciendo una felicitación navideña un poco especial y en condiciones.

A los que no os interese nada la felicitación, y tengáis un estilo más Francisco Umbral, “yo he venido aquí hablar de mi libro”, – léase con entonación-  Podéis saltaros el momento bonito,  pasando directamente a ver los  libros  y listo.

Las Navidades siempre me han gustado, es una época donde, por lo general, todo el mundo rebosa alegría, felicidad, cariño… ( al menos en apariencia). Es… contagioso – a no ser que seas el Señor Scrooge o el Grinch (o los del Team Paco Umbral)-  Lo que más me gusta, es la  ilusión y la esperanza que parecen reinar en estos días, tan necesarias últimamente… (ojalá todas estas buenas intenciones, las mantuviéramos siempre).

Es difícil resistirse cuando creces con una hermana gemela loca por todo lo navideño, (cabalgata, regalos y madrugón el día de reyes incluidos) y en general tienes una familia pintoresca que se viene arriba con la organización, el menú, la decoración navideña  –en serio, entre luces y purpurinas, cualquier día me quedo ciega– , los detalles… 

Y es que, por mucho que en estas fechas también echemos de menos a personas que ya no están, es bonito dejarse llevar y disfrutar de los reencuentros, los villancicos, las comilonas y los buenos deseos. Qué puedo decir, al final soy una Fangirl-Nöel de manual.

2016, ha sido un año lector bueno, puedo decir que de los mejores. He leído mucho, bien y variadito; Libros que me han sorprendido y  maravillado  a partes iguales, en definitiva lecturas y autor@s  que han sido todo un descubrimiento.

Como este post va de felicitar las fiestas y el año nuevo, aquí van

Mis deseos para Vuestro 2017:

tarjeta-a

tarjeta-b

 

Y como en estas fechas estoy generosa de más, un Bonus Track (para los que se porten requetebién)  recomendaciones atemporales,  tres de mis libros favoritos:

bonus-track

Para finalizar este periplo lector, y mientras unos se van a Viena a ver el Concierto de Año Nuevo,  despido el 2016 en Tara, que me va la marcha y soy muy drama queen. El #TochoXmas, Lo que el viento se llevó de Margaret Mitchell,  me acompañará hasta el 31 de enero de 2017,  como lectura conjunta con Carla (lianta, más que lianta!). Hace años que vi la película, una maravilla del cine clásico que no os podéis perder, pero mi asignatura pendiente era el libro…. y aquí estoy entre turrones, guirnaldas y mazapanes,  con Scarlett y Rhett; De momento, la cosa va bien, os mantendré al tanto… que presiento, se avecina tormenta.

Si nada de esto os funciona y necesitáis un empujoncito más para entrar en el ambiente navideño, siempre podéis hacer como Hugh Grant en Love Actually (clásico donde los haya) y marcaros el Jump (for my love) de The pointer Sistersfunciona, trust me

Por un 2017 lleno de momentos dulces, bonitos y… muchos libros  😉

Felices Fiestas!!

Navidad,Fin de Año y Nuevos Proyectos

Ho, Ho, Ho! Como veis,  estoy en modo navidad total y es que estas fechas me encantan!! Las disfruto como una enana, reencuentros, cenas familiares, maratón de pelis con mi hermana y… Libros….*suspira emocionada* Felicidad Total!!

Aprovechando que Diciembre es el mes por excelencia de los balances, propósitos y cambios (aunque hay que reconocer que Septiembre es como el preview de este mes), pues he querido adelantarme a 2017, y comenzar a tachar como loca algunas ideas que tenía en la eterna lista, que luego me pilla el toro…  Si alguien quiere subirse al trineo, y terminar el año con una cosa menos, no dejes de leer.

criscanreadLa Mamá Noel de estas fiestas, no podía ser otra persona que Cris. Sí amigos, además del Turrón de chocolate, estas Navidades vais a disfrutar de una nueva edición del… *redoble de tambores* #Tochogate en su versión más navideña y yo, no puedo ser más feliz, porque me encantan los Tochos, (en mi lista de reinas magas, ya tengo dos apuntaditos), los adoro, así que estar atentos a su blog, que en los próximos días nos dará las bases del reto y podremos volvernos locos buscando nuestro TochoBook para estos días… (Mi nuevo lema: #YoSoyTochogater) 

*(La foto es del blog de Cris, shecanread)

iii-reto
Foto de Isa del blog Readings in the North.

Y si terminamos con un reto, ¿por qué no comenzar el año con otro? De eso se encarga Isa, que por tercer año consecutivo nos trae su Viajar Leyendo, una idea muy chula porque, ¿cuántos de nosotros salimos de la zona de confort lector, para adentrarnos en otros países y conocer sus maravillosas historias? Sed, sinceros, pocas veces, porque no toda la Literatura llega a nuestras librerías y bibliotecas, así que me parece una oportunidad muy bonita de conocer otras escritoras/es, culturas, estilos…en definitiva, historias interesantes para seguir aprendiendo, así que os animo a participar!! Yo aún tengo que hacer una planificación, pero espero poder sumarme a este viaje lector!

No sé si recordáis que por el mes de Octubre me sumé a la iniciativa #LeoAutorasOct, que consistía en pasar el mes leyendo libros escritos por mujeres; Bueno pues nuestra querida Carla (Fábulas Estelares), le ha dado una vuelta de tuerca y lo que comenzó siendo algo en pequeñito, ha evolucionado con letras mayúsculas!! Adopta una Autora, es el maravilloso proyecto del que estoy totalmente prendada,  muy orgullosa por formar parte de este equipazo que ya va por las 150 personas y subiendo…

Logo.png
Logo realizado por Omaira.

Consiste básicamente en escoger una Escritora que te guste o de la que quieras profundizar un poco más, hacer un trabajo de investigación sobre su vida, obra… y darlo a conocer, ya sea en tu blog propio o en el que Adopta una Autora pone a vuestra disposición.

atwoodMi autora adoptada es Margaret Atwood y a lo largo de estos meses me voy a poner muuuuuy pesada con ella, porque es fantástica y sus libros son una pasada, así que es LECTURA OBLIGADA, pasaré lista, eh?  Mientras tanto os dejo la reseña que hice sobre Alias Grace, para que vayáis abriendo boca.

Para finalizar, ya habréis notado que el blog tiene nuevo lookHace ya siete meses que Ajuste de Letras vio la luz,  (aún no me lo creo)  y creo que este era el momento perfecto para darle un aire nuevo, hacerlo más mío, más personal. Y bueno, este es el resultado, espero que os guste.

Además, quería agradeceros la compañía estos siete meses. Mil Gracias por compartir lecturas, por leerme, comentar y seguir al pie del cañón… Ajuste de Letras, sólo me está dando alegrías, y es todo gracias a vosotr@s .

“El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros”

Katherine Mansfield

De qué hablamos cuando hablamos de amor – Raymond Carver –

“  – Iba a contaros algo –dijo Mel-. Bueno, iba a demostrar algo. Veréis: sucedió hace unos meses, pero sigue sucediendo en este mismo instante, y es algo que debería hacer que nos avergoncemos cuando hablamos como si supiéramos de qué hablamos cuando hablamos de amor”.

Llegué a Carver hace unos meses, cuando estaba en La Puerta, (La Puerta de Tannhäuser, mi librería favorita y mi segunda casa). Ya sabéis, un café, algo de poesía y un poquito de jazz (sí, es librería, cafetería y encima ponen Jazz ¿hola, Paraíso?) Mientras charlaba con mi amiga Ana, que trabaja allí, se acercó una chica -Sara-,  que me oyó hablar sobre la novela americana, y me recomendó a Carver. En cuanto Sara me habló del estilo y del libro, me  entró por los ojos y finalmente, Raymond, se vino conmigo a casa.

Tengo que decir que  ha sido difícil hacer esta reseña. Primero, porque al ser un libro de relatos, es complicado contar de qué va sin desvelar todo y segundo, porque Carver es… diferente, muy diferente a todo lo que he leído, al menos últimamente.

Son pocas las veces que suelo quedarme sin palabras para describir lo que me ha transmitido un libro (y es raro, porque hablo hasta con las piedras), así que no me lo tengáis muy en cuenta si hoy, de aquí, sale algo raro.

Se sirvió otra copa en la cocina y miró los muebles del dormitorio, situados en la parte delantera del jardín. Excepto el colchón desnudo y las sábanas a vivas rayas, que descansaban junto a dos almohadas sobre el chinfonier, todo mostraba un aspecto muy semejante al que había tenido el dormitorio: mesilla de noche y pequeña lámpara a su lado de la cabecera, mesilla de noche y pequeña lámpara al otro lado, el de ella.”

De qué hablamos cuando hablamos de amor recoge una serie de relatos que hablan de relaciones, de padres e hijos, de parejas,  amigos… y de la vida. Carver, también habla de la vida. No sé si es correcto utilizar la palabra triste, para describir esta lectura, porque tampoco es que me haya transmitido tristeza en su sentido literal. Las historias no eran alegres, desde luego, algunas eran violentas, injustas, difíciles de digerir, pero que en ningún caso llevan a la lágrima fácil…  Para mí, Carver muestra  esa otra parte del ser humano que nadie cuenta, ese lado deprimido, mediocre , desolado, incluso casposo… Una mezcla de desidia, de personajes con vidas tediosas que se dejan llevar por ese sentimiento.

Raymond Carver suena a Hurt de Johnny Cash, huele a tabaco y sabe a cerveza y Whisky malo… Si se hiciera una película sobre estos relatos, Ethan y Joel Cohen harían un trabajo genial, al más puro estilo Inside Lewyn Davis, porque este libro me ha recordado muchísimo a esa atmósfera que se respira en la película.

raymond-carver-jpg-21-4Todas las historias describen esa América profunda, que nada tiene que ver con el “sueño americano” o el espíritu de optimismo y lucha que suelen vender. Al contrario, la mayoría de los personajes están cansados, inmersos en una monotonía que pesa, una visión de futuro negativa y mientras lees sólo esperas no acabar así.

Su estilo pertenece al Realismo Sucio, un movimiento literario estadounidense de los ’70, donde el lenguaje es muy directo, descarnado, donde apenas hay adjetivos (ya los pongo yo)… Es un estilo sobrio, sin florituras, lleno de frases cortas, lo que, en mi opinión, hace que el relato sea más impactante, más brutal.

Como curiosidad, en la película Birdman, se habla de este libro y de su autor. Trata de cómo un actor venido a menos, ( Michael Keaton) dirige -o al menos lo intenta- una adaptación teatral de este libro. Recuerdo claramente una escena, donde dos parejas charlan  en una cocina, y si no me equivoco, ese momento se refiere al relato que da nombre a este libro…

Entre todos ellos, destacaría:

  • El baño (encontré alguna curiosidad interesante tras leerlo, pero no puedo contar nada porque destripo el relato, solo diré que por lo visto hay dos versiones de su final -polémica incluida-. Cuando lo leáis, buscarlo, que os dará una visión diferente).
  • Diles a las mujeres que nos vamos ( Este es muy heavy, es que además no te lo esperas)
  • De qué hablamos cuando hablamos de amor (haciendo honor al título del libro, una conversación entre varias parejas acerca del amor).

Y ahora, la pregunta del millón, ¿me ha gustado? Sí, el punto esperanzador de su escritura y su estilo y la clase que tiene a la hora de narrar historias “sucias“,me ha ganado, creo que todo en su conjunto hace que de alguna manera conectes –y sientas–  la historia que te está contando. Pero, aviso,  no es para todo el mundo,  hay que encontrar el momento para leerlo y pillarle el punto.

En cualquier caso, creo que Carver es de esos autores que consiguen tocarte la fibra, así que os animo a darle una oportunidad y descubrir lo que hay detrás de Lo qué hablamos cuando leemos a Raymond Carver.

“Love is a burning thing, and it makes a fiery ring bound by wild desire  I fell into a ring of fire. I fell into a burnin’ ring of fire…” – Ring of Fire Johnny Cash-.