Navidad,Fin de Año y Nuevos Proyectos

Ho, Ho, Ho! Como veis,  estoy en modo navidad total y es que estas fechas me encantan!! Las disfruto como una enana, reencuentros, cenas familiares, maratón de pelis con mi hermana y… Libros….*suspira emocionada* Felicidad Total!!

Aprovechando que Diciembre es el mes por excelencia de los balances, propósitos y cambios (aunque hay que reconocer que Septiembre es como el preview de este mes), pues he querido adelantarme a 2017, y comenzar a tachar como loca algunas ideas que tenía en la eterna lista, que luego me pilla el toro…  Si alguien quiere subirse al trineo, y terminar el año con una cosa menos, no dejes de leer.

criscanreadLa Mamá Noel de estas fiestas, no podía ser otra persona que Cris. Sí amigos, además del Turrón de chocolate, estas Navidades vais a disfrutar de una nueva edición del… *redoble de tambores* #Tochogate en su versión más navideña y yo, no puedo ser más feliz, porque me encantan los Tochos, (en mi lista de reinas magas, ya tengo dos apuntaditos), los adoro, así que estar atentos a su blog, que en los próximos días nos dará las bases del reto y podremos volvernos locos buscando nuestro TochoBook para estos días… (Mi nuevo lema: #YoSoyTochogater) 

*(La foto es del blog de Cris, shecanread)

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Foto de Isa del blog Readings in the North.

Y si terminamos con un reto, ¿por qué no comenzar el año con otro? De eso se encarga Isa, que por tercer año consecutivo nos trae su Viajar Leyendo, una idea muy chula porque, ¿cuántos de nosotros salimos de la zona de confort lector, para adentrarnos en otros países y conocer sus maravillosas historias? Sed, sinceros, pocas veces, porque no toda la Literatura llega a nuestras librerías y bibliotecas, así que me parece una oportunidad muy bonita de conocer otras escritoras/es, culturas, estilos…en definitiva, historias interesantes para seguir aprendiendo, así que os animo a participar!! Yo aún tengo que hacer una planificación, pero espero poder sumarme a este viaje lector!

No sé si recordáis que por el mes de Octubre me sumé a la iniciativa #LeoAutorasOct, que consistía en pasar el mes leyendo libros escritos por mujeres; Bueno pues nuestra querida Carla (Fábulas Estelares), le ha dado una vuelta de tuerca y lo que comenzó siendo algo en pequeñito, ha evolucionado con letras mayúsculas!! Adopta una Autora, es el maravilloso proyecto del que estoy totalmente prendada,  muy orgullosa por formar parte de este equipazo que ya va por las 150 personas y subiendo…

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Logo realizado por Omaira.

Consiste básicamente en escoger una Escritora que te guste o de la que quieras profundizar un poco más, hacer un trabajo de investigación sobre su vida, obra… y darlo a conocer, ya sea en tu blog propio o en el que Adopta una Autora pone a vuestra disposición.

atwoodMi autora adoptada es Margaret Atwood y a lo largo de estos meses me voy a poner muuuuuy pesada con ella, porque es fantástica y sus libros son una pasada, así que es LECTURA OBLIGADA, pasaré lista, eh?  Mientras tanto os dejo la reseña que hice sobre Alias Grace, para que vayáis abriendo boca.

Para finalizar, ya habréis notado que el blog tiene nuevo lookHace ya siete meses que Ajuste de Letras vio la luz,  (aún no me lo creo)  y creo que este era el momento perfecto para darle un aire nuevo, hacerlo más mío, más personal. Y bueno, este es el resultado, espero que os guste.

Además, quería agradeceros la compañía estos siete meses. Mil Gracias por compartir lecturas, por leerme, comentar y seguir al pie del cañón… Ajuste de Letras, sólo me está dando alegrías, y es todo gracias a vosotr@s .

“El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros”

Katherine Mansfield

De qué hablamos cuando hablamos de amor – Raymond Carver –

“  – Iba a contaros algo –dijo Mel-. Bueno, iba a demostrar algo. Veréis: sucedió hace unos meses, pero sigue sucediendo en este mismo instante, y es algo que debería hacer que nos avergoncemos cuando hablamos como si supiéramos de qué hablamos cuando hablamos de amor”.

Llegué a Carver hace unos meses, cuando estaba en La Puerta, (La Puerta de Tannhäuser, mi librería favorita y mi segunda casa). Ya sabéis, un café, algo de poesía y un poquito de jazz (sí, es librería, cafetería y encima ponen Jazz ¿hola, Paraíso?) Mientras charlaba con mi amiga Ana, que trabaja allí, se acercó una chica -Sara-,  que me oyó hablar sobre la novela americana, y me recomendó a Carver. En cuanto Sara me habló del estilo y del libro, me  entró por los ojos y finalmente, Raymond, se vino conmigo a casa.

Tengo que decir que  ha sido difícil hacer esta reseña. Primero, porque al ser un libro de relatos, es complicado contar de qué va sin desvelar todo y segundo, porque Carver es… diferente, muy diferente a todo lo que he leído, al menos últimamente.

Son pocas las veces que suelo quedarme sin palabras para describir lo que me ha transmitido un libro (y es raro, porque hablo hasta con las piedras), así que no me lo tengáis muy en cuenta si hoy, de aquí, sale algo raro.

Se sirvió otra copa en la cocina y miró los muebles del dormitorio, situados en la parte delantera del jardín. Excepto el colchón desnudo y las sábanas a vivas rayas, que descansaban junto a dos almohadas sobre el chinfonier, todo mostraba un aspecto muy semejante al que había tenido el dormitorio: mesilla de noche y pequeña lámpara a su lado de la cabecera, mesilla de noche y pequeña lámpara al otro lado, el de ella.”

De qué hablamos cuando hablamos de amor recoge una serie de relatos que hablan de relaciones, de padres e hijos, de parejas,  amigos… y de la vida. Carver, también habla de la vida. No sé si es correcto utilizar la palabra triste, para describir esta lectura, porque tampoco es que me haya transmitido tristeza en su sentido literal. Las historias no eran alegres, desde luego, algunas eran violentas, injustas, difíciles de digerir, pero que en ningún caso llevan a la lágrima fácil…  Para mí, Carver muestra  esa otra parte del ser humano que nadie cuenta, ese lado deprimido, mediocre , desolado, incluso casposo… Una mezcla de desidia, de personajes con vidas tediosas que se dejan llevar por ese sentimiento.

Raymond Carver suena a Hurt de Johnny Cash, huele a tabaco y sabe a cerveza y Whisky malo… Si se hiciera una película sobre estos relatos, Ethan y Joel Cohen harían un trabajo genial, al más puro estilo Inside Lewyn Davis, porque este libro me ha recordado muchísimo a esa atmósfera que se respira en la película.

raymond-carver-jpg-21-4Todas las historias describen esa América profunda, que nada tiene que ver con el “sueño americano” o el espíritu de optimismo y lucha que suelen vender. Al contrario, la mayoría de los personajes están cansados, inmersos en una monotonía que pesa, una visión de futuro negativa y mientras lees sólo esperas no acabar así.

Su estilo pertenece al Realismo Sucio, un movimiento literario estadounidense de los ’70, donde el lenguaje es muy directo, descarnado, donde apenas hay adjetivos (ya los pongo yo)… Es un estilo sobrio, sin florituras, lleno de frases cortas, lo que, en mi opinión, hace que el relato sea más impactante, más brutal.

Como curiosidad, en la película Birdman, se habla de este libro y de su autor. Trata de cómo un actor venido a menos, ( Michael Keaton) dirige -o al menos lo intenta- una adaptación teatral de este libro. Recuerdo claramente una escena, donde dos parejas charlan  en una cocina, y si no me equivoco, ese momento se refiere al relato que da nombre a este libro…

Entre todos ellos, destacaría:

  • El baño (encontré alguna curiosidad interesante tras leerlo, pero no puedo contar nada porque destripo el relato, solo diré que por lo visto hay dos versiones de su final -polémica incluida-. Cuando lo leáis, buscarlo, que os dará una visión diferente).
  • Diles a las mujeres que nos vamos ( Este es muy heavy, es que además no te lo esperas)
  • De qué hablamos cuando hablamos de amor (haciendo honor al título del libro, una conversación entre varias parejas acerca del amor).

Y ahora, la pregunta del millón, ¿me ha gustado? Sí, el punto esperanzador de su escritura y su estilo y la clase que tiene a la hora de narrar historias “sucias“,me ha ganado, creo que todo en su conjunto hace que de alguna manera conectes –y sientas–  la historia que te está contando. Pero, aviso,  no es para todo el mundo,  hay que encontrar el momento para leerlo y pillarle el punto.

En cualquier caso, creo que Carver es de esos autores que consiguen tocarte la fibra, así que os animo a darle una oportunidad y descubrir lo que hay detrás de Lo qué hablamos cuando leemos a Raymond Carver.

“Love is a burning thing, and it makes a fiery ring bound by wild desire  I fell into a ring of fire. I fell into a burnin’ ring of fire…” – Ring of Fire Johnny Cash-.

Mujeres Excelentes -Bárbara Pym-

Esta pregunta no parecía requerir o esperar respuesta, y las dos nos reímos, un par de mujeres contra toda la raza de hombres. La señora Morris se secó las manos, rebuscó en el bolsillo de su delantal y sacó un aplastado paquete de cigarrillos.

cubierta-finalizada-con-lomo-mujeres-excelentes1Verano de 2016, la #FiebrePym llega imparable contagiando excelencia sin ton ni son. ¿La culpable de esta pandemia? Isa, que,con su maravillosa reseña de Mujeres Excelentes, puso los dientes largos a más de uno.

Tengo que decir que Bárbara Pym, ha sido un cambio de registro total. Venía de Alias Grace (que me dejó una maravillosa resaca literaria), razón por la que me costó conectar y cambiar el chip, sin embargo pronto cogí ritmo y este libro me ha venido estupendamente para desconectar  en mis últimos días de descanso.

Con Mujeres Excelentes, viajamos a un pequeño barrio londinense, donde conoceremos a Mildred, una mujer de treinta y tantos, inteligente audaz y observadora, cuya apacible vida se verá alterada por unos vecinos muy peculiares. Alrededor de Mildred aparecen una serie de personajes, que la enredarán en un sinfín de historias, convirtiéndose en una suerte de consejera para todos ellos.

Aunque me ha caído muy bien nuestra protagonista y me he divertido mucho con sus ocurrencias, en ocasiones me ha parecido demasiado servicial, una cosa es ayudar y otra es solucionarle la papeleta a todos estos jetas que la acompañan en la historia.

Ya os aviso, no esperéis una novela con gran trama, porque Mujeres Excelentes es una novela costumbrista, trata sobre todo de personajes, de sus vidas y “problemas” cotidianos, en esta pequeña comunidad. Esto no quiere decir que sea aburrido ni mucho menos,  Bárbara Pym, consigue engancharnos de una manera dinámica y divertida, poco a poco conocemos unos personajes que en principio parecen pasar desapercibidos, pero que al avanzar en la lectura, nos damos cuenta de su profundidad…A través de los diálogos, nos encontramos con diferentes puntos de vista, la propia Mildred, se debatirá entre lo que se espera de ella, la educación tradicional que le inculcaron y lo que ella quiere realmente. 

Me he preguntado muchas veces si es realmente bueno ser sincero por naturaleza y por educación; sin duda no es bueno en sociedad, porque tengo la certeza de que la reunión habría sido más agradable si yo no hubiera explicado que, en realidad, el té era indio y que, por desgracia, me había salido demasiado flojo. De este modo, en lugar de pensar que les habría ofrecido una delicia, los dos hombres se mostraron casi tan agraviados como si yo lo hubiese hecho adrede.

58e883be8888a528dd2226aafcbcc7fdMientras leía, me ha recordado mucho a Cranford de Elizabeth Gaskell y a Jane Austen (quizá por eso, a Bárbara se la conoce como la Jane Austen Contemporánea), aunque aquí la ironía es muchísimo más sutil y velada.

En definitiva, la mejor receta para la #FiebrePym es  encender la chimenea, preparar una buena taza de té, coger la manta y dejarse llevar. Mildred y sus Mujeres Excelentes os harán pasar una tarde de lo más entretenida, hacerme caso, merece la pena contagiarse.

Alias Grace -Margaret Atwood-

Aquella noche yo dormí con Nancy; antes de retirarnos, McDermott me dijo que había decidido matar a Nancy con un hacha cuando estuviera acostada. Le supliqué que no lo hiciera aquella noche, porque podría matarme a mí en su lugar. Maldita sea -exclamó él- pues entonces la mataré mañana muy temprano. El sábado me levanté con el alba y, cuando entré en la cocina, McDermott estaba limpiando los zapatos y el fuego ya estaba encendido. Me preguntó dónde estaba Nancy, le contesté que vistiéndose. ¿La vas a matar esta mañana?, le pregunté. Me contestó que sí. Por el amor de Dios, McDermott, le dije, no la mates en la habitación, pondrás el suelo perdido de sangre. Bueno, contestó, pues no la mataré allí, pero le daré con el hacha en cuanto salga”.
–Confesión de Grace Marks, Star and Transcript, Toronto Noviembre de 1843-

El 13 de julio de 1843 tuvieron lugar los asesinatos del Señor Thomas Kinnear y Nancy Montgomery. La prensa canadiense, estadounidense y británica se hicieron eco de este suceso que causó una gran conmoción.grace-marks-1

Grace Marks,  de 16 años,  criada de la casa y  otro empleado, James McDermott fueron acusados de los asesinatos. Sólo se les juzgó por la muerte de Kinnear. McDermott fue ahorcado en la Cárcel Nueva de Toronto el 21 de Noviembre de 1843, mientras que  a Grace se le conmutó la pena capital por cadena perpetua.

Dieciséis años más tarde, un grupo de reformistas y espiritualistas que defienden la inocencia de Grace, contratan al Doctor Simon Jordan, especialista en enfermedades mentales, para ayudar a  Grace a recordar lo que pasó realmente aquella fatídica mañana.

Con un comienzo así, estoy segura que la mayoría os habéis formado una opinión y un juicio acerca de lo sucedido,pero,y si os dijera que nada es lo que parece –¿o sí?- ¿Realmente fue Grace Marks la instigadora del crimen y la verdadera asesina de Nancy Montgomery y Thomas Kinnear o fue una víctima involuntaria obligada a guardar silencio a causa de las amenazas de McDermott y su propio temor a perder la vida?

Para descubrirlo tendréis que leer Alias Grace, porque poco os voy a desvelar. Escrita maravillosamente bien, desde los primeros capítulos, este libro te absorbe, dejándote completamente sin aliento, convirtiéndose verdaderamente en una lectura adictiva.

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La autora, Margaret Atwood, activista por los Derechos Humanos, feminista y defensora de causas medioambientales, deja parte de ese compromiso social en este libro, criticando sin tapujos una sociedad que cojea por todos lados.

Es una historia sórdida, violenta, indecente, que deja patente el atractivo que provocaba el sensacionalismo barato y  la clara desvergüenza social, de una época que intentaba guardar las apariencias a través de la religión, el puritanismo y los “buenos modales”.

Durante las reuniones que mantiene con el Doctor Jordan para recuperar parte de su memoria, Grace Marks nos va tejiendo su pasado, su infancia en Irlanda, el viaje a Canadá, su estancia allí y las diferentes casas donde vivió hasta el momento de su condena. No sé si será un percepción mía, pero es como si la historia te la contara una niña, con un tono muy inocente, casi llega a ser una visión infantil del mundo. A su vez,  el Doctor Jordan, intenta ordenar todas esas piezas confusas que rodearon los acontecimientos, y sin embargo él mismo –al igual que nosotros- queda envuelto en su propia confusión, creencias, pensamientos…todo queda enmarañado, dando la impresión de que la única cuerda, realmente en toda esta historia, es Grace.

alias-graceiiMientras que Grace Marks nos describe su mundo con este tono infantil, es en Mary Whitney, sin duda, donde encontramos esa voz descarnada, adulta; es quien se encarga de  abrirle los ojos, no sólo a la propia Grace, sino también al lector, sobre lo que realmente es la vida en el Siglo XIX y el significado de la misma, evitando cualquier floritura o “maquillaje” religioso, espiritual, político y cultural de la época.

Las épicas intervenciones de Mary Whitney, son dignas de mención,  con su mordacidad,  deja claro que ser mujer, era una putada, fueras de la condición que fueras, estabas realmente jodida.

A pesar de ser una historia dura, por su brutalidad, por el pasado de la protagonista y la frialdad con la que a veces nos relatan los hechos, Alias Grace, está plagada de sarcasmo, humor negro y verdades tan crudas, que mientras sueltas la carcajada, sientes  a su vez como si cada página del libro te pegara un tortazo en la cara, un verdadero jarro de agua helada en pleno invierno.

“…Después me prestó su enagua de franela roja hasta que yo tuviera una y me enseñó cómo doblar y sujetar los paños y me dijo que algunos lo llamaban <<La maldición de Eva>>, cosa que a ella le parecía una estupidez, ya que la verdadera maldición de Eva era tener que aguantar las idioteces de Adán que, en cuanto surgió un problema, le echó toda la culpa a ella.”  ( Aquí yo me levanté y le hice la ola, soy muy fan de Mary Whitney )

Margaret Atwood, no deja títere con cabeza, critica el modo en que se trataba a las presas, las pocas garantías  que se tenían en los juicios, sobre todo si eras pobre, donde la sentencia estaba dictada antes de ser juzgada y por supuesto critica duramente a la prensa, más interesada en chismorreos sensacionalistas que en la verdad, dejando bastante clara la falta de ética y veracidad de los medios que informaron acerca de los hechos.

“También me echaron en cara que al principio me mostrara tan tranquila y de tan buen humor y tuviera una mirada tan serena, cosa que a su juicio era una señal de insensibilidad; pero si hubiera llorado, habrían dicho que era una señal de culpabilidad, por cuanto ya habían llegado a la conclusión de que yo era culpable y cuando, la gente llega a la conclusión de que has cometido un delito, cualquier cosa que hagas se considera una prueba; creo que si me hubiera rascado o sonado la nariz, los periódicos también lo habrían comentado con frases maliciosas y altisonantes. … A los periodistas les gusta creer lo peor; de esta manera venden más periódicos, tal como uno de ellos me dijo”.

Otro de los temas recurrentes en la historia y que se menciona a lo largo de toda la lectura, es la tendencia que hubo en el Siglo XIX a  diagnosticar como histeria femenina, prácticamente cualquier síntoma: irritabilidad, desmayos, insomnio, respiración entrecortada, dolor de cabeza, “tendencia a causar problemas”  [“Histeria. Estos ataques suelen producirse sobre todo en mujeres jóvenes, solteras y de temperamento nervioso…Las mujeres que los sufren suelen pensar que padecen <<todas las dolencias a que está sujeta la carne>>…” Isabella Beeton –Beeton’s Book of Household Management, 1859-1961-]. Tanto Grace como el Doctor Jordan lo tienen muy presente, no deja de ser otra muestra más de la misoginia que imperaba en aquellos momentos,  el conflicto existente entre la mujer desapasionada, considerada modelo de virtud y moralidad en contraposición  a la que “cedía” al deseo y las pasiones y que por tanto era tratada de libertina, perversa o loca,  ganándose así, un viaje directo al manicomio.

Muchas de las mujeres del manicomio estaban muy cuerdas cuando no bebían, pues la locura les venía de la botella. Una de ellas estaba allí para huir de su marido que la dejaba toda negra y azul de las palizas que le daba; el loco era él, pero nadie lo encerraba“.

Este libro llegó a mis manos gracias a Cris, no puedo estar más agradecida, porque siendo mi primera lectura de Margaret Atwood, puedo decir que ya se ha convertido en una de mis escritoras favoritas.

Alias Grace, es una historia real perfectamente documentada, al comienzo de los capítulos recopila algunos extractos de los periódicos de la época, informes del penal donde estaba Grace, escritos de las personas que se relacionaron con ella…

El libro seduce sin que te des cuenta. Grace es una narradora absolutamente fantástica, que, tal como hace con el Dr. Simon Jordan, encandila al lector, desdibujando la clara línea entre lo real y lo ficticio, entre  lo falso y lo verdadero….llevándote por un camino donde ni el malo es tan malo, ni el bueno tan bondadoso como lo pintan. Si quieres descubrir realmente quién es Grace Marks y qué pasó ese 13 de Julio de 1843 sólo tienes que hacer una cosa, LEER.

“La cautiva levantó un rostro tan suave y dulce como el de una santa de mármol o el de un niño de pecho; tan suave y dulce era, tan lindo y fresco, que ni el dolor podría arrugarlo ni el pesar ensombrecerlo.
La cautiva levantó la mano, y a la frente se le acercó; << me han golpeado –dijo-, y ahora me aflige el dolor; pero vuestros hierros y grilletes de poco os servirán, y aunque de acero fueron, retenerme no podrán>>”.
Emily Brontë, La Prisionera, 1845.

 

El Viento comenzó a mecer la hierba -Emily Dickinson-

“La poesía, dicen es la memoria del mundo. Sin ella, añaden, no seríamos capaces de comprender bien el pasado, no sabríamos cómo se ha constituido el presente y estaríamos completamente indefensos ante las puertas del futuro. La verdadera poesía, aseguran, no solo deber servir para agitar el planeta sino que de hecho no ha dejado de sacudirlo durante siglos y ha forzado o acelerado grandes cambios. Al parecer la poesía, aunque nadie la lea, penetra en las conciencias y en las naciones y da enérgicos empujones a la Historia, inventa y derriba dioses, funda y destruye regímenes políticos, declara guerras y mueve montañas…”


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Llevo con un pequeño bloqueo lector desde hace algunos días. No sé si el cansancio de los últimos meses, el estrés o el estado “raro” en el que me dejó el libro anterior, han sido los causantes, el caso es que era incapaz de decidirme por alguno de los libros que esperan ansiosos en mi estantería…hasta que  llegó  Emily revolucionándolo todo y conseguí despertar de este  pequeño letargo.

La poesía es uno de mis géneros predilectos, me gusta leerla, escucharla, escribirla, y recitarla (estas dos últimas, en privado por supuesto) Es un género que no  puede explicarse, me interesa poco o nada la métrica o si tiene rimas asonante o  si es un verso yámbico, alejandrino y demás…

Lo que realmente me apasiona del género es el sentimiento que nos transmite quien escribe, porque la poesía es, eso,  puro sentimiento: bueno, malo, melancólico, alegre, rabioso, desesperado, crítico, gracioso, pasional…. Todo lo que os podáis imaginar, puede transmitirse a través de ella.

Fue Lorca el que me hizo SENTIR la poesía con 15 añitos, me parecía fascinante cómo unas pocas frases podían llegar a transmitir tanto…  Después conocí a  Machado, Miguel Hernández, William Blake, Whitman… y estaréis pensando, “oye, oye que estamos en el mes del #LeoAutorasOct, es que no lees a poetisas??” Por favor, la duda ofende, también he leído a  Alfonsina Storni,  Szymborska (a la que  debo descubrir mucho más), a la maravillosa  Gioconda Belli y por supuesto a nuestra querida Emily Dickinson que es, de quien os voy hablar hoy.

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Sé que la poesía es un género que no gusta a todo el mundo, ya sea por desconocimiento, por no entenderla o por no dar con la autora o el autor que de pronto te abre los ojos a este tipo de literatura.

Sin embargo creo que en esta ocasión, cualquiera disfrutará con el libro, absolutamente MARAVILLOSO, que nos ha regalado Nórdica, una auténtica joya! No sólo por la selección de poemas, sino también por las ilustraciones  de Kike de la Rubia, tan acertadas y tan bonitas… y  el extra que viene al final, con los poemas en versión original.

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En la poesía, a diferencia de lo que ocurre en las novelas, la idea, el sentimiento, en definitiva aquello que quieres transmitir, se concentra en unas pocas líneas y el hecho de leerlo en el idioma original, aunque no lo entiendas del todo, sigue transmitiendo, te llega  (al menos a mí)…  por eso procuro tener los libros bilingües y es otra de las razones por la que este libro me ha enamorado.  

Hay mucho misterio alrededor de la figura de Emily Dickinson, muchas especulaciones debido a que pasó la mayor parte de su vida recluida en la casa familiar. Allí fue donde escribió cerca de 1800 poemas, y a pesar de que unos pocos se publicaron y modificaron estando ella viva, la gran mayoría permanecieron ocultos y no se conocieron hasta su muerte.

Muy criticada por los puristas del momento (qué raro…), Emily Dickinson consiguió un estilo propio que se alejó totalmente  de los formalismos poéticos que regían en la época. Sus poemas son totalmente únicos y originales, imposibles de imitar, considerándose una de las poetisas estadounidenses más importantes de todos los tiempos.

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“La  Esperanza” es esa cosa con plumas

que se posa en el alma

y canta una canción sin letra

y nunca, nunca se calla.

Y más dulce suena en el temporal,

Y fuerte debe ser la tormenta

que pueda acallar al pajarillo

que a tantos consuela.

Lo he oído en las tierras más frías

Y en los más exóticos mares,

aunque jamás me pidió una migaja,

ni en las mayores adversidades

Su estilo es muy personal, ingenioso, con un sentido del humor muy agudo y peculiar… me impresiona cómo una persona introvertida que vivió aislada completamente y estuvo tan familiarizada con la muerte, pudiera escribir de forma tan absolutamente brillante y consoladora sobre la maravilla de estar vivos aquí y ahora.

Este es un libro lleno de luz, un libro que sabe a tardes de primavera y noches de invierno, al olor del campo en otoño y al calor del verano… donde, Emily Dickinson habla de la vida, la muerte, la naturaleza, el amor, la amistad, de lo cotidiano y de lo divino de una manera magistral y evocadora. Pocas veces he llorado leyendo poemas, pero con El Viento Comenzó a mecer la hierba, Emily, me ha llevado por donde ha querido, ha conseguido emocionarme, desde la sensibilidad, la dulzura y la sencillez.

Un libro absolutamente imprescindible y totalmente recomendable, que nos permite acercarnos un poquito más a esta Mujer, que consiguió mostrar una visión del mundo mágicamente conmovedora.

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As if the Sea should part

And show a further Sea-

And that-a further- and the Three

But a presumption be-

Of Periods of Seas-

Unvisited of Shores-

Themselves the Verge of Seas to be-

Eternity-is Those-


*“Como si el mar se retirara y mostrara un mar más lejano;  y ese, otro aún más lejano;  y el tercero no fuera sino la conjetura de series de mares no visitados por las costas; y estos mismos, el borde de otros mares. Esto es la Eternidad”.

El Parque -Marguerite Duras-

Llevaba casi dos meses sin hacer reseñas, y es que como os dije en la entrada anterior, septiembre comenzó dando guerra, pero por fin he podido reconciliarme con la lectura y de qué forma!!!

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Hoy os hablo de “El Parque” de Marguerite Duras.  Conocí a la autora gracias a Diana, en el Maratón Breve que se organizó en agosto. Ella iba compartiendo fragmentos del libro en twitter y hubo uno en concreto que me dejó tan maravillada, que me dije “tienes que leer este libro” y aquí estoy, totalmente abducida por la forma de escribir de esta mujer.

Es la primera lectura para #LeoAutorasOct , desde luego no he podido estrenarme con un libro mejor, son de las que dejan huella, donde cada frase o párrafo encierran un significado profundo, directo y muy real.

Una joven empleada de hogar y un vendedor ambulante se encuentran en un parque y comienzan a hablar, este es el comienzo de la historia. Aparentemente, el diálogo entre los dos  personajes, parece trivial, pero a medida que pasa el tiempo, profundizan mucho más en cuestiones personales, en miedos, dudas, esperanzas y sueños, convirtiéndolo en una conversación intensa sobre la vida.


En ese sentido tal vez tenga usted razón. Quizá lo que espero ha empezado ya, a partir del día en que quise que empezase”.


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Para mí, la gran protagonista de la historia es La Soledad que sienten los dos personajes, es lo que les lleva a conversar. Identificarse con ellos es complicado, sobre todo por la manera de enfrentarse a la vida, que no va con mi forma de ser, sin embargocreo que es más fácil hacerlo con los sentimientos que transmiten a través del diálogo, muchas de sus inquietudes y pensamientos, podrían extrapolarse a cualquiera de nosotros, cuando nos enfrentamos a lo que deseamos, a los cambios, ese momento en el que no dejamos de darle vueltas a un asunto y acabamos envueltos por esa dicotomía de pros y contras constantes


-Somos diferentes, los somos.                                                                                           

-Lo somos, indudablemente, en la manera de enfocar nuestros problemas.                    

-No debemos serlo más que eso.                                                                                                      

-No lo creo, No creo que lo seamos más de lo que, en general, lo somos los unos de los otros

-Quizá me equivoco, quizás sí.                                                                                                              

– Además nos comprendemos, o por lo menos lo intentamos. Y a los dos nos gusta bailar.”


Mientras en la sinopsis presentan a la joven, como alguien rebelde que espera salir de la situación en la que se encuentra, a través del matrimonio y al vendedor ambulante,  como alguien resignado, que no espera nada de la vida, para mí la sensación ha sido distinta. Ella, tiene una actitud totalmente pasiva ante la vida, espera (como la Penélope de Serrat), a alguien que la saque de donde está, comtrip-pond_2361255a-xlargeportamiento que no me parece muy rebelde,  al menos no concuerda con mi visión de la rebeldía. Él, por contra, a pesar de esa resignación y apatía, sí habla con esperanza, anima a la chica a no quedarse quieta, a viajar, a cambiar…en definitiva, a vivir.  

Este es el planteamiento que vamos viendo a lo largo de todo el libro, sin embargo,cuando tenemos una visión más general de la historia, nos damos cuenta que, a ellos, les resulta más fácil ver en la vida del otro una esperanza de cambio que no sienten para sí mismos, es como ese dicho popular: “consejos vendo que para mí no tengo” pues más o menos se comportan igual… contradictorio, pero también muy real, dos visiones opuestas que en el fondo, se complementan.

El Parque, me ha recordado mucho a la película Once, de John Carney, puede que influya que mientras leía, tenía de fondo su banda sonora. Se trata de una historia sencilla, cálida, donde la casualidad de un encuentro, da paso a la sinceridad, las confesiones y los silencios, a una visión de lo cotidiano casi poética, que hacen que su lectura sea especial.


“No, esa vez no lo pensé. Porque había aprendido que se puede dejar de encontrarse solo, aunque sea por casualidad”.

 

Leyendo Autoras En Octubre

,Menudo septiembre toledano estoy teniendo, y yo que pensaba que comenzaría el “año” con tranquilidad… El caso es que, entre tanto lío, he querido sacar un ratico para hablaros de la iniciativa que Carla, Isa, Isa-Janis , Omaira , Nuria y Dalayn (gracias Omaira por recordarme a todas las pioneras) tuvieron hace algunas semanas por Twitter: Aumentar las lecturas de Autoras.

Si somos sinceras y sinceros, en el cómputo anual de libros leídos, por lo general, priman los autores masculinos (sobre todo en género fantástico y ciencia ficción) por ello, nuestras chicas decidieron darle la vuelta a la tortilla y equilibrar la balanza, y eligieron el mes de octubre para leer libros escritos por mujeres.

Haciendo recuento, mi baremo está bastante equilibrado, leo mucho clásico y ahí me tienen atrapada las autoras por goleada, por eso voy a aprovechar la iniciativa, para leer a más escritoras contemporáneas y la extenderé hasta final de año.

Estas iniciativas me parecen perfectas –y necesarias– para visibilizar una realidad bastante vergonzosa, para tomar conciencia y que se convierta en un hábito, porque la iniciativa es un punto de partida, pero no termina en octubre. Desde aquí, añado un plus, y es que aumentes tu lista de autoras a lo largo de todo el año.

Lo que no se nombra, no existe, así que mientras leas, propongas y compartas utiliza el hashtag #LeoAutorasOct y súmate a nuestra pequeña revolución.

Me despido por hoy, pero tranquilidad que el mes que viene vuelvo a reseñar y regreso con fuerza y pilas cargadas.

Para abrir boca, os dejo mis propuestas lectoras para la iniciativa, podéis visitar el resto de blogs para inspiraros, tienen una lista que os conquistará, os digo que la mía está aumentando considerablemente.  

Felices Lecturas