Memorias de verano

Hace ya más de un mes de la última entrada en el blog y aunque prometí que estaría más activa, las circunstancias, el descanso y el modo zen lector me han hecho estar poco inspirada para escribir.

Sin embargo, y contra todo pronóstico, las musas han aparecido como por arte de magia mientras hacía el recuento de las últimas lecturas, y aquí estoy dándole a la tecla para hablaros de Memorias.

No sé qué tiene este género que me fascina tanto ¿será la cercanía con quien escribe? ¿quizá la curiosidad por conocer otros estilos de vida? ¿o tal vez la necesidad de aprender de esas mujeres increíbles? Supongo que mi vena nostálgica tiene algo de culpa y como esta época del año es muy de rememorar, no puedo resistirme a ellas; por eso he pensado que sería buena idea compartir algunas de las últimas que he leído, ¿quién sabe?, igual encontráis vuestro próximo flechazo lector entre algunas de estas autoras tan fascinantes.

mi londres

Hace unos meses viajé hasta la Sicilia de los años 50; los que me seguís recordaréis que os hablé de Unas gotas de aceite, de Simonetta Agnelo Hornby en la entrada anterior. Descubrirla ha sido maravilloso, mi flechazo por Italia es bien conocido y pasear por Mosè de la mano de Simonetta fue realmente inspirador.

En esta ocasión, quiero recomendar Mi Londres. Un libro distinto y diría que peculiar. Aunque cuenta parte de su vida y recorremos con ella Su Londres particular, como bien dice la propia autora: <<Este libro no es una guía turística, ni una biografía, ni una novela, ni un ensayo literario y mucho menos un texto sociológico, sino una declaración de amor a una gran ciudad y a sus habitantes>>.

Casi a modo de relato, cada capítulo cuenta pequeños retazos sobre su vida en la ciudad -llegó por primera vez como estudiante en 1963-, hilándolos a la perfección con anécdotas, detalles, recomendaciones y datos históricos que han elevado mi ya infinita curiosidad a niveles estratosféricos. 

Sin duda, ese es uno de los puntos fuertes de esta lectura, las ganas de descubrir la sociedad y cultura inglesa que no te cuentan en las guías; detalles que nos convierten en viajeras y no en turistas

Además, es muy interesante ver cómo va sorteando los diferentes obstáculos con los que se encuentra para ejercer su profesión de abogada, lo relata con esa fina ironía inglesa que tanto adoro y que me ha hecho recordar a Barbara Pym en más de una ocasión.

 

Es cierto que mi favorito hasta el momento sigue siendo Unas gotas de aceite y que esta lectura me ha hecho arrugar un poco la nariz con algunas expresiones (no sé si por la traducción), pero no es algo que la haya estropeado; he disfrutado como una enana de este pequeño viaje lector.

Sin duda alguna, Simonetta ha sido un descubrimiento fantástico este año, y es una pena que no se conozca un poco más su obra, es bastante prolífica, tanto en ficción como en no ficción; hasta el momento, si no me equivoco, podéis encontrar estas dos en Gatopardo, mientras que La Mennulara y La tía marquesa están publicadas en Tusquets.

Estoy deseando continuar con su obra, y hablaros un poquito más de ella por aquí. Hasta entonces si os apetece un verano en la Italia de los años cincuenta o en Londres de los sesenta-setenta, ya sabéis, ¡leed a Simo!

<<La pasión por la lectura y el placer por compartirla, junto con el deseo de estar informados sobre las novedades de las librerías, dieron origen a los Book Clubs: grupos de personas que se reúnen generalmente en los pubs, una vez al mes o más, siguiendo el ejemplo del doctor Johnson y sus amigos>>.

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El vuelo de enlace con Londres me llevó a la Europa de entreguerras donde conocí a Claire Nicolas White y su Mosaico de una vida.

Esta pequeña biografía, a modo de retrato impresionista, resume su infancia, adolescencia y madurez de una manera lúcida y conmovedora. Un librito de apenas 250 páginas que encaja a la perfección fragmentos vitales repletos de viajes, experiencias y recuerdos llenos de ternura y humor.

Podría dividirse en una primera parte centrada en su infancia, antes de la guerra, llena de viajes, carente de preocupaciones y muy bohemia. Sus padres eran artistas con una relación nada convencional para la época, hecho que marcará a la propia autora y que veremos contrapuesto en la educación que recibe en el colegio.  

En la segunda y con la guerra a las puertas, nos cuenta la huida de la familia a EEUU y todo el choque cultural y social que supuso ese cambio, empezar de cero en una tierra desconocida donde no eres nadie.

<<Yo era una refugiada, como lo es la mayor parte de la gente en Norteamérica, o lo ha sido, o sigue siéndolo durante toda la vida, trasladándose de este a oeste, de norte a sur, de la ciudad a las afueras, siempre en busca de una forma de vida mejor, un lugar mejor en el que vivir>>.

En este éxodo, veremos cómo Claire y su familia intentan adaptarse a nuevas costumbres y modo de vida; el arte de sus padres también sufrirá un cambio, aunque intenten aparentar que todo sigue igual. 

Con tono irónico y cautivador, la autora va uniendo piezas, encajando momentos históricos y personales con artistas relevantes del momento, (Aldous Huxley -tío de la autora-, Igor Stravinsky, Cristopher Isherwood o Greta Garbo), formando un mosaico vital impresionante que merece la pena conocer.

 

A medio camino entre Londres, Italia y EEUU, estoy visitando París de la mano de mi queridísima Edith Piaf, a la que por supuesto, dedicaré una entrada especial en cuanto acabe su lectura.

Voy con calma, porque Edith y su hermana Simone Berteaut, – es quien escribe la biografía-, tuvieron una vida muy dura. Cada capítulo tiene la intensidad de una de sus canciones, y aunque en un principio pueda resultar abrumador, no puedo evitar engancharme a la manera de contar de Simone, es fantástico conocerla a través de sus ojos.

Edith me ha fascinado desde que sigo su música, es tan humana…, una mujer que se hizo así misma, con ese desparpajo tan característico, no en vano gracias a esa personalidad tan arrolladora, consiguió superar los obstáculos y cumplir un sueño, ser la voz más original y fantástica de la chanson francesa. Sin duda conocer su apasionante vida está siendo un torbellino de emociones que espero poder compartir muy pronto, aunque os recomiendo desde ya, que si tenéis oportunidad de leer este libro, no lo dejéis escapar.

Y hasta aquí mis memorias veraniegas, espero que os haya gustado la entrada y si queréis contarme qué estáis leyendo, como siempre, los comentarios están a vuestra disposición.

Prometo seguir informando familia ¡mil gracias por seguir ahí!

¡Feliz Verano!


Pd: Casi se me olvida, para quien siga la tradición del Tochogate2018 el mío este año es “Breve historia de siete asesinatos” de Marlon James, llevo unas cien páginas y me está dejando muy loca…, seguiré informando.

 

Recomendaciones lectoras

¡He vuelto! *baila feliz bajo la lluvia primaveral*

Primero de todo quería pedir disculpas por el parón de estos meses, aunque he ido haciendo comentarios de mis lecturas en Goodreads e Instagram, no he tenido tiempo de hacer reseñas más extensas en el blog, ni de hacer visitas a bitácoras amigas, pero ahora que ya estoy de vacaciones, espero recuperar el ritmo lector y hablaros algo más de mis lecturas por aquí, que ya sabéis que es lo que me gusta y lo que más disfruto…, bueno, si no he olvidado escribir, claro.

Como segundo punto, y no por ello menos importante, quería dar las gracias. Gracias y mil veces gracias, por seguir acompañándome, por los mensajes y ánimos que me han ido llegando durante este tiempo, ¡sois geniales! Como adelanto, os diré que tengo un montón de ideas nuevas, algún que otro ciclo chulo, darle un nuevo aire a este pequeño diario…En definitiva, en estos meses de parón, no han parado de fluir ideas y tengo muchísimas ganas de compartirlas con mi pequeña familia bloguera; por supuesto, si tenéis sugerencias ya sabéis que son siempre bienvenidas.

Dicho esto, no me lío más, os dejo aquí la selección de recomendaciones lectoras que me han acompañado estos meses, espero que os guste: 

Joan Didion. Soy muy pesada con esta autora, lo sé, pero no puedo evitarlo. La descubrí el año pasado y fue un flechazo, me enamoró completamente su forma de transmitir. Sí, más allá de escribir, Joan transmite con cada palabra, es una delicia leerla. De ella os recomiendo:

  • El año del pensamiento mágico: Es un libro honesto y muy humano, que habla del duelo por el que pasa cuando fallece su marido. Y aunque es un libro triste tiene una belleza que atrapa. Hay algo especial en este libro que merece la pena conocer.

<<Tienes que sentir cómo cambia el oleaje. Tienes que ajustarte al cambio. Eso me decía>>.

  • Río revuelto: Esta lectura me dejó emocionalmente exhausta. Es intenso, es absorbente…un microcosmos lleno de personajes complejos e imperfectos que te atrapan en la primera página y no te sueltan hasta que llegas al final. Desde luego uno de los poderes que tiene Joan Didion, es transmitir emociones y aquí lo hace de manera magistral, no dejéis de darle una oportunidad; estoy segura, indiferente no os va a dejar, una vez se empieza con ella, es imposible parar.

<<Por encima de todo había sido una historia de accidentes: de seguir adelante y de accidentes. ‘¿Qué quieres, pues?’, le había preguntado esa noche a Everett. Era una pregunta que les podría haber hecho a todos ellos>>.


atkinsonKate Atkinson. Tenía pendiente a esta autora desde hace un par de años y justo en una de mis visitas a la biblioteca tropecé con “Una y otra vez. (La recomendación venía de una de mis tops, Cris)

<< ¿Y si tuviéramos la oportunidad de vivir una y otra vez hasta que nos saliera bien?>>.  

No puedo contar mucho sin desvelar la trama y lo mejor de esta lectura es leerla a ciegas, porque un spoiler puede destripar completamente el libro. Solo diré que la historia transcurre durante 1910 a 1945, y se desarrolla básicamente en Londres, os podéis imaginar *se tapa la boca*. La ambientación histórica es una maravilla, uno de los puntos fuertes de la lectura, sin duda alguna. Destaco también el carisma de los personajes, fantástico, Ursula y Teddy son mis favoritos. Y… hasta aquí puedo leer, por lo demás diría que os dejarais llevar por sus páginas, no os vais a arrepentir.


monikaVestidas para un baile de Monika Zgustová, es uno de los libros más duros que he leído durante estos meses. También una caza de biblioteca que llegó por casualidad y que debería ser lectura obligatoria.

Monika, la autora, es especialista en literatura e historia rusa y lo que recoge este libro son los testimonios de las mujeres que sobrevivieron a los Gulag rusos. Siempre se habla de los hombres que estuvieron allí, pero pocas veces se menciona a las mujeres ¿qué raro, verdad?

No miento ni exagero si digo que con este libro he llorado de rabia, impotencia e indignación, pero también de emoción, por su capacidad de superación, por su resiliencia y por la sororidad que transmiten estas mujeres.

No consigo comprender cómo es posible que se permitiera todo esto, y lo peor de todo, que se viera normal. Y no, este libro no recoge morbo ni melodrama. Esta lectura da voz a nueve mujeres con una fortaleza tremenda, Zayara Vesiólaya, Susanna Pechuro, Ela Markman, Elena Korybut-Daszkiewicz, Valentina Íevleva, Natalia Gorbanévskaya, Janina Misik, Galia Safónova, Irina Emeliánova: ELLAS, son el testimonio de historia que no recogen los libros al uso, voces silenciadas, la cara b de una Historia que se cuenta a medias y gracias a Monika, hoy nos llega. Nueve mujeres, nueve testimonios, nueve supervivientes, nueve representantes de la (no) vida en el gulag. Por Ellas y por todas, hay que leer este libro

<<Del paso fatídico tú eres la alegría
cuando vivir duele más que la enfermedad.
La raíz de la belleza es la valentía
Y es lo que nos atrae como un imán>>.


Quien me conoce, sabe que uno de mis géneros predilectos son las memorias y biografías. Es una manera especial de ver a la persona en lugar de al personaje o figura pública, en cierto modo les hace humanos. Por eso, me gustaría terminar con dos lecturas amables, de esas para desconectar, disfrutar y que transmiten paz.

Recientemente descubrí a la autora italiana Simonetta Agnello Hornby. Mi debilidad por Italia, hace que siempre tenga en mis estanterías literatura italiana, en sus historias siempre encuentro una calidez especial, que me hace sentir en casa. Y creo que Unas gotas de aceite, es perfectamente evocador en este sentido. La autora cuenta parte de su infancia en Mosè (Sicilia) durante los años 50. La vida en aquella finca, transcurre entre reuniones familiares, juegos y aventuras infantiles y comida, muchísima comida entorno a la mesa. De hecho, el libro se acompaña de veintiocho recetas familiares que llevan detrás una pequeña historia. Es una lectura entrañable y muy dulce, un pequeño trocito de felicidad que se degusta con una sonrisa.

La segunda, es un libro que leí el año pasado y que no había comentado aún, Un año en los bosques, de Sue Hubbell, otro de esos descubrimientos fantásticos con los que tropiezo durante mis cacerías libreras. En esta ocasión Sue, nos cuenta sus peripecias diarias en las montañas Ozarks, en el Medio Oeste de EEUU. Perteneciente al género del nature writing, consigue teletransportarte a un entorno bucólico y salvaje como una habitante más. Relata un montón de curiosidades acerca de su trabajo como apicultora, y de ese paraje que llegas a adorar al final del libro. La anécdota de las arañas reclusas pardas es una de mis favoritas. En definitiva, un canto a la naturaleza que seguro os hará desconectar del mundanal ruido que nos rodea últimamente.

Y por hoy nada más, espero que os haya gustado y que os animéis con alguna de estas lecturas. 

Por cierto, ¡contadme! ¿qué habéis estado leyendo este tiempo? ¿Algún título imprescindible que deba apuntarme?

Nos vemos en la próxima entrada, familia, felices lecturas.


Pd: Por la nueva Ley de Protección de Datos, he actualizado la política de privacidad y cookies en el blog. Os iré informando si hubiera cambios o algún que otro añadido.

Pd: La foto de portada la he sacado de Pinterest, pero no sé quién es la autora o autor.

Con rabia -Lorenza Mazzetti-

<<Entramos en la vida con ardor y malicia,
como le corresponde a la juventud,
no queremos una no-verdad o una media-verdad,
queremos, únicamente, la verdad>>.
Yevgueni Yevtushenko.

Con Rabia (1969), de Lorenza Mazzetti, se ha convertido, sin pretenderlo, en la primera mejor lectura del año. Si tuviera que definirla de alguna forma, diría que es como un potente vendaval de emociones y sentimientos completamente arrolladores. Y es que esta mujer desprende carácter, fortaleza y valentía a raudales.

Autobiografía de la propia autora, se centra en su adolescencia durante la posguerra italiana. Su vida no fue fácil, ella y su hermana gemela, fueron las únicas supervivientes del exterminio de su familia, llevado a cabo por los nazis. Si en El cielo se cae, contaba su infancia y los momentos previos a los asesinatos, Con rabia es el testimonio de lo que viene después. ¿Cómo se vive tras un suceso así?

A través de Penny, narradora y alter ego de la autora, Lorenza hace una crítica brutal a todo. Esta mujer tiene filtro cero para hablar de lo que le molesta, de la injusticia, de esa sociedad vacía llena de superficialidad que se mantiene ciega ante el horror del mundo.

 <<Porque lo que se dice libertad, en esta ciudad, sólo la tienen los hombres. Ser mujer significa ser esclava. Me resisto a convertirme en una mujer como todas las demás, es decir, una esclava>>.

Es cierto que no escribe este libro siendo adolescente, sino cuando ya es adulta; de hecho, informándome un poco, descubrí que lo hizo al regresar a Italia (vivía en Londres). El choque fue tal, que pasó por una depresión y de ahí, nació este libro. El poder de la palabra escrita, la Literatura como terapia lectora y de escritura, una forma de canalizar emociones a las que, en ocasiones, no sabemos ponerle nombre ni voz.

En los últimos meses, varios de los libros que he leído tenían el duelo como eje, ya fuera de forma directa, como El año del pensamiento mágico de Joan Didion o indirecta como el M Train de mi queridísima Patti Smith. Podría decir que Lorenza Mazzetti, está en un punto intermedio.

Este libro toca varios temas que, aunque parezcan independientes, no lo son en absoluto. Por un lado, el duelo familiar, no sólo derivado de la pérdida, sino también de la injusticia e impotencia que supone que te arrebaten a tu familia de una forma tan cruel, estos hechos marcan su forma de ver el mundo. Una lucha entre la pena y la rabia; entre las ganas de seguir adelante, de vivir en libertad, sin limitaciones, y la época encorsetada en la que vive. Una sociedad que no la entiende y de la que no se siente parte.  Cada capítulo, su yo adolescente se rebela contra el machismo, la religión, los estereotipos y restricciones sociales; contra la comunidad que mira hacia otro lado, superficial, hipócrita y olvidadiza con su memoria histórica.

<<Fabrizio dice que el comandante no es el único culpable, sino también todos los demás, todos los alemanes, y los italianos, y el mundo entero, y que presenciar crímenes de ese calibre sin gritar y sin indignarse es, en sí, una culpa, y que todo el mundo es culpable, “culpable por complicidad”. (…) Nadie hace nada y nadie levanta un dedo para evitar que otros crímenes así se cometan, y que la indiferencia es uno de los grandes crímenes que existen en la Tierra>>.

Por otro lado, está la adolescencia, un camino lleno de dudas, curiosidad, miedo, experiencias, contradicciones, autodescubrimiento… Junto con su hermana gemela, Baby, intenta llevar una vida “normal”. Ambas están muy unidas, siendo su relación, otro de esos puntos clave en el libro. Lorenza refleja muy bien el vínculo especial que caracteriza a las gemelas, pero a su vez, muestra la necesidad que tienen ambas de vivir su propia vida, de ser independientes, aunque suponga tomar caminos distintos y separarse.

Lorenza e Paola
Lorenza y Paola Mazzetti.

Con rabia, es vehemencia, es humor e ironía. Es un alegato enérgico, humano, visceral y políticamente incorrecto. La autora no se contiene en absoluto y quizá por eso me gusta. A las mujeres siempre se nos educa en la contención: no grites, no protestes, no pongas mala cara, vístete así, siéntate bien, no hables de esa manera… y Lorenza rompe, Con rabia, esa educación. Lo hace, no sólo a través de la crítica social, sino también, en la propia forma de escribir este libro. A pesar de esa visceralidad, llama la atención como en los momentos más duros e inclusos sórdidos, cambia el tono, convirtiéndolos en pasajes llenos de belleza y pura poesía.

No sé si es una novela para todo el mundo, ya sabéis que las lecturas son muy personales, sin embargo, de lo que no hay duda es que Lorenza Mazzetti cautiva y, para bien o para mal, no deja indiferente. Estoy deseando leer más acerca de su vida, y descubrir su filmografía. Sin duda alguna, ha conseguido ganarse un hueco especial entre mis clásicos contemporáneos imprescindibles.

<<No, no quiero vivir como una autómata en una ciudad marchita, quiero construir por mí misma mi destino>>.

Lorenza e Paola vechhi
Lorenza y Paola Mazzetti.

La Semilla de la Bruja -Margaret Atwood-

 

La Tempestad.

Acto I.

Las luces de la sala se atenúan. El público calla.
Se oye el fragor de tormenta, con rayos y truenos. El viento aúlla, los marineros chillan, los pasajeros maldicen….
Una tormenta en alta mar, oirán gritos igual que en una pesadilla, pero no todo es lo que parece, no digo más. Bienvenidos a La Tempestad.

The tempest

No sé si a estas alturas todo el mundo conoce o ha leído La Tempestad (1611) de William Shakespeare. Considerada por muchos la última obra que escribió el autor, también es una de las más distintas. En ella hay elementos sobrenaturales, seres fantásticos y todo un cúmulo de simbolismos entremezclados con lo real, que nos introducen en un mundo casi onírico. ¿Qué es realidad y qué es sueño?  <<Somos de la misma sustancia que los sueños, y nuestra breve vida culmina en un dormir>>.

La Tempestad es básicamente la historia de una venganza, un drama que en mi opinión se aleja bastante de la típica tragedia shakespeariana, por su planteamiento y su desenlace.

Os preguntaréis qué hago hablando de Shakespeare cuando se supone que es una entrada sobre Margaret Atwood para Adopta una autora. Bien, como creo que habéis intuido, La Tempestad es la obra base que escoge Margaret para escribir La Semilla de la bruja.

Digamos que este libro es una reinvención de la historia; tratando de romper la barrera del tiempo, ha traído esta pequeña tormenta hasta nuestros días. Y es que este libro, forma parte de The Hogarth Shakespeare, un homenaje que hacen varias autoras (Jeanette Winterson entre ellas) y autores, a nuestro querido William.

Antes de adentrarme en el libro, os hago una pequeña recomendación, leed antes La Tempestad, creo que vais a disfrutar muchísimo más conociendo de antemano la historia previa y la inmersión será mucho más completa.

Aunque es cierto que es un retelling, La Semilla de la Bruja, va más allá de La Tempestad. Margaret coge el tema base de la obra, la venganza, y lo exprime al máximo, dando una visión bastante peculiar de la historia original.  

Ya he dicho que esta mujer es brillante y muy inteligente a la hora de plantear un libro, y a pesar de ser bastante diferente a lo que nos tiene acostumbrados, mantiene la esencia Atwood.

Como decía, no solo se queda en la venganza, profundiza en todas esas emociones de las que se rodea. A su vez, también habla de temas tan trascendentales como qué significa ser libre, la capacidad de elección, los prejuicios, la soledad, el arrepentimiento o la redención. Además de plantear el que, para mí, es uno de los grandes temas del libro y que, en cierto modo, destaca más que la propia venganza: el duelo. Todo esto se gestiona a través del teatro, una suerte de catarsis como forma de exorcizar fantasmas. Interesante, ¿verdad? Sigamos.

Dramatis Personae.

Dará a cada uno un papel que puedan interpretar bien; al fin y al cabo, antes que nada, es un director. La obra es la trampa. Su obligación es ayudar a los actores a ejecutarla.
Escena: El correccional Fletcher.

Es a través de los personajes, los diálogos y los pensamientos que vamos desgranando la historia:

Por un lado, los presos del correccional Fletcher que nos van a dar más de una sorpresa. Con ellos me lo he pasado pipa, no sabéis lo divertido que fue asistir a sus clases de teatro y lo muchísimo que me reí con nuestro elenco de “actores” y su costumbre de sustituir las palabrotas actuales por el argot shakespeariano.

Del otro lado, Felix Phillips, el director de orquesta. Nuestro Próspero. Un personaje del que no sabía muy bien qué pensar. En ocasiones me transmitía pena, en otras no lo entendía, pero al final, al ver todos los efectos montados, lo comprendes. Un personaje al que se va cogiendo cariño a través de la lectura.

En cuanto a los personajes femeninos, Anne-Marie y Estelle, también tienen su protagonismo, y aunque me estoy mordiendo la lengua, porque no sabéis lo difícil que me resulta hablar de un libro del que no puedes contar apenas nada, para no destriparlo, solo dejaré caer que las tres son importantes para el desarrollo de la trama.

Por último, no podría cerrar este casting sin mencionar a Helena, mi compañera de LC. Me lo he pasado genial con ella, compartiendo impresiones e imaginando teorías conspirativas acerca del libro (¡vivan los audios de ocho minutos!) No dejéis de visitarla en su canal, canelita fina.

¡Uy! Casi se me olvida, os aviso, aquí Margaret se marca una cuantas cancioncitas a ritmo de rap y …hasta aquí puedo leer. 

La Semilla de la Bruja: nuestras cárceles. Liberadme.

Otras islas florecientes habrá
en el mar de la vida y la agonía:
otros espíritus flotarán y volarán
sobre ese abismo.

Percy Bysshe Shelley.

Esta es una lectura con gran carga simbólica y llena de capas. Atwood, utiliza un correccional como escenario y no lo hace al azar. Eso, unido a la temática del libro, inevitablemente nos hace plantear preguntas ¿Quiénes son más libres en esta historia? ¿Existen cadenas invisibles que nos atan a algo o a alguien? ¿son cárceles elegidas o impuestas? ¿De qué trata realmente ser libre?

Como decía Virginia Woolf, <<Los ojos de los demás, nuestras prisiones; sus pensamientos, nuestras jaulas>> pero también es cierto que la mayor parte de las veces somos nosotros mismos los que nos encadenamos.

Esta lectura tiene un tono totalmente distinto. No hay que olvidar que es un homenaje a Shakespeare y al teatro. Margaret, también es dramaturga, y se nota en el profundo respeto con el que trata la obra.

En muchos momentos, me ha recordado a las obras de teatro clásicas, poéticas, donde más que contar una historia, se transmiten emociones; ponernos en la piel del personaje y dejarnos contagiar por lo que está sintiendo. ¡Aaah, la magia del Teatro!

Aunque Margaret Atwood nos mantiene engañados durante toda su lectura, esta, es una obra mucho más amable, y quizá más introspectiva que otras; en ocasiones triste, pero sin perder la chispa a la que nos tiene acostumbrados. 

¿Dónde termina La Tempestad y comienza La Semilla de la Bruja? ¿Dónde acaba La Semilla de la Bruja y empieza La Tempestad? Será algo que tendréis que descubrir leyendo el libro. Personalmente creo que son dos historias que se retroalimentan una a otra, a pesar de los siglos de diferencia. Es probable que haya Prósperos, Mirandas, Arieles, Calibanes, Alonsos o Fernandos, mucho más cerca de lo que pensamos, también es posible que cada uno de nosotros tengamos algo de ellos dentro.

Tal vez William Shakespeare fuera el Ariel de Margaret Atwood, quién sabe, con ella nunca estamos seguros de nada, ¿verdad? En el mundo Atwoodiano, todo es posible, hasta que la magia que forma parte de la historia, traspase las páginas.

Decía Lorca que el teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana, y creo que es una bonita manera de resumir esta lectura. La combinación Atwood-Shakespeare es toda una experiencia que no os podéis perder. Adentrarse en las tormentas, en ocasiones, merece la pena.

<<Sé libre en el aire>>, le dice.

Y, por fin, lo es.

A Christmas Tale: Cinco libros por Navidad y un bonus track

Érase una vez, en una blogosfera literaria muy, muy lejana, una chica llamada Eibi, se preparaba para hacer el pequeño resumen lector del año. Lo que en un principio parecía ser tarea sencilla, se convirtió en un montón de libros, notas y fotografías desperdigados por el suelo de la habitación.

arbol navidadPor supuesto, elegirlos bien, no era algo baladí. Aquellos libros pasarían a formar parte del cuadro de honor anual de Ajuste de letras, un reconocimiento que solo conseguían aquellos que llegaban al corazón de su lectora.

Mientras intentaba poner un poco de orden en aquella habitación, Eibi, repasaba mentalmente sus lecturas del año, pero el caos reinante impedía que se centrara y decidiera, los cinco libros que coronarían el 2017.

Tras unas horas de trabajo, el cansancio pasó factura y, en el mismo momento en el que se tumbó en la alfombra, cayó en un profundo sueño…

De pronto, un golpe seco retumbó en la estancia, despertándola de golpe. Ya era de noche y estaba un poco desorientada. Apenas había luz, pero vio que los libros habían desaparecido. ¿Cómo era eso posible?… Un momento, aquella no era su habitación, ¿dónde estaba?

Se levantó deprisa, dio una vuelta sobre sí misma y descubrió que se encontraba en una especie de cueva. Una luz blanquecina fue iluminando poco a poco el lugar, dejando paso a una mujer envuelta en una extraña túnica…

– ¡Por fin apareces! ya era hora, llevo un rato esperándote.

Eibi, se quedó paralizada con los ojos abiertos de par en par, sin saber muy bien qué decir.

-¿No me reconoces? Soy Penélope. -dijo la mujer-.

-¿Penélope? Pero… ¿Penélope…, la de La Odisea? -preguntó extrañada-.

-Sí, no me mires así, hace unos meses que nos conocimos, The Penelopiad ¿recuerdas? Llevo un rato observándote y pareces un poco agobiada. He pensado que podría ayudarte a escoger las cinco lecturas del año.

-Pero…

-No tenemos mucho tiempo, -la interrumpió hablando muy deprisa y sin dejar de gesticular, moviéndose por la pequeña estancia-, ¡no sabes lo que son estas fechas aquí abajo! entre los cuentitos de Odiseo, sus padres, los míos, los pretendientes y mi prima Helena, hay momentos, que parece que estoy en una concentración de cuñados, más que celebrando las fiestas. Y este año viene Menelao a cenar… Así que esta pequeña distracción no me viene nada mal, la verdad.

La situación era cada vez más extraña, Eibi no hacía más que mirar de un lado a otro intentando entender cómo había llegado hasta allí y qué estaba pasando.

-Perdona ¿dónde estoy? Me debo de haber dado un golpe en la cabeza, esto es muy extraño…

-Digamos, que estás en mi territorio y no te has dado ningún golpe, querida. Venga hay que ponerse en marcha que tenemos unos cuantos lugares que visitar.

-¿Visitar? -dijo alarmada-. Esto es de locos. Oye, espera un momento, ¿dónde vamos? ¿qué haces? ¿qué es esa niebla?

Penélope agarró a Eibi del brazo y quedaron envueltas por una niebla densa y grisácea, despareciendo en ella.

fotos de libros

Vaya, ha sido más rápido de lo que pensaba. Primera parada, Madrid, 1934. -Dijo Penélope sacudiéndose un poco la túnica-.

-¿Perdonaaa? Definitivamente me estoy volviendo loca. Esto de leer tanto, se me ha ido de las manos… -comentó Eibi para sí misma-.

-¡No digas bobadas! Estamos aquí por Matilde. ¿Has olvidado ya lo muchísimo que te gustó su historia y lo importante que era para ti que tuviera voz?

-No, no… yo… lo siento, no sé qué pensar, esto es… raro.

-Deja de decir que es raro y ¡céntrate! ¿No querías recomendar cinco libros? Pues este debería ser el primero. No te pasa nada, solo estoy poniendo en orden tu pequeño caos lector.

-Vale, lo siento, pero reconoce que esto no es muy normal… Apareces de la nada, dices que vas a ayudarme a elegir los libros, nos envuelve una niebla extraña y aparecemos en el Madrid de 1934, nada menos…  ¿Qué esperas que haga?

-Pues fiarte de mí y de tu instinto. Venga, tómalo como una pequeña aventura navideña. ¿No eres tú la que siempre dice que en estas fechas todo es posible? ¿Dónde te has dejado el espíritu aventurero?

-Pues es probable que, en estos momentos esté con mi cordura -susurró-.

-¿Cómo dices?

-Nada, nada.

bolitas navidadTras una pequeña batalla visual entre las dos, una Eibi resignada, decidió dejarse llevar por esa extraña experiencia. Era inútil ponerse a discutir en esos momentos. Cuadró los hombros y suspirando profundamente, se dejó guiar.

-Mira, no sé si me arrepentiré, pero veo que eres bastante perseverante. Está bien, Penélope, vamos hacer esto y que pase lo que tenga que pasar. Entonces…, Tea Rooms, ¿eh? -dijo mientras echaba un vistazo detrás de la cortinilla de la despensa, al pequeño café-.

-Eso es, tú misma lo dijiste, este libro es por todas las Matildes del mundo y por Luisa Carnés, que estuvo invisibilizada injustamente demasiado tiempo. No me mires así, aquí abajo me entero de bastantes cosas, recuerda que tengo mucho tiempo libre.

Eibi sonrió resignada y comenzó a contarle unas pequeñas pinceladas sobre aquel libro.

-Fue una lectura muy especial y todo un descubrimiento. Cuenta una parte de nuestra historia, hasta ahora poco se ha dicho sobre las mujeres obreras de aquella época. Además, tiene tanta fuerza su forma de escribir… Este libro debería hacerse viral, desde luego. Nunca me cansaré de recomendarlo.

-Bien, pues ya tenemos uno, parece que vamos avanzando… ¿Ya que estamos aquí, te apetece un té con pastas? Parece que me está entrando hambre…

-No, será mejor que nos pongamos en marcha, aún nos quedan cuatro libros y no va a ser fácil.

-No te preocupes tanto, en realidad, lo tienes más claro de lo que crees… -contestó Penélope guiñándole un ojo-.

-Si tú lo dices… ¿cuál es la siguiente visita?

-Esta te va a gustar mucho, -dijo riéndose- de hecho, es la segunda vez que vas…  Agárrate bien, que este viaje va a ser movidito. ¡Avilion allá vamos!

Aterrizaron en la biblioteca de la antigua mansión. Eibi, en seguida reconoció aquel lugar. No hacía mucho, había pasado unos días allí, investigando sobre las hermanas Chase.

Tras la ventana, aún podía verse los restos de la vieja fábrica de botones. Todo esta más o menos igual, quizá, un poco más sucio y viejo que la última vez, pero la esencia era la misma.

Penélope se acercó al baúl y sacó aquel viejo libro con el título en relieve, El Asesino Ciego.

-Una gran historia la de las Chase. A Laura no la conozco mucho, pero con Iris me llevo muy bien.

-¿Conoces a Iris y Laura? -preguntó Eibi extrañada-.

-Pues claro, todas las Atwood hemos coincidido en algún momento. Por cierto, con ellas debemos tener cuidado, normalmente, nos pueden ver…así que date prisa, si nos encuentran aquí, vamos a tener que dar muchas explicaciones.

muñeco de nieveEibi, paseó su mirada por la biblioteca con cierta nostalgia. Sí, aquel era un buen libro, uno de sus favoritos de Margaret Atwood. Por lo general, no se resistía a una buena trama de intrigas familiares, si además estaba ambientado en el período de entreguerras, era acierto seguro. Pero lo que realmente conquistó su ojo lector fueron Iris y Laura Chase, unos personajes tan carismáticos, tan potentes, merecían estar en boca de todos. Historias de este tipo, había muchas, pero como la de ellas, ninguna. Estaba claro, El Asesino Ciego sería el segundo libro.

Se acercó a Penélope con una sonrisa, mientras dejaba el antiguo gemelo de madreperla encima del libro y le dijo:

-Nos podemos ir ya.

-¿Tan rápido? ¿No quieres mirar un poquito más, aún hay tiempo? La verdad que se está bien aquí.

-No, es mejor así. Si sigo aquí, no querré irme.

-Como quieras.  Bien, a ver, a ver…déjame que piense… ¡Ah! perfecto, tengo el destino ideal.

En pocos minutos desaparecieron de la biblioteca, dejando tras de sí una pequeña nube de humo. El siguiente, fue el viaje más complicado de todos, y también el más largo, cruzar continentes no era nada fácil, ni siquiera para los teletransportes. Llegaron a una playa enorme armando bastante escándalo.

-Ufff, creo que me he equivocado, no era este el lugar que tenía pensado. Si permites que me recupere, en un momento nos ponemos en marcha. -dijo mientras intentaba quitarse arena del pelo y la cara-.

-No, tranquila, está bien. Era yo quien quería venir aquí.

-Vaya, vaya, mira quién está tomando las riendas ahora.

Eibi, puso los ojos en blanco y se dirigió a la orilla. Allí estaban, justo en el momento del ritual. Sonrío emocionada al ver a Marjorie y su abuela en el agua. Volver a casa, uno de los libros más intensos, originales en su estructura y de los más duros que había leído.

La historia de una saga familiar que básicamente habla de superación y supervivencia, sin victimismos de ningún tipo. Es la resiliencia en estado puro, esas lecturas con las que aprendes y creces.

-Por lo que veo, ya tenemos el tercer libro. -comentó Penélope al acercarse-. Aunque no entiendo muy bien por qué hemos aparecido en este momento concreto.

Girándose hacia ella contestó: –Este  es uno de mis favoritos del libro.

Penélope miró hacia la playa y  entonces las vio, no hizo falta más explicación. Al minuto, habían desparecido dejando la intimidad necesaria a las protagonistas para continuar su peculiar tradición.

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El viaje estaba llegando a su fin, el tiempo se agotaba y sólo quedaba un libro por incluir. Una hora más tarde, llegaron a Newburyport, Massachusetts.

¡Solterona! No me lo puedo creer, ¿me has traído a la casa de Kate Bolick? ¿Es que quieres que nos encierren? Una cosa es visitar lugares ficticios, pero esto….

-Mira que eres melodramática, ya te he dicho que no nos pueden ver y teniendo en cuenta que es un ensayo y es su vida, no sé dónde pretendías aparecer, la verdad.

Después de unos segundos de duda, Eibi miró al jardín. Había nevado y hacía frío pero  se estaba bien. Era un lugar muy tranquilo. Comenzó a hablar como pensando en voz alta, ensimismada con las vistas.

-Puede que no sea la lectura perfecta, y a veces, parezca más, un montón de pensamientos desordenados, pero sin duda, es una de las que más me han marcado este año. Es de esos libros que siempre tengo a mano, para releer.

-Estoy de acuerdo, a mí me gustó mucho, su estilo es muy cercano y esas cinco Despertadoras eran la caña.

-¿Lo has leído? -preguntó sorprendida-.

-Por supuesto, su mensaje debería grabarse a fuego. Ojalá hubiera tenido yo una lectura así en mis tiempos, te puedo asegurar que La Odisea, hubiera sido bien distinta, querida.

-Imagino…  Es una lectura llena de referencias literarias y …

Mientras intentaba hablar, comenzó a sentirse mareada, tenía la vista borrosa y veía a Penélope sonreír. Intentó decir algo, pero solo le salía un balbuceo incomprensible.

-… muy cercana con la que se conecta…ca, ca, casi de manera inmediata. Solterrr.. es… Perdona, creo que no me encuentro bien…

-Tranquila -respondió Penélope mientras la ayudaba a sentarse-, es normal, solo un pequeño mareo por las emociones. Creo que lo que quieres decir es que no hay que conformarse.

-Sí eso… no, no conformarse…

Cada vez más confusa, Eibi se tumbó en el suelo. Poco a poco empezó a oír la voz de Penélope más lejana, como en un susurro. Solo acertó a entender las últimas palabras antes de caer en un profundo sueño:

<<Recuerda lo que dijiste de Solterona:  Aprender, crecer, avanzar… es un camino constante, aférrate a esa parte de ti que es independiente y autosuficiente, estés soltera o en pareja, y sigue buscando, Tu habitación propia>>.

Unos segundos más tarde, despertó. Se incorporó mirando alrededor, aturdida. Estaba sola, en su habitación. Ya no había libros tirados por el suelo. Estaban todos perfectamente colocados en la estantería de la biblioteca. Todos, salvo los cinco que tenía en el regazo: Tea Rooms, El Asesino Ciego, Volver a casa, Solterona y Un pequeño libro de poesía de Edna Millay, Un palacio en la arena. Junto a ellos una nota que decía:

<<Y dime, ahora que empieza el nuevo año, ¿qué pretendes hacer con esa vida tuya, única, salvaje y preciosa? Feliz viaje>>.


 

Bonus Track.

Diapositiva1

Para terminar este pequeño cuento navideño, me gustaría recomendaros dos series por las he sentido un flechazo absoluto este año.

-Sense8-

Me hubiera gustado dedicarle una entrada especial a esta serie porque me encanta. Y no os engaño cuando os digo que en un año la he visto tres veces.

#noestoyobsesionadaqueva

Creo que es una de las mejores que he visto, y no me refiero a la parte técnica de la misma, que también está muy bien, sino a su mensaje. ¡DIVERSIDAD! Esta serie es un canto a todo lo bonito que tienen las personas: lealtad, amistad, amor, sororidad…etc. Es una serie muy humana que recomiendo sin cesar.

Creo sinceramente que debería verla todo el mundo para romper y acabar con los malditos prejuicios que, lo único que hacen es limitarnos como personas y como sociedad. La banda sonora es genial y más allá de la trama que te mantiene intrigada a lo largo de las dos temporadas (espero con ansia viva la última), los sensates, transmiten tan buen rollo que terminas un capítulo con ganas de pertenecer a su cluster o tener el tuyo propio. Aprovechar que tienen un especial navideño de dos horitas la mar de majas.

-Alias Grace-

Brillante. Sin más. Es increíble lo bien adaptada que está. Si me gustó la adaptación de El cuento de la criada, esta me ha maravillado completamente. Me sorprende muchísimo la labor de casting que han hecho en ambas. Pero en esta más.

Era muy complicado coger a una Grace Marks que transmitiera bien, esa duda que plantea el libro, y fuera creíble, sobre todo para los fans de la novela. De hecho, libro y serie, funcionan muy bien de forma independiente, tiene una voz propia, sin perder de vista el libro ni quedar a la sombra del mismo. Ya os digo, una serie redonda que para estas tardes de frío, comilonas y sofá viene genial.

 Y sin más, espero que os haya gustado este especial navideño de recomendaciones. Sé que ha sido un poquito peculiar, espero que me disculpéis la licencia que me he tomado y podáis disfrutar del top de lecturas que propongo, al fin y al cabo, es lo importante.

Deseo que paséis unas fiestas fantásticas y que el nuevo año, además de todo lo bonito que pueda traeros, esté cargado de momentos lectores especiales para compartir.

Gracias por seguir acompañándome un año más, ¡nos vemos en 2018!

¡Un millón de besos!

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Tras la pista de #AdoptaUnaAutora (I)

Uno de los retos que me había propuesto este año, era leer algunos de los libros de las autoras adoptadas que sigo habitualmente. Salir de la zona de confort y ampliar mi mundo lector, es una de las cosas que más me gusta como lectora, y este proyecto me permite, no sólo conocer escritoras nuevas, sino también géneros, estilos y culturas distintas; vamos, un paraíso para todo amante de los libros.

Aunque esta vez, sólo os hablaré de dos de ellas y de una pequeña recomendación que me hace especial ilusión, Tras la pista de #AdoptaUnaAutora, será el comienzo de una serie de post, donde iré comentando mi experiencia lectora con las nuevas autoras que voy conociendo.

Sin más preámbulos, hoy visitan Ajuste de letras: Zadie Smith, Monica Dickens y Maria Gripe.

sobre belleza

<<A partir de ahora no voy a estar ni más delgada ni más joven, pero quiero estar al lado de una persona que aún pueda verme a mí, en medio de todo esto. Que no me tome a mal que haya cambiado, ni me menosprecie por ello. Prefiero estar sola. No quiero desmerecer a los ojos de alguien por cómo me he vuelto (…) He procurado respetar lo que fuiste y eres, mientras que tú quieres algo más, algo nuevo. Yo, no puedo ser nueva >>

 

Para mi primera toma de contacto con Zadie Smith escogí, Sobre la belleza. Es una autora que había visto a menudo en librerías,  y que además conocía por Dientes Blancos, su primera novela, con la que ganó el premio Whitebread y el Guardian.

Descubrir un poco más de ella, a través de la mirada de Emma, su adoptante, hizo que diera el paso definitivo y la incluyera en mi lista de pendientes. No podéis dejar escapar el blog The Written Girl,  como siempre digo, es vuestra mejor fuente para descubrir a Zadie Smith. Me deja maravillada con cada entrada, exprime al máximo cada libro que reseña y una de las cosas que más me gusta, es su análisis de los personajes femeninos. En definitiva, un Must bloguero en toda regla.

¿Qué vais a encontrar en Sobre la belleza? Ante todo, inteligencia y brillantez.Una novela de personajes que destaca por su ritmo, totalmente dinámico y adictivo.

Los personajes son incómodos e insoportables, de esos que ponen de los nervios en más de una ocasión. De la quema salvaría a Kiki, la matriarca de la familia Belsey, que muchas veces parecía más una observadora, de todo ese circo de snobs, arrogantes, ególatras y pomposos personajes que la rodean, que una de las protagonistas. 

Esta lectura explora, no sólo el mundo académico, sino también las relaciones familiares, la religión, el choque cultural entre generaciones y raza y una serie de conflictos, que se desarrollan en ese pequeño microcosmos bostoniano, que refleja la historia, y del cual, el lector, no puede evitar formar parte. 

La ironía y acidez a la hora de hablar de ciertos temas es  una de las señas de identidad de los libros de Zadie Smith. Son lecturas incómodas que exprimen las emociones del lector de una manera extrema. No es ningún secreto, que tuve un conflicto tremendo con este libro, porque, aunque estaba muy enganchada por el desarrollo de la historia, leía lentísima, ¿el culpable? uno de los personajes por el que desarrollé un odio infinito. Os aseguro que Howard Belsey ocupa un lugar privilegiado en mi lista de personajes odiosos, junto a Rhett Butler -y su bigote-, (Lo que el viento se llevó, Margaret Mitchell) y el Doctor Faraday (El Ocupante, Sarah Waters).

A pesar de estos momentos intensos, llenos de úlceras lectoras, mi primera toma de contacto con la autora no ha ido nada mal, he disfrutado mucho con esta historia y puedo decir que Zadie Smith, ha llegado para quedarse.

Como apunte final, os cuento que este libro es un homenaje a <<Regreso a Howards End>> de E.M Forster, uno de sus autores favoritos. Como bien explica Emma en su blog, ver la adaptación cinematográfica, protagonizada por Emma ThompsonThe Queen!), y leer Sobre la belleza, es un tándem perfecto que no os podéis perder. ¡Recomendadísima!


 

<< Fini di fare colazione, accesi una sigaretta, misi i piedi sul tavolo perché c’era una sedia sola e mi presi una “vacanza”, ben decisa a non pensare nemmeno ai piatti da lavare. I campanelli diventassero pure rauchi a forza di suonare, io ero in sciopero per cinque minuti>>.

Como buena fan de todo lo british, otro de los grandes descubrimientos del año, ha sido conocer a Monica Dickens. Mi querida Cris, del blog shecanread ,es su adoptante y ya os aviso, que crea adicción absoluta (aquí, entre nosotros, su pequeña guía de cine clásico ¡es una joya!).

Reconozco que de Monica Dickens, no sabía nada. Y es que apenas existen libros traducidos de ella. Salvo algún título infantil y juvenil, de su obra adulta, que yo sepa, (y Cris me corregirá si me equivoco) no hay edición en castellano. Entre el poco acceso a sus libros y que no se habla de ella… sacad conclusiones.

En un principio iba a elegir Mariana como primera lectura, pero en cuanto vi la maravillosa edición en italiano de One pair of hands, no pude resistir la tentación. Aunque me quedan algunos capítulos para terminar el libro, no quería dejar de incluirlo en la inauguración de esta sección, parece que ha sido el destino que haya empezado con autoras inglesas, pero, qué puedo decir, para mí, son siempre una apuesta segura.

Su e giù per le scale (One pair of hands en inglés) es uno de los libros más divertidos que he leído en mucho tiempo. De hecho, lo empecé en un momento estupendo, no sólo por la época prenavideña, sino porque ha conseguido sacarme del bloqueo lector que arrastraba desde hace unas semanas.

Publicado en 1939, es el primer libro de sus memorias. En esta ocasión nos cuenta sus andanzas como cocinera (aunque al final la pobre es multitasking total), en las casas de  familias ricas londinenses.

Al principio todo es un desastre, su experiencia en el trabajo es nula, pero como quiere labrarse un futuro por sí misma, sin depender de su familia y apellido, digamos que acaba “maquillando” su currículum, para conseguir entrevistas y trabajar.

A partir de aquí, es una sucesión de casas, cada cual más excéntrica, (mención especial al Señor Parrish) donde tendrá que lidiar con snobs, aprovechados que no pagan, abusos laborales e incluso un episodio de acoso… A pesar de esos momentos más difíciles que se salen del tono humorístico del libro, Monica, tiene una peculiar forma de enfrentarse a la adversidad; en lugar de venirse abajo o renunciar, su perseverancia es infinita, y las dificultades que se va encontrando, acaban fortaleciendo su carácter. Haciendo gala de esa ironía tan característica, saldrá airosa de las situaciones más inverosímiles.  

Cris, suele comentar que tiene un estilo parecido a Barbara Pym, y suscribo totalmente sus palabras. Si como nosotras, sois víctimas de la #fiebrepym, estoy segura, que Monica Dickens, os acabará conquistando tanto como a mí. Lecturas deliciosas, que en esta época de frío y manta, son de lo más reconfortantes.


Cuando vi que Maria Gripe estaba en la lista de Adopta una autora, no sabéis la ilusión que me hizo, esta escritora es muy especial, y es que, gracias a ella, comenzó mi pasión por la lectura.

Su adoptante es Nikkiyudall y tanto por las entradas de Maria Gripe como por sus recomendaciones literarias, merece la pena tener en cuenta su canal. Es de lo más original en sus vídeos y reconozco que mi wishlist tiene algún que otro libro, gracias a sus propuestas.

La premisa, de Los escarabajos vuelan al atardecer, es muy sencilla: durante un verano, David, Annika y Jonás se encargan de cuidar las plantas de una casa deshabitada. Quedan tan prendados del halo misterioso que la envuelve, que acaban explorándola. Cuando llegan al desván encuentran unas cartas del Siglo XVIII… A partir de aquí todo son incógnitas: ¿Quién escribió las cartas? ¿A quién se dirigían?  ¿Qué fue de ellos?  ¿Y qué tiene que ver todo eso, con una antigua estatua funeraria egipcia? Esto es lo que tratarán de descubrir nuestros protagonistas. Lo que en un principio iba a ser un verano más, se acaba convirtiendo en una aventura única,  ¿no os pica la curiosidad?

El verano en el que mis padres me regalaron Los escarabajos vuelan al atardecer, tenía 13 años, y comenzó una obsesión lectora que dura hasta el día de hoy. Aquello fue un flechazo en toda regla. En esos meses de vacaciones, lo releí unas tres o cuatro veces y, por supuesto hablaba de él hasta aburrir. Fue el momento en el que me di cuenta de la cantidad de experiencias que te aportan los libros, no sólo están ahí para contar historias y entretener. Son una fuente de inspiración y creatividad constante, y por supuesto, siempre se puede aprender con ellos.

Ésta, es de esas lecturas entrañables, donde la amistad, es la gran seña de identidad y las aventuras y los misterios envuelven cada página, os aseguro que su historia, deja huella.

Para terminar, me gustaría decir que, cualquiera de estas tres lecturas, pueden ser un regalo estupendo estas fiestas. Son bastante diferentes entre sí, pero todas comparten una nota de humor que, creo, harán las delicias de cualquier lector. La última, la recomiendo tanto a peques como adultos. Hacedme caso, hay una magia especial en estos libros,  dejaos guiar por ella.


Próximamente en Ajuste de letras:  Margaret Atwood llegará con Lady Oracle para dar las campanadas navideñas y si el tiempo acompaña, espero poder organizar alguna que otra sorpresilla lectora más.

 ¡Feliz puente familia!

#LeoAutorasOct

¿Os ha pasado eso de seleccionar unas lecturas para un mes concreto y luego vuestro impulso lector ha hecho lo que le ha dado la gana? Pues bien, más o menos, es lo que me ha ocurrido a mí este mes de octubre con la iniciativa #LeoAutorasOct.

En un principio, había seleccionado libros de las autoras adoptadas que sigo: Zadie Smith, Monica Dickens, Natalia Ginzburg, Irène Némirovsky y Clarice Lispector… Al final, aunque mi previsión se vino abajo, he tenido unas lecturas brutales, por historias potentes, originales y muy distintas a lo que he leído en los últimos meses.

De todos modos, de aquí a final de año, me pondré al día con las chicas del adopta. No sé si las trataré como reseñas independientes o las agruparé en una entrada especial, últimamente la falta de tiempo y  la procrastinación otoñal me ganan terreno, peeero sea como sea, hablaré de ellas en el blog.

De hecho, ya me estoy poniendo al día, ahora mismo mi currently reading es Sobre la belleza de Zadie Smith. Adelanto, por cierto, que me está gustando mucho, aunque un personaje insufrible esté ralentizando la lectura pero, esa, es otra historia…

Dicho esto, hoy vengo hacer el repaso de mi particular #leoautorasoct, que comencé en septiembre, con La ciudad solitaria de Olivia Laing.

 

Como dije en Goodreads, tenía pensado hacer reseña del libro, y casi un mes después, aquí sigo, sin saber cómo hablar de él. Tiene tantas lecturas y tantos matices que me abruma un poco, así que, aunque no haya entrada exclusiva de La ciudad solitaria, quiero que este mini comentario sirva como recomendación imprescindible. De verdad,  merece la pena y la edición de Capitán Swing es una maravilla.

El hilo conductor del libro, es la soledad, me atrevería a decir, incluso, que es la gran protagonista. Es lo que conecta a la autora con los artistas de los que habla, y a su vez, con nosotros.

Olivia Laing utiliza un momento complicado de su vida para idear este libro. A través de la obra de Andy Warhol, Edward Hopper, David Wojnarowicz, Klaus Nomi, Henry Darger… conoceremos el Nueva York más artístico y bohemio, pero también descubriremos el lado más triste e incluso sórdido de la ciudad.

Esta lectura, ha sido toda una sorpresa, conocía a la mayoría de ellos, pero nunca había profundizado en su obra o su vida; en este caso, ambas, van íntimamente ligadas. Uno de los que más me ha soprendido ha sido Andy Warhol, artista por el que nunca he sentido conexión, y sin embargo, tras leer el libro y conocer más acerca de su proceso creativo y las razones que le llevaron a pintar, os puedo asegurar que lo miro con otros ojos. Pero, sin duda alguna, es David Wojnarowicz quien más me ha marcado.

Con La ciudad solitaria, te das cuenta que la mayor parte de los artistas que menciona, eran rechazados por salir de la norma y el estereotipo. Fueron personas totalmente transgresoras en su época. Resulta curioso que, lo mismo que les llevó a la fama, también les hizo sentirse excluidos y solos. La soledad en este caso, viene marcada, más por la marginación social, que por ese espacio propio que reivindicaba Virginia Woolf en Una habitación propia o Kate Bolick en Solterona. Y aún así, se sigue mostrando como elemento necesario en la creación artística.

 

Además, la autora también nos habla de un momento bastante duro, como fue la aparición del sida en EEUU y lo que supuso para la sociedad norteamericana en general y para ese Nueva York artístico en particular; dejando claro que los prejuicios, el miedo, la intolerancia o el desconocimiento, nunca traen nada bueno. Todo ello justificaba y permitía deshumanizar personas con una frialdad pasmosa, no sólo los afectados por la enfermedad eran estigmatizados,  aquellos que podían resultar “sospechosos” no corrían mejor suerte. 

A pesar de todo, para mí, el mensaje principal de este libro es positivo, no deja de ser una especie de búsqueda vital que, creo, todos hemos sentido alguna vez. Ese momento en el que intentas  buscar cualquier cosa, un libro, una película, una frase, un viaje…algo, que te haga salir del bucle, que sea el punto de inflexión para el cambio. Para Andy, Edward, David, Klaus, Henry…, fue el arte; para Olivia, investigar sobre ellos y escribir este libro; para vosotros, su lectura, quizás sirva de inspiración.

De lo que estoy segura es que esta lectura, se disfruta de principio a fin, Olivia Laing habla con auténtica pasión y en un tono cercano al lector, además tiene muchísima bibliografía por si queréis seguir investigando,  las reflexiones que deja son muy profundas y merece la pena adentrarse en ellas. A mí, me ha dejado bastante poso, no os voy a engañar, y con un millón de preguntas de esas trascendentales que estoy deseando comentar –guiño,guiño; codo,codo

Esta, es una de mis citas favoritas:

“Buena parte del dolor de la soledad tiene que ver con su ocultación, con que nos sentimos obligados a esconder la vulnerabilidad, la “fealdad” y las cicatrices, como si fueran literalmente repulsivas. Pero ¿por qué ocultarlo? […]
Son muchas las cosas que el arte no puede hacer. No puede devolver la vida a los muertos, no puede reparar peleas entre amigos, ni detener el avance del cambio climático. A pesar de todo, tiene funciones extraordinarias, una extraña capacidad de negociación entre las personas, incluso aquellas a las que nunca hemos llegado a conocer y, sin embargo, se infiltran en las vidas de otros y las enriquecen.
Tiene la capacidad de crear intimidad; tiene su manera de curar las heridas y, mejor aún, de mostrar que no todas las heridas necesitan curarse y no todas las cicatrices son feas
Cuando llegué a Nueva York estaba hecha pedazos y, aunque parezca perverso, la vía para recuperar una sensación de entereza no fue conocer a alguien y enamorarme, sino acercarme a las cosas que otros habían creado y asimilar despacio, a través de este contacto, el hecho de que la soledad, el anhelo, no significan que uno haya fracasado, sino sencillamente que uno está vivo”.

Después de este viaje artístico, fue precisamente, La ciudad solitaria, la que me llevó a mi siguiente lectura. Gracias a Olivia, me acerqué a la obra de Susan Sontag.

La conocía de oídas, pero nunca me había dado por leerla, ¡Qué vivan esas lecturas que te ante el dolor de los demásrecomiendan libros a millones! El caso es que acabé leyendo  Ante el dolor de los demás, un pequeño ensayo lúcido, inteligente y brillante sobre el uso de la imagen, la fotografía, como denuncia de abusos e injusticias, para evitar esa pérdida de memoria, tan habitual en los últimos tiempos. Se centra sobre todo en los crímenes de guerra (Kosovo, Ruanda, Crimea, Vietnam,…)

Me resultó interesantísimo y fascinante la rapidez mental y la forma de hilar temas que tiene esta mujer, es de esas mentes prodigiosas que están a otro nivel. Habla de un tema por el que siento auténtica pasión; de hecho, fue toda una casualidad que mencionara uno de los libros que utilicé para mi tesina, una especie de conexión con la autora un tanto especial.

Por lo que descubrí más tarde, este librito, parece una extensión más matizada de otro ensayo previo, Sobre la fotografía.  Resumiendo, que quiero leer todo lo que ha escrito esta mujer, y aprovechando que estaba en la biblioteca, tengo en casa Renacida, que es la primera parte de sus Diarios, publicados a título póstumo por su hijo. Os mantendré al tanto.


Patti SmithY llegamos a LA LECTURA que me ha robado el corazón,  M Train. Y es que Patti Smith tiene ese poder de calarte (y enamorarte) siempre, ya sea con su música, su poesía o sus reflexiones en forma de libro.

Como mi obsesión no tiene límites, en mi mesita está  Tejiendo sueños, que dicho sea de paso, leeré con Hache, últimamente  tenemos unagi lector, y presiento que este pequeño libro, nos va a dejar momentos muy épicos.

Con M Train, no voy a extenderme mucho, sobre la marcha, me he venido arriba y he decidido dedicar una entrada especial a Patti cuando termine con sus libros, así que de momento os dejo  la mini reseña que hice en Goodreads para que vayáis abriendo boca:

¡MARAVILLOSO! Así, en mayúsculas y con letrero luminoso. Es probable que no sea objetiva porque soy muy fan de Patti Smith, y todo lo que hace esta mujer, me fascina, pero en resumen, este libro es una joya. Para los fans, es un regalo y para aquellas personas que no la conozcan,  un acercamiento muy bonito.

Es un libro entrañable, emotivo y muy poético, de esas lecturas bonitas que disfrutas de principio a fin, mientras acompañamos a Patti en sus viajes (el capítulo de Japón es amor), en su vida cotidiana y sus recuerdos.

Además nos deja un montón de recomendaciones literarias (ya solo con eso deberíais leerlo), al cine y las series. Hacedme caso, la experiencia, merece la pena.

“En el invierno de 1993, mi madre me dio un regalo de cumpleaños adelantado, era una magnífica edición de 1909 de The Little Lame Prince. En la página del título ella había escrito, con su letra entonces temblorosa: “No necesitamos palabras”.
Lo retiré del estante y lo abrí por la página de su dedicatoria. Su caligrafía me llenó de nostalgia que era a la vez reconfortante. “Mamá” dije en voz alta […] Me llevé el libro a mi habitación y lo puse con los libros que habían sido de ella: Ana de las Tejas verdes, Papá Piernas Largas, A Girl of the Limberlost. Oh, renacer dentro de las páginas de un libro”

 


Volver a casa

Y  el review  de este mes, llega a su fin con Volver a casa de Yaa Gyasi, uno de mis libros TOP del año. Como hice reseña hace poco, no voy a comentar nada más, únicamente que es lectura obligada y os va a sorprender para bien.


Antes de cerrar la entrada de hoy, y ya que últimamente estoy leyendo bastante ensayo, si queréis que haga algún post especial sobre el tema, sólo tenéis que decírmelo. Por supuesto, si habéis leído alguno que os haya gustado y  pensáis que no puedo dejarlo pasar, soy toda oídos, ¡vuestras recomendaciones son siempre bienvenidas!

Para terminar, solo puedo decir que mi octubre lector ha sido una maravilla. Mientras hacía el repaso de libros, me he dado cuenta que, todos, de algún modo u otro, me han llevado a Nueva York, una ciudad que, siendo sincera, nunca me ha llamado especialmente. Gracias a la mirada de Olivia, Susan, Yaa -con ese Harlem menos glamuroso- y Patti (sobre todo ella),  he conseguido verla con otros ojos… ¿Quién sabe?, Quizá sea éste, el comienzo de una gran amistad. Tal vez  me quede por aquí, a ver qué otras aventuras me descubre, hasta entonces ¡Felices lecturas familia!

 

Nueva York Elliott Erwitt
Fotografía de Elliott Erwitt.

 

 

 

 

Volver a casa -Yaa Gyasi-

“Ese es el problema de la Historia. No podemos conocer aquello que no hemos visto y vivido de primera mano […] ¿Qué historia debemos creer? Creemos a quien tiene el poder. Él es quien consigue escribir su historia. Por eso cuando estudiáis Historia, siempre debéis preguntaros:    << ¿Qué voz fue silenciada para que ésta se oyese? >> Cuando hayáis respondido a eso, debéis encontrar también esa otra historia. A partir de ahí, empezaréis a haceros una idea más clara, aunque aún imperfecta, de la situación”.

Volver a casa de Yaa Gyasi, es esa otra historia. La Historia incómoda, esa de la que pocos quieren oír hablar. ¿Por qué provoca rechazo querer saber? ¿Tal vez porque nos muestra de lo que son capaces las personas y nos avergüenza reconocer que se permitió, que se miró hacia otro lado mientras se trataba a seres humanos como meros objetos? ¿Acaso no sigue ocurriendo? Diamantes de sangre en Sierra Leona, minas de coltán en el Congo, Ruanda, el Apartheid en Sudáfrica… Ambición, poder, falta de escrúpulos. Todo lo que  ocurre hoy, en cualquier parte del mundo, es la herencia del pasado.

Por eso, La Historia, se estudia maquillada. Por eso, se cuenta velada. A nadie, y mucho menos a los que aún siguen edulcorando la esclavitud con excusas absurdas, le gusta quedar como el malo del cuento. Por eso, se perfila como una gesta; por eso, se utilizan eufemismos: en lugar de explotación, se le llama descubrimiento; en lugar de explotador, se le llama conquistador. 

Antes de entrar en materia, quiero dar las gracias a Hache por acompañarme en este viaje lector. Llevábamos un montón de tiempo intentando hacer una lectura conjunta y creo que ¡no podíamos haber escogido un libro mejor! Hemos vivido la historia muchísimo, no hemos parado de comentar capítulos, impresiones sobre los personajes y esos momentos “intensity”, que nos tenían totalmente atrapadas.

Puedo decir que esta segunda lectura del #LeoAutorasOct, ha sido totalmente enriquecedora, y estoy segura, que no habría sido lo mismo sin mi compañera de batallas,  ¡Esperamos con ansia viva tu review!

 

Castillo
El Castillo de Costa del Cabo o Cabo Corso, Ghana. Al principio se construyó para el comercio de oro y madera pero poco después se utilizó para el tráfico de esclavos. 

 

¿Es posible contar tres siglos de Historia en trescientas setenta y seis páginas? Yaa Gyasi lo ha hecho y de una manera brillante. En esta novela, no sólo veremos el comercio de esclavos, la autora también nos lleva a conocer los campos de algodón del Sur de EEUU, viviremos la Ley de Esclavos Fugitivos de 1850, La Segregación Racial y lo que significaba, en realidad, vivir en el Harlem de los años veinte.

Volver a casa, comienza en Ghana, en el siglo XVIII con la ocupación inglesa. Allí, viven Effia y Esi, dos hermanas que, por las circunstancias, no llegan a conocerse; Effia, obligada a casarse con un gobernador inglés, se queda en África, mientras que Esi, es  secuestrada y vendida como esclava a EEUU.

A partir de ahí, la historia de las dos ramas familiares, se irá alternando; cada capítulo se centra en una época distinta y estará narrado por los descendientes de ambas, llegando, la narración, más o menos hasta nuestros días.

“<<Perdón>> clamaban mientras cometían sus injusticias. Cuando era más joven, Yaw se preguntaba por qué no se limitaban a predicar que las personas debían evitar hacer el mal. Pero cuanto más mayor se hacía, mejor lo comprendía. El perdón era un acto que tenía lugar después de actuar, un pedazo del futuro de la mala obra. Y si consigues que la gente mire al futuro, tal vez no se dé cuenta de lo que estás haciendo para herirlos en el presente”. 

esclavos-plantacion-algodonAunque cada capítulo se centra en un personaje distinto, en ningún momento sientes que haya desconexión, al contrario, la autora, hila y entrelaza a la perfección cada personaje y momento histórico, dejando con ganas de saber más.

Me parece absolutamente fascinante cómo Gyasi ha conseguido, en tan pocas páginas, perfilar tan bien los personajes. No necesitan ser más desarrollados, en cuatro pinceladas los conoces y aunque no aparezcan directamente a lo largo del libro, sí tienen una presencia continua en él. Un planteamiento de lo más original que le da un plus más a la novela.

Volver a casa es una lectura dura, a veces incluso oscura y sórdida; sin embargo,  también está llena de luz, es adictiva y muy potente. A pesar de todo el sufrimiento que vamos a ver, no hay victimismo, ni cursilería, ni melodrama. Una historia, llevada con dignidad y entereza, sin paternalismo ni condescendencia.

En algunos momentos, es inevitable llorar de rabia o indignación; en otros, es pura emoción por los personajes. Emoción y empatía por Effia y Esi; por H, Kojo y Quey; o por mis queridas Ness, Willie y Marjorie, tres de mis favoritas. Ellas, son pura resiliencia.

Todos y cada uno de los personajes tienen algo especial. Se caracterizan por la humanidad que desprenden y la constante búsqueda de la propia identidad. Pero si tuviera que destacar algo, es el peso que tienen las mujeres en este libro, todo un ejemplo de superación y lucha. Aún me sorprende la capacidad que tienen de seguir adelante, de levantar la cabeza y continuar, a pesar de las circunstancias, de los obstáculos y las injusticias.

 

Sé que son personajes de un libro, pero en realidad, no dejan de ser reflejo de millones de personas que pasaron lo indecible porque, la arrogancia, el abuso y el afán de control y dominación de otras, justificaba someter, esclavizar y matar impunemente a otras, por tener un color de piel distinto.

“Sé lo que estás pensando. Todos formamos parte de esto. Los asante, los fante, los ga. Los británicos, los holandeses y los americanos. Y no te equivocas, nos enseñan a pensar así. Pero yo no quiero pensar así. Cuando se llevaron a mis hermanos y a los demás, mi aldea lloró la pérdida mientras redoblábamos nuestro potencial militar. ¿Qué significa eso? ¿Que vengamos las vidas perdidas matando a más personas? Para mí eso no tiene sentido. Yo amo a mi gente, James. Estoy orgullosa de ser asante y segura de que tú lo estás de ser fante. Pero después de perder a mis hermanos, decidí que en lo que mí, Akosua, respecta, yo sería mi propia nación”.

¿Sabéis qué es lo peor? Que hoy, en pleno siglo XXI, en el año 2017, aún hay gente que piensa igual. Lo vemos continuamente en la televisión cuando aparecen casos como los de Ferguson o Charlottesville, y dar poder a señores que fomentan discursos de odio, no ayuda a acabar con los prejuicios, el racismo y la discriminación.

Por eso leer estos libros, es importante; por eso, leer este trocito de Historia, es tan necesario. Aunque sea duro o incómodo. Si queremos construir sociedades mejores, más humanas y más empáticas, debemos conocer el pasado para no repetirlo. Conocer la historia contada por esa otra parte de la que hablaba al principio, es nuestra deuda, nuestra responsabilidad con todos aquellos que se quedaron atrás.

De verdad, dadle una oportunidad a Yaa Gyasi, no la rechacéis porque sea difícil de digerir, es muchísimo más, también hay luz en ella, redención, fortaleza, amor…siempre he pensado que hay libros que te cambian, que educan e incluso te hacen ser mejor, y este, es uno de ellos. Además, la novela se lee sola, está muy bien escrita y cuando lleguéis al final diréis aquello de << ¿por qué no la he leído antes?>> Confiad en mí, Volver a casa, merecerá la pena. 

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Parte del castillo como un coco,
estoy yo dentro, estás tú.
Nosotras, las dos, sentimos la arena,
el viento, el aire.
Sólo una el látigo.
Tras el barco grande. Azotes.
Nosotras, las dos, negras.
Yo, tú.
Una creció en tierra de cacao,
la otra nació de un fruto,
la piel intacta, pero sangrante.
Nosotras, las dos, atravesamos las aguas.
Parecen otras
y son las mismas.
Las nuestras. Piel de hermanas.
Quién lo diría.
Ni tú ni yo.

 

The Penelopiad -Margaret Atwood-

ilustrado por Linda Wiebe, 2017
Ilustración de Linda Wiebe -2017-

Bien, ¿por dónde empiezo? Por el principio supongo, aunque tampoco puedo contarlo todo. Tengo un tiempo reducido, sólo podemos salir de aquí abajo en contadas ocasiones, por eso, debo darme prisa.

Me han invitado a este espacio para que os cuente mi historia. Bueno, contar…contar no, claro, ya me han avisado que debo evitar hacer…mmm ¿cómo se decía…? ¡Ah, sí! Spoilers de esos, así que si os quedáis por aquí, sabed que me llamo Penélope y ésta, es mi particular versión de La Odisea.

The Chorus Line:

A Rope-Jumping Rhyme.
We are the maids
the ones you killed
the ones you failed.
we danced in air
our bare feet twitched
It was not fair
[…]

Tengo que reconocer que cuando Margaret Atwood me contó que quería hablar sobre mí en un libro, me mostré reacia. Pensaba que era más de lo mismo. Sinceramente, no  me apetecía seguir perpetuando esa imagen de mí misma.

Poco después, me aclaró que, en realidad, su idea era mostrar mi punto de vista. ¡No me lo podía creer! Por primera vez en siglos, iba a ser yo la protagonista; por primera vez, yo contaría la historia; por primera vez, tendría voz…Así que, obviamente, acepté.

Cuando te pasas siglos y siglos contestando preguntas sobre tu esposo y su particular Odisea, llega un momento en el que te hartas, más que nada porque la que tuvo que lidiar con su inmenso ego era yo, ¡cómo si no hubiera tenido suficiente con el de los pretendientes!

IMG_20170922_143117_374En Ítaca, era un mero mueble, no podía hacer nada. Ni siquiera llegué a categoría de simple comparsa. Como sabréis, éstas acompañan y yo…, yo me quedé sola, aislada y esperando.  No es que a la gente le interese mucho esa parte de la historia, siempre me nombran, pero nunca piden mi opinión.

Imagino que algo sabréis de mí. Aunque es probable que no sea la imagen adecuada. Siempre me representan muy bucólica, con mi túnica y ese aire etéreo, tejiendo el sudario… pero aquí entre nosotros, os confieso que lo que tenía era un cabreo de los grandes. No fue fácil escuchar todas esas noticias sobre lo que hacía o dejaba de hacer Odiseo. Esas gestas “heroicas”, a mí, no me parecían tales. Pero, por supuesto, él era un héroe y tenía carta blanca para todo.

The Chorus Line:

The Trial of Odysseus, as Videotaped by the Maids.
The Maids: You’ve forgotten about us! What about our case? You can’t let him off! He hanged us in cold blood! Twelve of us! Twelve young girls! For nothing!

Tal vez, si Homero hubiera incluido las dos versiones, el cuento hubiera sido otro. Pero, por aquel entonces, no se daba voz a las mujeres ¿cómo iban a dármela a mí, que era apenas una adolescente? No se me permitió elegir nunca. Y teniendo en cuenta que estoy hablando para un proyecto que se llama Adopta una Autora, me da la sensación, que aún hoy, sigue estando complicado eso de hacerse oír.

Es gracioso que en todo este tiempo me hayan puesto como referencia de esposa sumisa, abnegada y fiel. ¡Menudos lumbreras! ¿Quién pensáis que defendió el reino de Ítaca de ladrones y nobles codiciosos? ¿Quién creéis que se ocupó de aumentar la riqueza en todo ese tiempo que Odiseo se fue en busca de aventuras heroicas? ¿Quién mantuvo a raya a los pretendientes hasta que regresó? Zeus no, desde luego y el resto de los hombres del reino tampoco. Fui yo, Penélope.  Y no fue fácil lidiar con todo eso y un hijo adolescente en la edad del pavo que, por tener cuatro pelos en la cara, se creía con el derecho a faltarme el respeto.

Hay algunos rumores por ahí que dicen lo contrario, claro, y no me dejan en buen lugar. Pero el de las juergas y orgías fue Odiseo, no todo iba a ser la Guerra de Troya, queridos, en veinte años, ya me diréis. Pero él, como he dicho antes, era un héroe, y yo, solo era Penélope, una joven espartana que acabó en Ítaca por ser el premio de una competición.

En Esparta, también pasé lo mío. Como veréis en esta pequeña biografía, mi familia, marg-maids(la de sangre y la política),  eran bastante disfuncionales. Mi vida no fue fácil, pero la necesidad me hizo ser astuta, ¿quién me lo iba a decir? Creo que me las ingenié bastante bien. No esperaban  que fuera inteligente, ni que fuera capaz de tejer ese engaño…Claro que, tuve un buen maestro. En los engaños, mi esposo, era un experto, eso se lo concedo. Después de todo,  esa cortina de humo, me hizo sobrevivir.

Sin embargo, mis Doce Criadas, (¿o debería decir doncellas?), mis queridas niñas, no tuvieron tanta suerte. He venido con ellas, por cierto, es probable que nos hayan interrumpido en algún momento.  Debo advertiros,  están bastante enfadadas y no es para menos. No se lo tengáis en cuenta, después de todo lo que sufrieron, es su manera de exigir justicia, alzando la voz. Poco “castigo” me parece tener que escucharlas, en comparación con lo que tuvieron que pasar.

Envoi.
<<we had no voice,
we had no name,
we had no choice,
we had one face,
one face the same […]
We took the blame
It was not fair
but now we’re all here too
the same as you.
and now we follow you
[…]

Entiendo que el mundo quiera héroes, pero a menudo  olvida que las heroínas también existen. No soy ninguna ilusa, sé que eso, no interesaba en mi época,  y… bueno, imagino que ahora tampoco, si estoy aquí tratando de convenceros para leer esta historia.

Lo más curioso de todo, es que de mi versión se han hecho incluso obras de teatro, no todos los héroes pueden decir lo mismo… Sin embargo, mi popularidad es reducida, ya me han comentado que estoy descatalogada en España. A pesar de no saber muy bien qué significa eso, imagino que aquí, ya no tengo voz. Pero en inglés sigo viva, y probablemente en alguna biblioteca siga criando polvo, esperando a ser leída

 

Ahora tenéis la oportunidad de conocerme. Entiendo que, el inglés, puede resultar un poco arduo y tedioso al principio, a mí me costó aprenderlo, no creáis, pero merece la pena. Además no me enrollo mucho, soy bastante directa, ya le dije a Margaret que nada de florituras, que había que ir a lo concreto, no quería perderme en recuerdos insignificantes.  

Como dije al principio, mi tiempo aquí, es limitado. No puedo contaros mucho más. Creo que con esta pequeña introducción, os podéis hacer una idea de lo que vais a encontrar en The Penelopiad, ¿os he dicho ya que me encanta el nombre? ¡Mi propio libro! aún no me lo creo. Helena, la de Troya, mi prima, debe estar rabiosa de envidia jijijijijij…

Bien, llegó el momento de la despedida, sé que os dejo con la miel en los labios pero tengo que marcharme. Si queréis saber más, tendréis que leer mi historia, no surco mares, ni lucho en una guerra, ni contra cíclopes y tampoco soy el “juguetito sexual” de ningún dios, pero os aseguro que, Mi Odisea, será toda una revelación, un viaje que jamás olvidaréis.

The Chorus Line:

An Anthropology Lecture.

[…]

Thus possibly our rape and subsequent hanging represent the overthrow of matrilineal moon-cult by an incoming group of usurping patriarchal father-god-worshipping barbarians. The chief of them, notably Odysseus, would then claim kingship by marrying the High Priestess of our cult, namely Penelope.

Canciones de amor a quemarropa -Nickolas Butler-

<<Cuando no tenía otro lugar adónde ir, siempre volvía a Little Wing. Cuando no tenía nada de nada, volvía a Little Wing. Volvía aquí y, de la nada, hacía algo. Aquí podía vivir sin apenas dinero; no tenía en qué gastarlo ni a quién impresionar. Aquí a la gente solo le importa tu espíritu de trabajo, tu amabilidad y tu capacidad […] Cada vez que vuelvo aquí me encuentro con gente que me quiere, que se preocupa por mí, que me protege como si levantara una tienda de calor. Aquí el mundo tiene un latido distinto>>.

La última vez os dije que la siguiente entrada iba a ser la de Margaret Atwood, lo sé, peeero cuando se cruza un flechazo lector como el que he tenido esta semana,  es imposible hacer la vista gorda y seguir con los planes. Sentía la necesidad de compartir Canciones de amor a quemarropa, mostraros su banda sonora, hablaros de sus personajes, ese lugar mágico llamado Little Wing, donde todo el mundo cuenta… Hoy os hablo de una historia que ya tiene un rinconcito especial en mi biblioteca personal.

Nickolas Butler se ha colado entre mis lecturas sin pretenderlo. Allí estaba yo, un martes 12 de septiembre de 2017, hojeando por encima ese libro azul, que tenía desde el año pasado, mientras recolocaba la estantería, y sin darme cuenta, acabé sentada en el suelo, leyendo sesenta páginas del tirón, ¿Qué puedo decir? Tocada y hundida.

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Comencé esta lectura, con la misma visión inocente de juventud que tienen los protagonistas, rememorando la camaradería de un grupo de amigos de Little Wing, (Wisconsin) y al terminar, al llegar al último punto, me sentí mayor, como si todo el “viaje” de los personajes, lo hubiera vivido yo.  Aún me impresiona que una simple lectura consiga transmitir tanto al lector, que aunque no sea perfecta, deje poso.

Ya he dicho en otra ocasión que las impresiones sobre los libros que leemos, son muy IMG_20170917_131111968personales, no sólo depende de los gustos, también del bagaje lector, e incluso emocional, que se tenga. Por eso, cuando hablamos de un <<buen libro>>, al menos yo, no me refiero tanto a que sea grandilocuente o el más leído o un nobel, o alguno de esos del canon oficial…, sino a la huella que deja en la persona que lo lee; ese sencillo punto, es el que marca la diferencia, el que lo hace destacable y especial.

El tono de Nickolas Butler, me ha recordado mucho –salvando las distancias, claro- al de Kate Bolick en Solterona (y ya sabéis lo muchísimo que me gustó ese libro); Ese liarse  la manta a la cabeza y contarnos a corazón abierto, sin dobleces, mucho de lo que la gran mayoría pensamos, pero no decimos por miedo a parecer ridículos o ñoños, siempre acaba conquistándome, quizás porque en el fondo, soy un poco así, una sentimental. 

Y los granjeros, los comerciantes de semillas, los comerciales de empresas de maquinaria, los profesores, los agentes inmobiliarios y los turistas se ríen y se asombran de nosotros, de dos hombres adultos, de dos amigos cubiertos de sangre que dicen cosas como: <<Te quiero, tío>> o <<Respira hondo, colega>>

Es cierto que Bolick escribe sobre sí misma y Butler no, pero aunque este libro no sea una biografía o unas memorias, dudo muchísimo que Nickolas haya escrito Canciones de amor a quemarropa, sin haber experimentado, al menos en parte, lo que nos ha contado en esta historia.

En una de las entrevistas que le hicieron al autor, durante la promoción del libro, confesaba que lo había escrito para combatir la soledad y la nostalgia. Y es que éstos son, dos de los grandes temas que trata la novela. La Soledad, que sienten cada uno de los personajes en diferentes momentos del libro. Nostalgia por la mirada al pasado como manera de recuperar una conexión, ese  algo especial que les haga sentir en casa. La redención y el perdón también están muy presentes, pero sin duda creo que es, la amistad y el amor por ella, la gran protagonista.

Esta, es una de esas lecturas sencillas, pero con una profundidad tremenda. Reconozco que siento debilidad por ellas, me atrapan desde el primer momento por lo reales que son, por su sinceridad…porque siempre se puede sacar algún punto en común del que poder aprender algo. 

Pero, si tuviera que resumir el libro con una palabra, diría que, ante todo, es honesto. La misma honestidad con la que Nickolas Butler habla en esa entrevista que os mencionaba anteriormente, reconociendo lo que muchos no harían, es la que vamos a encontrar en esta historia.

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Decía Leeland en un momento del libro que la Melancolía es cuando te sientes a la vez un poco feliz y un poco triste y supongo que es una bonita manera de resumir Canciones de amor a quemarropa.

A pesar del tono melancólico o de esos momentos tristes, es bonito y entrañable, tiene ese punto dulce que te hace sonreír. Es, la vida; la vida de un pequeño grupo de amigos de ese pueblecito de Wisconsin, llamado Little Wing con la que cualquier persona, de cualquier generación y lugar se puede sentir identificada.

La honestidad y la  lealtad son una rara avis, hoy día cuesta encontrar algo/alguien honesto, leal e íntegro. Parece que estamos en una época en la que todo aquello que no encaje en el postureo, no interesa.  Supongo que esa es la razón por la que este libro me ha enamorado tantísimo, por ir a contracorriente, por alejarse de lo frívolo y superficial y apostar por lo sentimental y lo humano.

 

 

La lectura empatiza mucho con el lector, te ríes, te emocionas y también te enfadas con los personajes, pero los comprendes y los entiendes, porque todos hemos tenido esos sentimientos en algún momento de nuestra vida.

Canciones de amor a quemarropa, trata de la amistad, del amor en toda su extensión, de la familia, del sentido de comunidad…es la gran búsqueda vital, querer formar parte de esa conexión especial con otras personas, encontrar algo que te haga sentir que importas, que estás en el lugar adecuado. Vinculación, pertenencia, en su sentido más amplio, incluso con uno mismo, (que también es importante).

Puede que Nickolas Butler tenga una visión romántica y ,en ocasiones, utópica de la amistad o incluso de la vida, no lo sé, pero a mí me gusta el mensaje que transmite. Al final, ¿qué es lo que de verdad importa? Nuestro pequeño círculo, esas personas que son como estrellas polares que, independientemente de donde estés, te acompañan y te hacen sentir parte de algo, que creen en ti, que tanto en los buenos como en los malos momentos, están presentes en tu vida. Como decía Ralph W. Emerson un amigo es una persona junto a la que se puede pensar en voz alta, y tal vez tenga razón; desde luego los personajes lo hacen.

Voy a tardar en olvidar Little Wing, la fábrica, el lago, el bar de veteranos con la jukebox siempre en marcha. Voy a echar de menos a Henry, Beth, Ronny, Kip y Leeland y ese amor tan sincero que se tienen, que a pesar de la vida, las dificultades, las equivocaciones, las idas y venidas de unos y otros, se siguen apoyando, consiguen empezar de nuevo, se reconcilian, aprenden de los errores y siguen adelante para mantener su  pequeña manada unida, esa familia elegida a la que llamamos hogar.

<<En la vida aparecen personas que resultan ser un ángel. Personas que descuelgan el teléfono en el momento justo y llaman porque están preocupadas por ti, porque quieren oír tu voz. Personas que te dicen que no pasa nada por llorar o que ya es hora de dejar de llorar y que hay que ponerse en pie y seguir adelante. Personas que te dicen que eres hermosa, que les bastas, que te quieren>>.


*Las dos primeras canciones de la lista de reproducción no aparecen en el libro. La primera, 00000 Million, es una canción de Bon Iver. El grupo, (uno de mis favoritos), es de Wisconsin, su cantante, Justin Vernon estudió con Nickolas Butler en el instituto y digamos que es un pequeño guiño.  

La segunda canción, Home de Morgan, para mí, es este libro: su letra es Leelan cantando, Henry contando su historia, Beth intentando buscar su lugar en ese pequeño mundo, Ronny queriendo escapar y Kip siendo mejor persona…. Es, una canción de amor a quemarropa.