Nada -Carmen Laforet-

nadaMarzo 2017, el Club Pickwick se traslada a la Barcelona de Posguerra con Nada de Carmen Laforet, una obra que creo, nos ha sorprendido a la mayoría del Club, y para bien.

Nunca hubiera imaginado lo que se escondía tras su historia. Me atrevería a decir que no he leído nada igual y que incluso, en nuestra literatura, esta obra de apenas trescientas páginas, es muy diferente a todo lo que conocemos. Sinceramente, no entiendo como a esta mujer no se la estudia en colegios e institutos, donde más allá de Rosalía de Castro, apenas se mencionan escritoras españolas.

Carmen Laforet revolucionó las letras con tan sólo 23 años, ganando  el Premio Nadal y el Premio Fastenrath, de la Real Academia de la Lengua Española en 1948. Y aún con todo eso, mucha gente apenas la conoce, por eso, agradezco muy mucho que mis queridas Pickwicks  la seleccionaran como candidata para este mes de Marzo (y que ganara! porque aquí, en petit comité os confieso que voté por Tea Rooms de Luisa Carnés, no me lo tengáis en cuenta que con esta reseña  intentaré redimirme).

Si queréis conocer algo más a Carmen Laforet, podéis pasaros por la página del Club Pickwickdonde nos recomiendan documentales y podcast sobre la autora y además nos hacen una ruta por la Barcelona de posguerra que aparece en la novela, toda una inmersión literaria que estoy segura, disfrutaréis y pondrá el broche final a la lectura

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Personalmente recomiendo el Documental del programa Imprescindibles de Rtve (en la página del Club también lo mencionan y allí tenéis el link) que yo vi en su día, y he vuelto a revisionar para cerrar este pequeño encuentro con Carmen.

Dicho esto, os estaréis preguntando ¿qué nos vamos a encontrar  tras sus páginas? Bueno, la premisa de la que partimos es que Andrea, una chica de 18 años, llega a Barcelona para estudiar letras en la Universidad y allí se aloja en casa de unos familiares bastante peculiares con los que tendrá que lidiar.

Puede parecer un argumento sencillo y simple, sin embargo no lo es en absoluto. La maravilla de este libro radica en los personajes y la propia ciudad de Barcelona. No hay que olvidar que estamos en plena posguerra española, y este  hecho  marcará el entorno y se verá reflejado en el desarrollo de la historia.

Andrea llega a la ciudad queriendo comenzar su nueva vida, llena de aspiraciones, sueños y deseos, y se dará de bruces con una familia entrometida, histérica y que nada tiene que ver con ella. Aunque al principio pueda parecer retraída o tímida,  su carácter marcado e independiente saldrá a la luz en más de una ocasión.

 “La noche inquieta me había estropeado los nervios y me sentí histérica yo también, llorosa y desesperada. Me di cuenta de que podía soportarlo todo: el frío que calaba mis ropas gastadas, la tristeza de mi absoluta miseria, el sordo horror de aquella casa sucia. Todo menos su autoridad sobre mí. Era aquello lo que me había ahogado al llegar a Barcelona, lo que me había hecho caer en la abulia, lo que mataba mis iniciativas; aquella mirada de Angustias. Aquella mano que me apretaba los movimientos y la curiosidad de la vida nueva…”

El hambre, la desesperación, la angustia y la soledad son elementos principales en este libro, y por tanto, afectarán a todos los personajes que aparecen en él. La frustración define a gran parte de ellos, convirtiéndose en una de las grandes protagonistas de esta historia.

Esta novela  está llena de contrastes, son evidentes las diferencias  entre los que más sufren las consecuencias de la Guerra, los que apenas han notado nada y siguen con sus vidas o aquellos  inconformistas y rebeldes bohemios que lo son, porque pueden permitirse el lujo de serlo.

Es como si la autora hubiera querido reflejar esa época llena de sombras, dudas y claroscuros, a través de los brutales cambios de carácter de los personajes.

La propia Andrea es una contradicción en sí misma, por un lado esas ganas de encajar en un mundo al que no pertenece, cediendo muchas veces ante las circunstancias y por otro su cabezonería e independencia que la llevan a perderse por las calles de Barcelona como forma de encontrarse a sí misma, como una manera de encontrar su espacio, ese que, en la Calle Aribau, está empequeñecido y ahogado por el resto de habitantes.

“Me parecía que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme. Una tremenda congoja fue para mí lo único real en aquellos momentos.”

AndreaAndrea, como bien dice ella en el fragmento anterior, es una mera espectadora de la vida en la casa de la Calle Aribau, de la vida de su amiga Ena, de las vidas de sus compañeros de universidad…Ella va pasando por los distintos escenarios, observando y acoplándose a vivencias ajenas, mientras nosotros somos los espectadores de Andrea y sus pensamientos.

Me gustaría llamar la atención sobre los distintos tipos de mujeres que aparecen en la novela. Nos encontramos a  la mujer abnegada y sacrificada (la abuela de Andrea), la mujer tradicional, recta y prejuiciosa (tía Angustias), la mujer casada que soporta el maltrato de su marido (Gloria), la mujer caprichosa sin preocupaciones (Ena) y la independiente, que quiere y busca algo más de la vida, esa mujer a la que no le gusta depender de nadie y que en esa época tan convulsa intenta labrarse un futuro que se aleja de lo que tradicionalmente se espera de ella (Andrea).

La manera que tiene la autora de exponer todos estos roles femeninos tan distintos y a su vez tan semejantes, me parece brillante, porque, aunque a priori pueden parecer opuestos entre sí, todas comparten el instinto de supervivencia, son luchadoras, a su modo, en una época donde se hacía muy difícil romper moldes.

Nada, es un libro absolutamente visceral, lleno de violencia e intensidad, tanto por los personajes como por la propia Barcelona, sin embargo la pluma de Carmen es delicada y muy poética, al menos a mí, me ha recordado mucho a esas grandes historias épicas que se encuentran en la Poesía, que a pesar de estar describiendo algo desgarrador, lo hacen con una sensibilidad, belleza y sutilidad que no puedes evitar entrar en la escena, empatizar con todos esos sentimientos que se describen y caer rendida a sus pies….Tal vez la propia forma de contar la historia sea un contraste en sí mismo. 

Tal como decía en Goodreads, para mí, ha sido toda una sorpresa, una obra magistral, intensa, emocional y reflexiva……una obra poética de imprescindible lectura.

“Si aquella noche-pensaba yo- se hubiera acabado el mundo o se hubiera muerto uno de ellos, su historia hubiera quedado completamente cerrada y bella como un círculo. Así suele suceder en las novelas, en las películas, pero no en la vida… Me estaba dando cuenta yo, por primera vez, de que todo sigue, se hace gris, se arruina viviendo. De que no hay final en nuestra historia hasta que llega la muerte y el cuerpo se deshace…”

Para finalizar, os comento que gracias a Emma, (que me lo chivateó), me enteré que existe una adaptación cinematográfica de la novela. Es de 1947 y fue dirigida por Edgar Neville. La película fue toda una sorpresa en aquella época, no sólo porque el director rompió con su estilo propio, sino también porque rompía con el tipo de películas que se representaban en aquel momento en España.

El guión corrió a cargo de Conchita Montes, que además interpretó a la propia Andrea. A pesar de ser una buena adaptación, el personaje de Andrea en la película me ha chocado un poco. (Esto es una impresión mía y no tiene por qué coincidir con la vuestra) Conchita Montes, es una actriz de una presencia tremenda en pantalla, ella sola se come el plano y la escena. Aunque no tenga diálogo, imprime carácter, por eso me ha costado un poco ver la introspección de la Andrea literaria, su contradicción, su soledad y su tristeza.

En cualquier caso la recomiendo (después de leer el libro, no hagáis trampa)  porque es una buena película, podéis verla a través de la plataforma Filmin   y  en la Biblioteca, probablemente  también podáis encontrarla… para daros un impulso más, os dejo la presentación que hicieron en Historia de Nuestro Cine,  seguro que os convence definitivamente. 

“Era la primera vez que viajaba sola, pero no estaba asustada; por el contrario, me parecía una aventura agradable y excitante aquella profunda libertad en la noche (…) El coche dio la vuelta a la Plaza de la Universidad y recuerdo que el bello edificio me conmovió como un grave saludo de bienvenida”.

 

Barcelona

Pioneros -Willa Cather-

Era Alexandra la que leía los periódicos y seguía los mercados, y la que aprendía de los errores de sus vecinos. Era Alexandra la que sabía siempre cuánto había costado engordar cada novillo, y la que adivinaba el peso de un cerdo antes de que lo pusieran en la balanza con mayor precisión que el propio John Bergson. Lou y Oscar eran muy trabajadores, pero jamás había logrado enseñarles a usar la cabeza para trabajar”.

Y tras pasar un mes en Tara, al Sur de EEUU, fui al Medio Oeste del país con el Club Pickwick, a las Grandes Llanuras,  Nebraska, Donde el Oeste comienza.willa-cather

Pioneros relata la vida de Alexandra y su familia,  colonos europeos, que a finales del siglo XIX se instalan en una tierra salvaje y hostil. Allí, tienen que empezar de cero y aprender un oficio para el que no estaban preparados. A base de ensayo-error salen adelante, dejándose por el camino parte de sí mismos.

El estilo Willa, es una maravilla. Mientras leía, he tenido una sensación de calma, paz y sosiego. A través  de Alexandra (una auténtica visionaria) descubrimos un paisaje, que a pesar de ser difícil y duro en un principio, la protagonista consigue domar, hasta convertirlo en un pequeño paraíso, en una tierra próspera llena de olores y colores preciosos, lleno de vida.

Ese amor a la tierra, que tanto Willa como Alexandra transmiten, me ha recordado mucho al que sentía  Scarlett O’Hara por Tara. Y es que si algo tienen en común estos personajes es el tesón, la perseverancia y la tenacidad. El creer en algo y luchar por ello hasta las últimas consecuencias, a pesar de tener todo en contra.

“Un pionero debía tener imaginación, debía ser capaz de disfrutar con la idea de las cosas más que con las cosas en sí mismas.”

Como personaje ella me ha encantado, tiene una personalidad y una seguridad en sí misma tremendas y es gracias a ella que salen adelante. Sí me habría gustado que ciertas partes estuvieran más desarrolladas, que nos contaran un poquito más cómo fueron esos años de trabajo hasta llegar a formar la comunidad en la que vivían, el Divide. Pero bueno, creo que eso es algo mío, que al ser fan de los tocholibros, todo me sabe a poco.

He disfrutado mucho con la lectura, sin embargo, en la última parte del libro he tenido una sensación agridulce. Estoy segura que, si lo hubiera leído en otro momento, mi percepción habría sido distinta pero, arrastrando resaca lectora del libro anterior, (Lo que el viento se llevó), meterme de lleno en la vida de Alexandra me ha dejado un poco tristona.

campoNo quiero contar mucho más, es un poco difícil hablar de él sin hacer spoilers. Realmente con Pioneros, como dice Magrat, tienes que dejarte llevar; dejarte mecer por esa brisa del Medio Oeste, disfrutar de los campos de trigo amarillo y el sonido del banjo y la dragharmonika, mientras Willa Cather te atrapa en esta historia llena de superación, esfuerzo y esperanza.

“¿Recuerdas lo que dijiste una vez sobre el cementerio y sobre la vieja historia que se escribe sola? Pues ahora somos nosotros quienes la escribimos, con lo mejor que tenemos”.

 

Mansfield Park -Jane Austen-

En el tiempo que llevo escribiendo el blog, que es relativamente poco – vamos que aún estoy en pañales-, ésta, ha sido una de las reseñas que más me ha costado hacer, y no porque no tuviera una idea clara de lo que quería plasmar, eso lo supe en cuanto terminé el libro, sino más bien por el cúmulo de contradicciones que me provocó.

Mansfield Park, fue la lectura escogida en el Club Pickwick para el mes de mayo. Hace muy poquito que lo descubrí y me hace muchísima ilusión formar parte del grupo.Mansfield

Poder comentar las lecturas, para mí, es algo fundamental que por lo general hago con un par de amigas, pero la posibilidad de compartir en un grupo más grande y tan diverso, diferentes opiniones que también enriquezcan tu visión del libro,  es un plus a la hora de leer, yo al menos, lo disfruto muchísimo. Si a todo eso, añadimos que es un Club donde sólo se leen Clásicos (uno de mis géneros favoritos) y que comenzamos con una de mis autoras predilectas, Jane Austen, para mí, se creó el ambiente perfecto para  la lectura conjunta.

Sin embargo, muy a mi pesar,  Mansfield Park,  no me ha convencido del todo. Y de aquí mi frustración a la hora de escribir.

Podría llamarlo el libro de las úlceras lectoras, porque creo que tuve una por cada personaje que aparece en el libro, y no, no exagero porque todos, absolutamente todos son odiosos.

La historia a grandes rasgos trata de Fanny Price, una niña que llega a Mansfield Park acogida por sus tíos  que quieren “rescatarla” de las penurias y necesidades que pasa con su familia. Allí crece y va viendo todo lo que existe alrededor de ese mundillo, lleno de opulencia, tan distinto a lo que ella conoce.

Este, es más o menos el argumento,  en realidad lo que más me ha llamado la atención, son los personajes, su caracterización  y la forma en la que interactúan entre ellos, convirtiéndose en lo más llamativo del libro, por estereotipados y ridículos, algo que, por otro lado, suele utilizar mucho Austen en sus historias.

mphmbrock6Hasta aquí, todo bien porque aparentemente estamos ante otra de esas novelas austenianas. Sin embargo, no es así, al menos yo, no lo he visto de esa manera. Y agradezco haber compartido con Hache estos momentos de indignación lectora, donde dimos rienda suelta a las Haters que llevamos dentro (sí, todo el mundo tiene una y tarde o temprano sale a la luz).

No he conseguido conectar con ninguno de los personajes. No me han gustado nada, y esto es la primera vez que me pasa con Jane Austen, es una de mis escritoras preferidas, Orgullo y Prejuicio es uno de mis top ten, pero con Mansfield Park, me he llegado a enfadar….o quizá, mi problema es que he comparado demasiado este libro con otros de la autora.

Aunque, como he dicho antes, nos encontramos con los típicos tópicos que Austen utiliza en sus libros, en este caso, no hay contrapunto ninguno que los critique o que los ponga en evidencia con su característica ironía inglesa, que en esta obra está muy velada.

En el libro destaco tres grupos: La Familia de Mansfield Park, que representa a la típica familia con alto poder adquisitivo, criticona, superficial, elitista…, añadiendo además el cliché de la época, reflejado en las  dos primas, de mujeres educadas para buscar marido con una buena renta anual.

Mary Crawford y su hermano Henry (menudo elemento este, aunque al menos lo ves

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La que dio Mary Crawford con el arpa!!

venir, y por eso es el menos hipócrita de todos), educados en la ciudad, con un estilo de vida distinto, llegan a Mansfield  siendo  un soplo de aire fresco y moderno, revolucionando la tranquila vida campestre de los Bertram.

Y luego está Fanny Price, retraída, tímida y sumisa que es vapuleada constantemente por la familia en general y por la  Tía Norris (que horror de mujer!!) y sus primas, en particular.

En estos tres grupos de personajes no hay ningún contrapunto que les haga frente, todos van en la misma línea y destacan por sus connotaciones negativas en cuanto a la caracterización.

Es decir, para mí el contrapunto a esa familia histriónica y superficial, hubiera sido una Fanny adulta llena de confianza en sí misma, empoderada, que les para los pies cuando se burlan de ella… al más puro estilo Elizabeth Bennet en Orgullo y Prejuicio. Sin embargo, Fanny durante todo el libro adopta la posición sumisa y retraída, de víctima (otra cosa que no soporto) tan sólo se suelta un poco el pelo cuando critica, junto con su primo Edmund (del que está enamorada), al resto de la familia, quedando patente la hipocresía de la que hacen gala todos y cada uno de los personajes, acentuada más -si cabe- en los protagonistas que, se suponen, son los “buenos”.

mpvol2Si en otros libros de Austen, vemos ese personaje femenino, independiente, fuerte que lucha contra todos los convencionalismos sociales de la época, en Mansfield Park, yo lo he echado de menos, porque ni siquiera Mary Crawford, que podría representar en cierto modo el contrapunto de Fanny, lo llega a ser del todo. Mary, queda dibujada como una mujer, caprichosa, ladina, descarada, (a ojos de Edmund eso sí), lo que me hizo recordar al eterno y manido clásico  donde la representación de la mujer independiente, fuerte y con ideas propias, es algo negativo mientras que la  mujer sumisa, mojigata, en aptitud de espera (que es lo que hace Fanny durante todo el libro), es algo positivo, y este mensaje, a mí, me irrita bastante.

En cuanto a  Edmund, el tercero en discordia y el primo que juega a dos bandas, no es más odioso porque no entrena. Es condescendiente, paternalista y arrogante…. Sobre todo con Fanny.  Impone, o lo intenta, su sentido de la moral como verdad absoluta, dándoselas de “hombre perfecto y con principios” que al final deja en el libro un aire moralista con el que no puedo lidiar y es justamente  ese aire moralista, el que me provoca rechazo hacia la novela  y que  sinceramente,  me ha sorprendido ver en Austen.

Hace más o menos tres semanas que lo terminé y aún hoy sigo dándole vueltas a la interpretación de Mansfield Park, releyendo en ocasiones algunos fragmentos para intentar ver otra lectura, sin embargo, me sigue quedando ese poso amargo.

A pesar de ser un libro maravillosamente bien escrito, que no he dejado de leer en ningún momento, (me tomaba mis respiros por salud, eso sí), no me ha convencido, creo que es el que menos me gusta de Jane Austen, y más si añadimos ese final, ESE FINAL!! Que acabó de rematarme. MP

En realidad, quiero creer que esta obra está escrita así intencionadamente, como una forma más de llamar la atención sobre esos comportamientos estereotipados, para que quien lea el libro, se revuelva y reaccione. Tal vez, con  una relectura, en otro momento,  pueda descubrir algo nuevo que me deje con mejor sabor de boca.

Lo que está claro, Jane, Dear, con Mansfield Park, has sacado mi lado Hater