Viajar Leyendo: Ritos Funerarios -Hannah Kent-

iii-retoComo ya os comenté anteriormente, este año participo en el Reto Viajar Leyendo, organizado por Isa. De viaje inaugural, me fui hasta Inglaterra con El Ocupante de Sarah Waters, una lectura de lo más inquietante, y siguiendo un poco la línea perturbadora, en esta segunda aventura, de la mano de Hannah Kent y sus Ritos Funerarios, me traslado a tierras australianas, aunque me temo que en esta ocasión, el viaje lector ha sido un tanto accidentado.

Cinco, esas son las veces que he borrado mis impresiones sobre este libro. Este es mi sexto intento, y no porque no pueda hablar de la lectura. Creo que es la primera vez que tengo claro el por qué me ha gustado y la razón por la cual no ha logrado cautivarme como esperaba.

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Me siento incómoda hablando de él, porque mis <<peros>>, tal vez, hayan distorsionado en parte la visión que tengo del libro. Mis expectativas eran muy altas. Antes incluso de leerlo, casi estaba colocado en mi top literario y claro, me he llevado una mini decepción.

Durante la lectura, me ha costado salir del bucle “me está gustando pero…”. Ese “pero” dichoso ha sido un obstáculo y aunque me da rabia, tampoco puedo engañarme a mí misma y decir que me ha encantado, cuando no ha sido así. Además, me hubiera gustado que profundizara un poco más en todo,  he echado de menos trescientas páginas más, como mínimo.

¿Cuál ha sido el problema? Alias Grace. Mientras leía no he podido dejar de comparar ambas historias (fallo mío, lo sé). Ritos Funerarios no me ha sorprendido, he tenido la sensación de que este libro ya lo había leído, pero mejor. Ambos parten de hechos reales prácticamente iguales, una mujer condenada a muerte en la época de mil ochocientos; Ritos, ocurre en Islandia, Alias Grace en Canadá. El fondo es el mismo, la forma de contarlo, distinta.

Ahora, bien, sería muy injusta con Hannah Kent si me quedara sólo en compararlo con el libro de Margaret Atwood, porque a pesar de las similitudes también son muy distintos y además, Ritos, es un buen libro, muy  innovador en literatura contemporánea y tiene el plus de estar bien escrito.    

Estoy convencida que si lo hubiera leído antes, mis sensaciones serían distintas. Para empezar me habría sorprendido de la manera que esperaba. Por eso os doy un consejo, leedlo antes de Alias Grace, de esta forma, creo que Hannah logrará impactar mucho más y lo disfrutareis plenamente.  

Dicho esto, ahora sí, comienzo el viaje lector sin “peros”. Poneos cómodos y abrochaos los cinturones porque nos trasladamos al año 1828 para conocer de primera mano la historia de Agnes Magnúsdóttir, la última mujer decapitada en la Islandia del Siglo XIX.

“Hay momentos en los que me pregunto si no estaré ya muerta. Esto no es vida; esperar en la oscuridad, en silencio, en una habitación tan mísera que he olvidado a qué huele el aire fresco… ¿Cuándo fue la última vez que vino alguien? Todo es ya una larga noche”.

Basada en hechos reales, nos cuenta como Agnes Magúsdóttir, Fridrik Sigurdsson y Sigrídur Gudmundsdóttir, fueron acusados por los asesinatos de Natan Ketilsson y Pétur Jónsson en 1828 en Illugastadir, Islandia. Es la propia Agnes quien pone la voz y desenmaraña todo el misterio tejido alrededor de esta historia.

Tras pasar unos meses en Stóra-Borg, es trasladada a Kornsá, con la familia del alguacil que tiene que custodiarla hasta que llegue el día de la ejecución. Allí entre el humo de la badstofa, el trabajo en la granja, la hostilidad de sus habitantes y un clima helado y adverso, Agnes contará su relato ante la atenta mirada del reverendo Tóti y la familia Jónsdóttir. 

¿Es posible cambiar los prejuicios adquiridos sobre una persona?

Lo importante en Ritos Funerarios no es la historia en sí, sino  cómo está contada y lo que quiere transmitir con ella su autora.  

Para mí, lo más fascinante de este libro y con lo que más he disfrutado ha sido la ambientación. Una descripción totalmente evocadora de una Islandia  fría, solitaria y hostil, que no deja de ser un fiel reflejo de todo lo que siente nuestra protagonista.

Soledad,  miedo,  incertidumbre, culpa, dolor… son constantes en la lectura, tanto en Agnes como en los personajes secundarios de los que se rodea.

La atmósfera claustrofóbica intenta que el lector se sienta incómodo mientras lee, que sienta la misma angustia que padece la protagonista. En cierto modo, es como si la dureza del mismo entorno la estuviera  curtiendo y preparando para lo que va a suceder, aunque ni Agnes, ni el lector están preparados para llegar al final, por mucho tiempo que se tenga para concienciarse y hacerse a la idea. La fragilidad a veces, es un sentimiento difícil de mostrar y sin embargo, creo que este libro ha conseguido que la veamos en todos y cada uno de los personajes.

“La irrevocabilidad me enferma. Es como un puñetazo en el estómago, mi sentencia, frente a la normalidad de los días en la granja. Quizá habría sido mejor que me dejaran en Stóra-Borg. Tal vez habría muerto de hambre. Estaría rebozada en barro, calada hasta los huesos de frío y desesperanza, y mi cuerpo sabría que estaba condenado y se rendiría. Eso sería mejor que ovillar lana para pasar el rato en un día de nieve, esperando a que alguien me mate”.

Es una lectura triste, una tristeza que nace de la impotencia y la rabia por no poder cambiar las cosas, de tener que aceptar las circunstancias sobrevenidas mientras te resistes al destino impuesto. Y a pesar de todo ese desconsuelo, hay belleza, comprensión y una especie de redención en todo ello que la convierte en una lectura llena de emotividad y sentimiento.

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Las últimas páginas consiguieron que llorara a lágrima viva, tal cual. Si algo transmite el final es compasión y empatía. Sentimientos estos que, independientemente de lo que haya hecho una persona, nos hace ser más humanos y, en mi opinión, mejores personas.

Sólo por reflejar esos valores, se merece las cuatro estrellas que le he puesto en Goodreads. Es lo que realmente consiguió sorprenderme, emocionarme y que olvidara el “pero” incial.

Está claro que en los tiempos que corren y con las atrocidades que se cometen en este loco mundo, no todos merecen recibir indulgencia pero sí es cierto que tenerla, nos ayuda a no ser como ellos, a distinguir, criticar y defender los valores que escasean.

Desgraciadamente en el pasado (y también en nuestro presente) hubo muchas y muchos Agnes Magnúsdóttir, unos más culpables que otros. ¿Merecía el trato que recibió y una condena a muerte? mi respuesta es un No rotundo. Nadie, absolutamente nadie merece morir  (ni ser torturado) deliberadamente a manos de otro ser humano, aquí no hablamos de defensa propia, sino de asesinar, algo que para mí no está justificado, ni siquiera amparándose en la Ley. ¿No os parece absurdo imponer como pena el mismo acto que se está juzgando como delito? Cruzar esa línea, solo  nos convertiría en lo mismo que rechazamos, en asesinos.

Entonces, ¿Agnes era culpable? Bueno, tengo mis teorías y una ristra de argumentos que me permitirían defenderla en cualquier juicio. Por supuesto no os voy a contar ninguno, el veredicto  tendréis que averiguarlo leyendo el libro hasta el final.

No tengáis muy en cuenta esos “peros” iniciales que he comentado, (no dejan de ser subjetivos), y dar una oportunidad a Hannah Kent, estoy segura que sus Ritos Funerarios no os dejarán indiferentes y merecerá la pena conocer, más allá de la frialdad que transmitía la Islandia de 1828, la pequeña badstofa de Kornsá donde Agnes Magnúsdóttir logró sentir, por primera vez, que la humanidad y la empatía no eran emociones perdidas.

 “Aquí vienen el cielo ensombrecido y un viento frío que te atraviesa, como si no estuvieras ahí, te atraviesa como si no le importara si estás viva o muerta, porque cuando te hayas ido el viento seguirá allí, lamiendo la hierba hasta pegarla en el suelo, sin importarle si la tierra está helada o ha empezado el deshielo, porque volverá a helarse y a fundirse y pronto sus huesos, ahora calientes por la sangre y espesos de jugoso tuétano, estarán secos y quebradizos y se descascarillarán y se congelarán y se fundirán con el peso de la tierra sobre ti, y la hierba de la superficie chupará hasta la última gota de tu cuerpo y vendrá el viento y la echará abajo y te arrojará contra las rocas o te arañará con sus uñas y te llevará hasta el mar en un grito salvaje de nieve”.

Isceland

Recomendaciones

Tras unas semanas sin escribir, vuelvo a la carga!!! *bailecito feliz*.

En esta ocasión, os traigo recomendaciones de lo más variadas: libros, series, películas y hasta música!! Sin olvidar un pequeño bonus track de lo que está por llegar.

Por lo general, leo más de lo que reseño. Últimamente tengo poco tiempo para comentar en condiciones las lecturas y muchas veces,  aunque me guste el libro, no da para mucho más…En cualquier caso, he seleccionado algunos de los libros leídos en los últimos meses que me han gustado un montón y que merecían un espacio en este rinconcito. Sin más, vamos a ello!

LIBROS

pulp

Pulp: Fue la última novela que escribió Charles Bukowski. Soy muy fan de la novela negra y este libro se ríe de todas ellas. Esta vez no es Chinaski quien narra la historia, (aunque hace un cameo), sino Nick Belane. Él, es el Detective elegido para investigar tres casos, en apariencia distintos, pero que se entrelazan en un cúmulo de situaciones totalmente surrealistas, que harán las delicias del lector. Parodiando todas las “Pulp fiction”, nos encontramos con una lectura descarada, frívola y muy, muy macarra, vamos que me lo he pasado pipa leyendo, no digo más!!

Trilogía Gilead: Comencé esta serie de libros por el segundo. Digamos que me lié, me gileadliaron y al final En Casa fue mi primera toma de contacto con Marilynne Robinson. La trilogía está compuesta, en orden de publicación por: Gilead, En Casa y Lila, se pueden leer por separado, pero creo que lo más recomendable es hacerlo en orden. No os voy a desvelar mucho porque mi idea es terminar con ellos, (ahora mismo estoy con el primero), y hacer una reseña conjunta de los tres. Sin embargo si alguien tiene curiosidad, adelanto que En Casa, me ha maravillado por completo!

Es de esas historias que te calan, que te sumergen en la vida de sus protagonistas, una vez entras, pasas a formar parte de ella, como un personaje más.  En Casa, es una conversación continua, de esas en las que es inevitable querer charlar con los personajes e incluso abrazarlos cuando la desesperanza les ahoga.  Ya lo dije en Goodreads, es una novela triste, melancólica y muy emotiva y a pesar de ello, Marilynne Robinson consigue que no te despegues de las páginas. Jack Boughton, es uno de los personajes más extraordinarios que he leído en mucho tiempo. Totalmente recomendable.

DelibesSeñora de rojo sobre fondo gris: Sí, queridos, estos últimos meses me ha ido la marcha y  he soltado más lágrimas que una plañidera, pero sin remordimiento alguno, cuando las lecturas transmiten y son buenas, merece la pena pasar el trago.

En este caso echaré la culpa a Magrat y Hache que fueron las que me contagiaron el hype por Miguel Delibes.  Me remito al mini comentario que hice en goodreads: <<A pesar del fondo triste de este libro, la importancia de la historia, más allá de los dos acontecimientos que relata, es que se trata de un reflejo precioso del amor y la admiración profunda que el autor siente hacia su mujer. Son páginas  llenas de recuerdos, melancolía, felicidad, complicidad, fortaleza, miedo… y Delibes transmite todo eso de una manera tan humana, que es imposible no emocionarse con sus palabras. Señora de rojo sobre fondo gris, es uno de esos libros que no se olvidan>>.

jane

Jane Eyre: A estas alturas creo que no descubro nada que no sepáis; Las Brontë, siempre son una apuesta seguraJane Eyre, llevaba en mi lista de pendientes desde hace demasiado tiempo y no puedo entender cómo he tardado tanto en leerlo. 

Cuando terminé su lectura, en tiempo récord por cierto, me resultó difícil expresar  con palabras lo mucho que me había gustado. Lo sé, a todos nos pasa cuando nos maravilla tanto algo,  te quedas ahí con un medio balbuceo y estarías repitiendo en bucle “me ha encantado”…en este caso, intentaré salir del trance y convenceros, al menos aquellos que no leéis clásicos, que este, es de esos libros de cabecera que no os podéis perder.

Creo que comenté, hablando de Lo que el viento se llevó, que Scarlett O’Hara, era uno de los grandes personajes de la Literatura; Bueno, pues reitero lo dicho para Jane Eyre, ¡una auténtica maravilla!

Nuestra protagonista, es una mujer que pasa la mayor parte de su vida luchando por encontrar su lugar, por ser ella misma y por su independencia. A pesar de las dificultades, es fiel a sí misma, no se deja manipular y se impone de manera brillante a todos aquellos que quieren doblegarla como si fuera una marioneta, es una joya!!! (Emma, otra que se une al #RetoSolterona)
(De  Rochester, no puedo decir lo mismo. Sinceramente, no me ha gustado, quizás hacia el final haya conseguido una mínima simpatía, pero en líneas generales no es un personaje que me agrade).
En conclusión, TENÉIS QUE LEERLO! Es de esas lecturas que atrapan, te encariñas con ella y disfrutas hasta que llegas a la última página. Cualquier obra de las hermanas Brontë, es un imprescindible, y aunque me faltan aún algunos libros suyos por leer, Jane Eyre ha dejado un poso que va a ser difícil olvidar en mucho tiempo. Preparaos para la resaca lectora! (PD: Chalotte Brontë es una narradora brillante).

EdnaUn palacio en la arena de Edna St. Vincent Millay: Pasamos a uno de mis géneros favoritos, la poesía. Si leísteis la reseña de Solterona, Edna os sonará seguro, porque  fue una de las Despertadoras de Kate Bolick. Casualidades de la vida, que el día del libro encontré esta antología que recoge alguno de sus poemas más emblemáticos y obviamente, no pude resistirme.

Edna fue una de las mejores poetas estadounidenses durante los años 20 y 30 del siglo pasado y la primera mujer en ganar el Premio Pulitzer (la tercera si se tiene en cuenta el Premio Columbia). Su poesía está cargada de descaro, ironía y reivindicación, en definitiva una mujer adelantada a su época que vivió como le dio la gana porque se negó a seguir con normas y convencionalismos sociales, que nada tenían que ver con ella.

Sin embargo el prólogo presentando a la autora,  no puede ser más desacertado. Desde mi punto de vista, muestra una imagen de mujer frívola, manipuladora y egoísta, una suerte de femme fatale.

No sabéis la cara que se me quedó. Ya conocía a Edna por Kate, cuya visión es radicalmente opuesta, si bien no edulcora su personalidad, tampoco la banaliza, ni la reduce a esa imagen. Así que, después de meditarlo, y para quitarme el mal sabor, me he propuesto  un reto: leer la biografía que hizo Nancy Milford, para hacer una presentación en condiciones de Edna Millay, ya os iré informando.

Prólogos aparte,  reconozco que, al menos, la  edición es muy bonita y tiene el plus de ser bilingüe. La selección de poemas que se ha escogido también me ha gustado mucho. Su poesía es la mejor carta de presentación (Hache, creo que te gustaría mucho esta autora) Reflejan un canto a la vida, al amor en todas sus manifestaciones y en definitiva, a la libertad en su máximo esplendor.

 “Mi vela arde por ambos lados;                                                              
No durará toda la noche;
Pero ah, mis amigos, y ah, mis enemigos:
¡da una luz tan hermosa!

sandmanY para terminar con las recomendaciones lectoras, un cómic: SANDMAN, (aquí es cuando grito y hago la ola a las Bibliotecas!!) Gracias a la mía, puedo leer este cómic que llevaba en pendientes demasiado tiempo. Sólo he leído el primer tomo, “Preludios y Nocturnos y me ha ENCANTADO todo: ilustración, historia, personajes, ese guiño a Constantine….

Confieso que Gaiman me tiene ganada desde Neverwhere y  Sandman tiene papeletas para convertirse en uno de mis top lectores…Pensaba que el Marqués de Carabás me había conquistado pero ahora mismo, mi enamoramiento lector se debate entre él y Sandman, veremos como acaba esta historia…


SERIES

Aunque sigo varias a la vez, llevo bastante descontrol y la mayoría las tengo incompletas. Sin embargo hace poco tuve un flechazo absoluto con el estreno de Big Little Lies, una serie que todo el mundo DEBERÍA VER!! Es brutal, dura, real y NECESARIA! El tema que trata está a la orden del día y no hace ningún tipo de concesión. Sin pelos en la lengua y a pesar de esa visceralidad tan visual, no se regodea en el morbo y lo trata con mucho gusto.

Una serie impecable de principio a fin, el elenco de actrices no puede ser más acertado, todas, absolutamente todas son maravillosas y especialmente Nicole Kidman, de la que nunca he sido fan, me parece que hace el papel de su vida! La fotografía, la ambientación, y la banda sonoraen bucle constante! en serio, droga de la buena) solo hacen que poner el broche final a esta magnífica historia. IMPRESCINDIBLE!

No voy hablar de la adaptación de El Cuento de la Criada (visitad a Omaira que ha hecho review de los tres primeros capis, ojo que lleva spoilers!), porque sólo he visto los dos primeros capítulos, pero adelanto que es PERFECTA.

Vamos estas dos series deberían llevarse todos los premios en el mundo mundial porque se lo merecen todo. ¡Más series así por favor! Y con un Casting que no se avergüenza por reivindicar el feminismo, tan necesario en estos tiempos! A ver si aprenden algunas “Chicas de”, que parece que se avergüencen de tener coño y defenderlo. Sororidad, señoras, sororidad.


PELICULAS

Your Name de Makoto Shinkai: Me ha sorprendido muchísimo esta película, tanto que se ha ido a mi lista de favoritas. Pensaba que iba a ser una historia más, entretenida sin que me llegara a entusiasmar, y sin embargo semanas después de verla, sigo MARAVILLADA! 

Visualmente es impresionante, la animación me ha parecido espectacular y la historia es muy bonita. No se regodea en el melodrama. A pesar de no ser una comedia, tiene un tono muy luminoso, optimista y esperanzador. Es emotiva, tierna y reparte sonrisas y lágrimas a partes iguales. A ver, no es Mamoru Hosoda o Miyazaki, pero en esta película, para mí Shinkai, está a la altura. ¡Muy Fan!


MÚSICA

Para terminar os hablo de Glen Hansard, y su canción Winning Streak, del disco Didn’t He Ramble (2015), me tiene enamorada desde hace un par de días. Los que hayáis  visto ONCE de John Carney, una de mis películas preferidas, os sonará, porque fue su protagonista. Winning Streak tiene unos toques del country clásico que me encantan (sí, me gusta el country, no me juzguéis) y por la letra me viene estupenda para cerrar esta serie de recomendaciones, nos vemos pronto familia!

“Through summers long and winters cold 
May you always have someone good to hold, 
And may good fortune wait on every bend, 
And may your winning streak, 
May it never end”

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La Maldición de Eva -Margaret Atwood-

“Se aprende a escribir leyendo y escribiendo, escribiendo y leyendo. Como un oficio que se adquiere por el sistema del aprendizaje, pero escogiendo a tus propios maestros. A veces están vivos, a veces muertos”.

Querida Margaret Atwood:

Te preguntarás qué hago escribiéndote una carta, no eres la única, eh? porque yo también me lo pregunto mientras escribo, llámalo impulso de lectora adoptiva.  

Hace unos días terminé La Maldición de Eva y como es de esas lecturas que invitan a conversar y a debatir, me dije: “¿por qué no?”

Mientras te leía, casi podía imaginar estar en una conferencia o en una pequeña tertulia contigo, con tus experiencias como escritora de protagonista. (Bueno, lo confieso, no he podido evitarlo, en algunos párrafos te he contestado en voz alta).

Pero tranquila, esta carta no va de exigir responsabilidad y sentido común, como haces en Carta a América, tras sus “aventuras en Irak” (yo que tú iría afinando la pluma para este año, que lo huelo “aventurero”). Esta, es más una pequeña mirada a todos esos temas que tratas tan maravillosamente bien en este libro y que encajan perfectamente con las reivindicaciones de nuestro proyecto, Adopta una Autora.

Así que, aquí estoy, enfrentándome a la temida “página en blanco” de la que hablas en Nuevos Comienzos. Imagino que es algo más común de lo que parece, digo, tener un montón de ideas en mente y frases fantásticas y cuando te sientas frente al papel, desaparecen todas…en estos casos me da por pensar que, quizá, si digo que es un libro genial, y pongo cinco estrellas en Goodreads, sea suficienteLuego me doy cuenta que a quien no le vale ese método, es a mí.

Para romper el hielo, podría empezar contándote ciertas Situaciones Ridículas que me han ocurrido, ya que tú has compartido algunas, ya sabes, por aquello del “no soy la única”… ¿Cómo era aquello? << ¿Mientras hay rubor hay vida? >> Pues eso, ruborizadas pero nunca calladas.  Curiosamente es uno de los capítulos que más me ha hecho pensar, imposible no sentirse identificada con esos momentos… ¿turbadores?, ¿maliciosos?, ¿intencionados?, no sé, <<Al fin y al cabo, algunos ridículos, no los buscamos>> nosotras mismas.

Tal vez, en estos casos – en los ridículos y los nuevos comienzos-, para acabar con el bloqueo (y el rubor), lo mejor sea empezar por el principio, veamos.

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El festín de la inteligencia”, así titula el prólogo Mercedes Monmany. No lo hubiera descrito mejor, estas páginas están llenas de mucha ironía, aderezada con un poquito de mala leche, sarcasmo, crítica, pero sobre todo independencia total a la hora de dar tu punto de vista… Me fascina esa manera tuya de exponer ideas y dejar que seamos nosotros los que interpretemos qué quieres decir, es como tirar la caña y decirnos “ale, a pensar; Por no hablar de esa forma de dar réplicas a preguntas y comentarios impertinentes, no dejas títere con cabeza, dan ganas de levantarse y aplaudirte, Querida.

Y es que, en esta lectura, tu forma de hilar personajes de las grandes obras de la Literatura Universal (sí, esa que nos quieren quitar de los institutos y que es tan necesaria), comparando historias, personajes (incluso de Cómic!!), escritores, con temas de actualidad que afectan a un gran número de personas y situaciones, es brillante.

Un día de estos acabo escribiendo algo tipo, “Margaret Atwood: Algunos Nexos Personales”, como tú misma haces con George Orwell (uno de mis favoritos), porque coincidimos en muchos gustos lectores. (Por supuesto los libros que mencionas y no he leído, han ido directos a mi lista de pendientes).

Leí 1984 siendo adolescente, y como tú, también sentí miedo, terror de lo que podía pasar si nos dejamos llevar por la pasividad, sin exigir, cuestionar, ni pedir explicaciones, vendidos (y vencidos) como estamos, al mejor postor, en busca de Un Mundo Feliz sin sobresaltos y sin réplicas<<Bajo el castaño en flor, yo te vendí a ti y tú a mí…>>; Rebelión en la Granja, simplemente fue el ejemplo perfecto de que el poder corrompe, Siempre.

Pero si tengo que  elegir una entre todas estas distopías que mencionas,  sin duda alguna, escojo El Cuento de la Criada. Qué quieres que te diga, Margaret, no puedo evitarlo, como mujer, me afecta lo que pueda pasarles a otras mujeres, (llámame loca), significa que también puede pasarme a mí, o a mi hermana, o a mi madre o a mis amigas, o a las hijas de mis amigas, o mis propias hijas si en el futuro las tengo…Empatía, lo llaman y según recuerdo, no tiene género.

Y es que justamente a raíz de este Cuento, llegó a mis oídos otro muy distinto. En petit comité te diré que hace unas semanas hubo quien comentó que tus libros, en concreto, El Cuento de la Criada,  –agárrate, Querida!- no era una lectura recomendada para Hombres, así, con H mayúscula. ¿Cómo te quedas? 

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Exacto, un WTF en toda regla. Por supuesto y como suele ocurrir en estas ocasiones a la pregunta del ¿por qué? Sólo hubo un mimi mimi mimi mimi  y una gran dosis de victimismo tuitero.

Puedo entender que no a todo el mundo le guste la estructura de la historia, que no conectes con los personajes, que te parezca lenta, agobiante, que lo pases mal (es lo que tienen las lecturas incómodas) o incluso que “no pase nada” (por lo visto, la violencia que sufren las mujeres en este libro no es lo suficientemente dinámica y activa), pero es que no todo el mundo es Katniss Everdeen, (tanto rollo para acabar jugando a las casitas como Laura Ingalls, todo muy coherente con el personaje). Me gustaron los libros, que conste, pero el final me pareció un despropósito…supongo que debían hacerla entrar por el aro para caer un pelín mejor.

Pero bueno, leer libros, al fin y al cabo –como bien sabes- es un mundo y las percepciones cambian porque el bagaje lector y personal de quien lee, también es distinto y afecta a la lectura, pero que la conclusión sea no recomendarla para el público masculino, me deja, cuanto menos, perpleja…Sospecho que imaginarás el porqué de ese slogan capcioso.

Hasta donde yo sé, La Cultura no tiene sesgo de género, al menos no debería tenerlo, por mucho que ciertos canales de televisión y medios en general, se empeñen en promocionar su programación de esa forma.  

Podría pasarme páginas enteras desmontando esta clase de argumentos estereotipados y rancios, pero no lo voy hacer, en su lugar, tomaré prestadas tus propias palabras para zanjar el asunto,  haciendo referencia al Cuento y a esos comentarios maliciosos sobre los personajes masculinos, que más de una vez te ha tocado aguantar, y así, que sirva como zasca (en realidad iba a poner mi gif favorito pero mi filtro mental censurador, me lo impide, quizá en otro momento):

Yo quería crear una distopía desde el punto de vista femenino, el mundo según Julia –se refiere al personaje de 1984- fuera el que fuera. Sin embargo, eso no convierte El Cuento de la criada en una “distopía feminista”, excepto en cuanto que da a la mujer una voz y una vida interior que siempre considerarán feminista, aquellos que piensan que las mujeres no deberían tener esas cosas”.

Tal vez, por querer nuestros espacios de individualidad,  por querer que se nos trate de una vez  como personas independientes, que saben lo que quieren y que no <<se cortan la lengua como la Sirenita>>, tal vez por eso, seamos Villanas de manos manchadas con esos problemas de mal comportamiento, una parte que me resultó especialmente interesante, porque en general, nos cuesta poner en duda <<lo que aprendimos en el colegio>>, eso que “nos viene dado”.

La construcción de personajes femeninos, las diferencias con los masculinos y la manera que la sociedad tiene de juzgar más duramente a unas que a otros (y aquí dependerá de quién escriba a quién), nos demuestra la presión y las dificultades de la profesión para todo lo que no entra en el canon establecido, <<ser creíbles y alcanzar el derecho y habilidad necesaria para la subversión de papeles: ¡Ayyyy que la musa quería ser poeta!>>, como decía Monmany en el prólogo.

M. EvaAmbición, carácter y pensar por nosotras mismas, ¡Qué desfachatez! <<¿Qué historias me cuenta mi cultura sobre este tipo de mujeres? >> Los referentes femeninos en la literatura que tienen estas virtudes, no suelen ser bien acogidos, normalmente  las representan brujas malvadas, madrastras malignas, arpías, medusas, seres sobrenaturales…, nunca mujeres de carne y hueso, porque, éstas, deben ser ángeles de virtud. No se nos permite tener defectos, no se nos permite Ser Humanas. Y por supuesto nada de tenerlo todo, ¡hasta ahí podíamos llegar! (muy bien traído el síndrome “zapatillas rojas” -la película, no el libro-).

Lo mismo ocurre con las mujeres escritoras, hemos visto como Dickinson, las Brontë, Christina Rossetti, Austen, en sus biografías, siempre resaltan sus “excentricidades” y “rarezas”. Eran escritoras, sí, pero con “taras” y ¿las autoras suicidas del Siglo XX, Plath y Sexton? <<No sólo son consideradas escritoras excéntricas y poco femeninas además, estaban malditas>>. Como era de esperar, ellas tampoco son ejemplo de buen comportamiento y ahora que estoy leyendo El Asesino Ciego, creo que Iris y Laura Chase tampoco encajarían mucho.

Es cierto que se ha hablado mucho del alcoholismo de Poe, el incesto de Byron, la tuberculosis de Keats y el comportamiento inmoral de Shelley, pero de alguna forma esa rebeldía romántica hacía que los poetas varones fueran no solamente más interesantes, sino más varoniles. Pocas veces se insinúa que las dos Emily, Jane, Christina y las demás vivieran así porque esa era la única manera de conseguir tiempo y concentración necesaria para escribir”.

Es fascinante cómo en pocas páginas logras hablar, como mujer y como escritora, de temas tan controvertidos en este mundillo (que creo, podría ser extrapolable a muchos otros campos), de una manera tan directa, pícara, generando debate, siendo crítica con las propias ideas y con ese humor personal marca de la casa, en el que -si soy sincera- a veces me pierdo un poco, pero lo reconocería en cualquier parte.

Querida Margaret, eres una narradora maravillosa, sea ensayo, poesía, novela o una conferencia, atrapas a la persona que te escucha y te lee, y este libro es una buena prueba de ello.

Y aunque también creo que <<algunos libros tienen que esperar a que estemos preparados para su lectura>>, prefiero pensar que los libros aparecen o reaparecen en el momento adecuado para ser leídos, independientemente de si estamos preparados o no, como esa Mujer indeleble, que relee  Al Faro de Virginia Woolf, unos años después y descubre una luz que en su primera lectura no logró ver. 

En definitiva, << Leer es, muy a menudo, una cuestión de suerte>> Y no puedo estar más de acuerdo, tuve la mejor de las fortunas, al encontrarme contigo

Con cariño, Ana.

“Cuando oigo a los hombres hablar de las mujeres como los ángeles del hogar, siempre me encojo de hombros y al menos mentalmente dudo. No quiero ser el ángel del hogar de nadie. Quiero para mí lo mismo que quiero para las demás mujeres: la igualdad absoluta”. 
Agnes Macphail.

Como en toda carta, hay un posdata, ¿no pensarías que ésta iba a ser menos, verdad? aquí va:

PD: Margaret, te informo -por si no lo sabes-, que, siguiendo la teoría de los 6 grados de distancia de Kevin Bacon y los dos de James Franco (si vives en Los Ángeles),  ya estamos sólo a cinco grados de distancia, (*Bailecito de la victoria*), Gracias a Cris que, al más puro estilo Flash, llegó a tu (secreta) Conferencia en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en tiempo récord y nos contó todos los dimes y diretes del encuentro!! Un regalazo para todxs tus lectorxs!


Bonus Track:

Aprovecho esta entrada un poco peculiar, para daros las gracias a todos por leer, comentar y compartir las entradas de este pequeño espacio.

A finales de mes, el blog cumple un añito  y no puedo estar más encantada por todos los buenos ratos que me dais. Aprendo todos los días de mis Kamikazes Lectores, las recomendaciones, las nuevas lecturas descubiertas pero sobre todo agradezco la cercanía, el apoyo y la calidez que siempre tenéis conmigo. 

Hace un año todo esto era impensable y hoy ¡¡ya somos 100 en Ajustes!!! Así que, por si acaso no lo digo lo suficiente o se me pasa comentarlo ¡¡MUCHÍSIMAS, MUCHÍSIMAS GRACIAS!! con mención especial para mi amiga Moni, que fue la conspiradora que me dio el empujón para escribir y abrir el blog, ayyy pequeña incitadora te debo una librería entera!! aunque espero que sirvan las cañas… xDD

Al igual que con Margaret, fue una suerte encontrarme con vosotros, espero estar al pie del cañón muchos años más! 

Vero

Solterona, La construcción de una vida propia -Kate Bolick-

Con quién casarse y cuándo: estas dos preguntas definen la existencia de toda mujer, con independencia de dónde se haya criado o  qué religión practique o deje de practicar. Quizá al final le gusten las mujeres en lugar de los hombres o quizá decida, lisa y llanamente, que no cree en el matrimonio. Da igual. Estas disyuntivas determinan su vida hasta que obtienen respuesta, aunque sea con un <<nadie>> y un <<nunca>>”.

Este es el comienzo de Solterona. A lo largo de este ensayo Kate Bolick, nos habla de su experiencia vital entremezclada con las vidas de cinco mujeres que marcaron su camino, sus cinco Despertadoras. Edna St. Vincent Malley, Maeve Brennan, Edith Wharton, Neith Boyce y Charlotte Perkins Gilman, mantendrán un diálogo continuado con Kate, a través de su obra, sirviéndole en la búsqueda de su propia construcción vital.

Kate Bolick, da una vuelta de tuerca al término solterona, utilizado siempre de forma peyorativa,  reivindicándolo como marca de la Mujer independiente, inteligente y empoderada que decide sobre su propio destino, sin dejarse guiar por roles y clichés rancios, (con independencia de si está soltera o no).

La voz spinster –solterona- surgió mi solteronaen Europa en el Siglo XV como forma honorable de describir a las chicas, en su mayoría sin casar, que se dedicaban a hilar como medio de vida. En el Siglo XVI se utilizó de manera generalizada para denominar a la mujer soltera, fuera hilandera o no, siendo en la época de las Colonias Americanas cuando el término se identificó de manera despectiva con Old maid –moza vieja-

Además del seguimiento histórico del término solterona, de la mano de estas cinco Despertadoras  y de la propia experiencia de la autora, nos embarcamos en una reflexión sobre la propia identidad femenina y las construcciones sociales y culturales que se han ido creando alrededor de la mujer, esas famosas expectativas “ideales”, que nos inculcan desde bien pequeñas, a las que debemos llegar a toda costa, para no ser consideradas unas fracasadas.

“¿Ya estamos preparados para que una mujer joven emprenda el largo camino de su vida como ser humano que tiene un sexo pero no está limitado por él? … Hasta que la respuesta sea un  Sí indiscutible, una niña no podrá crecer igual que un niño, con la libertad para considerar su vida a largo plazo, su propio yo, distinto del resto”.

Mientras intentaba ordenar ideas para hablaros de Solterona, me venían a la cabeza un montón de situaciones, que siendo sincera, son demasiado personales para contarlas en un blog y a pesar de ello, creo que es muy difícil hablar de este libro sin dejar parte de una misma en los comentarios, supongo que es porque todas, en algún momento, nos hemos sentimos identificadas con lo que cuenta.

Es obvio que el término solterona, no implica las mismas connotaciones que solterón (al que comúnmente conocemos como “soltero de oro”, –no hay color ¡dónde va a parar!-), y por supuesto la “presión social” no es la misma en un país u otro.

Pero hablando en general, sólo tenéis que preguntar en vuestro entorno, ¿qué es una  solterona?, y (aunque dentro del término pueden hacerse subgrupos, dejándola en mejor o peor plano), en mi periplo investigador los adjetivos que más escuché fueron: mujer, por lo general sola, triste, excéntrica, amargada, vieja, que no se cuida,  con gatos y que muy probablemente  pase el tiempo libre viendo películas románticas, mientras come helado del Häagen-Dazs… (si ponéis en google la palabra solterona, entre otras, salen imágenes de Bridget Jones,  Patty y Selma Bouvier, hermanas de Marge Simpson y un montón de memes absurdos).

Menudo cliché! –Pensaréis-, puede, pero creo que coincide con el imaginario generalizado y es que el cine, la televisión y los medios en general no han contribuido tampoco a cambiar esta imagen, o a proporcionarnos ejemplos de mujeres solteras llenas de vitalidad, independientes, con una carrera profesional, en constante aprendizaje…y  OH! Sorpresa! Siendo felices.

maeveEn este punto cobran importancia las Despertadoras de Kate, esas cinco mujeres que serán Su Referente en la construcción (y deconstrucción) de su vida propia. Y debo confesar que, tal y  como le pasó a la autora, siento debilidad absoluta por Maeve Brennan (ya tengo apuntados sus Crónicas de Nueva York y su Biografía escrita por Angela Bourke), no sé si ha sido por cómo tornó su vida, por su carácter o porque es la que más fiel se mantuvo a sí misma, pero este pequeño acercamiento a ella, ha sido todo un flechazo del que me es imposible desprenderme. (Psst, psst, algún día os hablaré de mis despertadoras, seguro que adivináis  una).

Nos gusta simular que la gente soltera es la única que está sola y que estar en pareja es la solución”.

Cuando llegas a la treintena (o antes) y comienzas a escuchar los típicos-tópicos comentarios manidos y de mal gusto, (de hecho, crecemos oyéndolos retroalimentando esos roles), y que a pesar de tener un trabajo estupendo, o estés en proceso de conseguirlo, un grupo de amistades enriquecedor, una familia adorable que te apoya, y sobre todo y ante todo te tienes a ti misma, te vienen a decir que, Tú, mujer, no estás completa.

Y es que, tristemente, se define a la mujer soltera por aquello de lo que carece, pero nunca por lo que es en sí misma: una Mujer independiente, inteligente, que sabe lo que quiere -o no-, pero eso no es un freno en su vida, empoderada, luchadora, que se equivoca, tropieza y se levanta mil veces si hace falta para seguir adelante con la cabeza alta. Una mujer que se reinventa, creativa, que es humana… pero sobre todo, es una mujer entera, que no necesita ser completada por nadie, (somos mujeres, no puzles).

Alguien puede pensar erróneamente que este libro es una apología a la soltería en modo crítica al matrimonio o a la vida en pareja, bueno, ya os digo que no lo es en absoluto, porque Kate defiende la soltería, no tanto por no tener pareja, que también, (muchas de sus despertadoras estuvieron casadas) sino porque independientemente de tu estado civil actual -soltera, casada, divorciada, viuda, con hijos o sin ellos- se reconozca tu espacio propio, tu individualidad como persona (adulta, que no niña). No es la primera vez que oímos eso de “novia de” o “señora de”, incluso en profesionales cuyas carreras hablan por sí mismas, quedando de esa forma invisibilizadas y menospreciadas.

Creo que recordamos con indignación, la forma que tuvo la editorial Drácena, el año pasado, de promocionar el libro de Elena Garro como, cito textualmente la faja: “Mujer de Octavio Paz, amante de Bioy Casares, inspiradora de García Márquez y admirada por Borges” y se quedaron tan panchos; se les olvidó mencionar que Elena, era ante todo periodista, novelista, dramaturga y guionista. Este es uno más de los numerosos ejemplos existentes, donde las mujeres han sido relegadas y definidas al “ser de alguien.

Leer este libro, para mí ha sido toda una aventura. El tono de Kate Bolick, desenfadado, lleno de humor, junto con todas estas Grandes Despertadoras, lo ha convertido en un viaje de reflexión, de carcajada, de alguna lagrimilla que otra, pero ante todo ha sido un camino lleno de Sororidad. Por no hablar de la cantidad de referencias bibliográficas interesantes que tiene y me llevo apuntadas.

Si tuviera que entresacar un mensaje en pocas palabras sobre esta lectura, simplemente diría que No te conformes. Aprender, crecer, avanzar… es un camino constante, aférrate a esa parte de ti que es independiente y autosuficiente, estés soltera o en pareja, y sigue buscando, Tu habitación propia.

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La libertad personal es, para la mujer, más preciada que la protección de los mejores hombres. Las mujeres que anhelan ser, no son simples esposas y madres, sino personas que mediante un trabajo honrado e inteligente han logrado destacar en cualquier ámbito laboral y cuyo credo ha sido la confianza en sí mismas”. –Josephine Redding-

 Y ahora, dime, ¿qué pretendes hacer con esa vida tuya, única, salvaje y preciosa?”  

Nada -Carmen Laforet-

nadaMarzo 2017, el Club Pickwick se traslada a la Barcelona de Posguerra con Nada de Carmen Laforet, una obra que creo, nos ha sorprendido a la mayoría del Club, y para bien.

Nunca hubiera imaginado lo que se escondía tras su historia. Me atrevería a decir que no he leído nada igual y que incluso, en nuestra literatura, esta obra de apenas trescientas páginas, es muy diferente a todo lo que conocemos. Sinceramente, no entiendo como a esta mujer no se la estudia en colegios e institutos, donde más allá de Rosalía de Castro, apenas se mencionan escritoras españolas.

Carmen Laforet revolucionó las letras con tan sólo 23 años, ganando  el Premio Nadal y el Premio Fastenrath, de la Real Academia de la Lengua Española en 1948. Y aún con todo eso, mucha gente apenas la conoce, por eso, agradezco muy mucho que mis queridas Pickwicks  la seleccionaran como candidata para este mes de Marzo (y que ganara! porque aquí, en petit comité os confieso que voté por Tea Rooms de Luisa Carnés, no me lo tengáis en cuenta que con esta reseña  intentaré redimirme).

Si queréis conocer algo más a Carmen Laforet, podéis pasaros por la página del Club Pickwickdonde nos recomiendan documentales y podcast sobre la autora y además nos hacen una ruta por la Barcelona de posguerra que aparece en la novela, toda una inmersión literaria que estoy segura, disfrutaréis y pondrá el broche final a la lectura

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Personalmente recomiendo el Documental del programa Imprescindibles de Rtve (en la página del Club también lo mencionan y allí tenéis el link) que yo vi en su día, y he vuelto a revisionar para cerrar este pequeño encuentro con Carmen.

Dicho esto, os estaréis preguntando ¿qué nos vamos a encontrar  tras sus páginas? Bueno, la premisa de la que partimos es que Andrea, una chica de 18 años, llega a Barcelona para estudiar letras en la Universidad y allí se aloja en casa de unos familiares bastante peculiares con los que tendrá que lidiar.

Puede parecer un argumento sencillo y simple, sin embargo no lo es en absoluto. La maravilla de este libro radica en los personajes y la propia ciudad de Barcelona. No hay que olvidar que estamos en plena posguerra española, y este  hecho  marcará el entorno y se verá reflejado en el desarrollo de la historia.

Andrea llega a la ciudad queriendo comenzar su nueva vida, llena de aspiraciones, sueños y deseos, y se dará de bruces con una familia entrometida, histérica y que nada tiene que ver con ella. Aunque al principio pueda parecer retraída o tímida,  su carácter marcado e independiente saldrá a la luz en más de una ocasión.

 “La noche inquieta me había estropeado los nervios y me sentí histérica yo también, llorosa y desesperada. Me di cuenta de que podía soportarlo todo: el frío que calaba mis ropas gastadas, la tristeza de mi absoluta miseria, el sordo horror de aquella casa sucia. Todo menos su autoridad sobre mí. Era aquello lo que me había ahogado al llegar a Barcelona, lo que me había hecho caer en la abulia, lo que mataba mis iniciativas; aquella mirada de Angustias. Aquella mano que me apretaba los movimientos y la curiosidad de la vida nueva…”

El hambre, la desesperación, la angustia y la soledad son elementos principales en este libro, y por tanto, afectarán a todos los personajes que aparecen en él. La frustración define a gran parte de ellos, convirtiéndose en una de las grandes protagonistas de esta historia.

Esta novela  está llena de contrastes, son evidentes las diferencias  entre los que más sufren las consecuencias de la Guerra, los que apenas han notado nada y siguen con sus vidas o aquellos  inconformistas y rebeldes bohemios que lo son, porque pueden permitirse el lujo de serlo.

Es como si la autora hubiera querido reflejar esa época llena de sombras, dudas y claroscuros, a través de los brutales cambios de carácter de los personajes.

La propia Andrea es una contradicción en sí misma, por un lado esas ganas de encajar en un mundo al que no pertenece, cediendo muchas veces ante las circunstancias y por otro su cabezonería e independencia que la llevan a perderse por las calles de Barcelona como forma de encontrarse a sí misma, como una manera de encontrar su espacio, ese que, en la Calle Aribau, está empequeñecido y ahogado por el resto de habitantes.

“Me parecía que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme. Una tremenda congoja fue para mí lo único real en aquellos momentos.”

AndreaAndrea, como bien dice ella en el fragmento anterior, es una mera espectadora de la vida en la casa de la Calle Aribau, de la vida de su amiga Ena, de las vidas de sus compañeros de universidad…Ella va pasando por los distintos escenarios, observando y acoplándose a vivencias ajenas, mientras nosotros somos los espectadores de Andrea y sus pensamientos.

Me gustaría llamar la atención sobre los distintos tipos de mujeres que aparecen en la novela. Nos encontramos a  la mujer abnegada y sacrificada (la abuela de Andrea), la mujer tradicional, recta y prejuiciosa (tía Angustias), la mujer casada que soporta el maltrato de su marido (Gloria), la mujer caprichosa sin preocupaciones (Ena) y la independiente, que quiere y busca algo más de la vida, esa mujer a la que no le gusta depender de nadie y que en esa época tan convulsa intenta labrarse un futuro que se aleja de lo que tradicionalmente se espera de ella (Andrea).

La manera que tiene la autora de exponer todos estos roles femeninos tan distintos y a su vez tan semejantes, me parece brillante, porque, aunque a priori pueden parecer opuestos entre sí, todas comparten el instinto de supervivencia, son luchadoras, a su modo, en una época donde se hacía muy difícil romper moldes.

Nada, es un libro absolutamente visceral, lleno de violencia e intensidad, tanto por los personajes como por la propia Barcelona, sin embargo la pluma de Carmen es delicada y muy poética, al menos a mí, me ha recordado mucho a esas grandes historias épicas que se encuentran en la Poesía, que a pesar de estar describiendo algo desgarrador, lo hacen con una sensibilidad, belleza y sutilidad que no puedes evitar entrar en la escena, empatizar con todos esos sentimientos que se describen y caer rendida a sus pies….Tal vez la propia forma de contar la historia sea un contraste en sí mismo. 

Tal como decía en Goodreads, para mí, ha sido toda una sorpresa, una obra magistral, intensa, emocional y reflexiva……una obra poética de imprescindible lectura.

“Si aquella noche-pensaba yo- se hubiera acabado el mundo o se hubiera muerto uno de ellos, su historia hubiera quedado completamente cerrada y bella como un círculo. Así suele suceder en las novelas, en las películas, pero no en la vida… Me estaba dando cuenta yo, por primera vez, de que todo sigue, se hace gris, se arruina viviendo. De que no hay final en nuestra historia hasta que llega la muerte y el cuerpo se deshace…”

Para finalizar, os comento que gracias a Emma, (que me lo chivateó), me enteré que existe una adaptación cinematográfica de la novela. Es de 1947 y fue dirigida por Edgar Neville. La película fue toda una sorpresa en aquella época, no sólo porque el director rompió con su estilo propio, sino también porque rompía con el tipo de películas que se representaban en aquel momento en España.

El guión corrió a cargo de Conchita Montes, que además interpretó a la propia Andrea. A pesar de ser una buena adaptación, el personaje de Andrea en la película me ha chocado un poco. (Esto es una impresión mía y no tiene por qué coincidir con la vuestra) Conchita Montes, es una actriz de una presencia tremenda en pantalla, ella sola se come el plano y la escena. Aunque no tenga diálogo, imprime carácter, por eso me ha costado un poco ver la introspección de la Andrea literaria, su contradicción, su soledad y su tristeza.

En cualquier caso la recomiendo (después de leer el libro, no hagáis trampa)  porque es una buena película, podéis verla a través de la plataforma Filmin   y  en la Biblioteca, probablemente  también podáis encontrarla… para daros un impulso más, os dejo la presentación que hicieron en Historia de Nuestro Cine,  seguro que os convence definitivamente. 

“Era la primera vez que viajaba sola, pero no estaba asustada; por el contrario, me parecía una aventura agradable y excitante aquella profunda libertad en la noche (…) El coche dio la vuelta a la Plaza de la Universidad y recuerdo que el bello edificio me conmovió como un grave saludo de bienvenida”.

 

Barcelona

Viajar Leyendo: El Ocupante -Sarah Waters-

 

iii-retoHace unos meses os comenté que este 2017 iba a participar en el Reto Viajar Leyendo que, desde hace ya tres años, viene organizando Isa. Me parece una oportunidad perfecta para enriquecernos con la literatura, salir de nuestra zona de confort lector y probar con  escritoras/es, estilos y culturas diferentes.

Mi primer viaje me lleva hasta  Reino Unido. La literatura inglesa es una de mis favoritas, tiene un tono y un estilo del que particularmente disfruto mucho. Por eso, para esta primera aventura viajera, escogí a la galesa Sarah Waters, ganadora en 2002 del British Book Award por su libro Falsa Identidad.

Sarah también ha sido finalista de los premios Booker y Orange y ha escrito numerosos artículos sobre género, sexualidad e historia, recibiendo por ellos varios premios como el Somerset Maugham y el Sunday Times Young Writer of the Year.

Gracias a Carla, que me regaló el libro hace poco (thank you so much, Dear!!), y al hype tremendo que creó con esta lectura,  mi ansia por leerlo me llevó a incluirlo en el reto. Así que, sin más dilación, inauguro mi #Viajar Leyendo con, El Ocupante.

Cuando volví a ver la casa –casi treinta años después de aquella primera visita, y poco después del final de otra guerra-, los cambios me horrorizaron (…) El corazón se me empezó a encoger casi en el momento en el que entré en el parque. Recuerdo que había un largo recorrido hasta la casa entre pulcros rododendros y laureles, pero el parque estaba ahora tan cubierto de maleza y descuidado que mi pequeño coche tuvo que abrirse paso por el sendero. Cuando por fin me liberé de los arbustos y me encontré en una explanada desigual de gravilla, justo delante del Hall, puse el freno y me quedé boquiabierto de consternación”.

Nuestra historia comienza con una llamada al Doctor Faraday para atender una urgencia en Hundreds Hall, una antigua mansión a las afueras de Lidcote, en Warwickshire, Inglaterra. Una vez allí, se acabará convirtiendo  en el médico de la familia, para tratar las heridas de guerra del joven Rod y será testigo de una serie de sucesos que nos mantendrán en vilo hasta el final de esta historia.  

Veinticuatro horas después de terminar su lectura aún sigo A-LU-CI-NAN-DO. Durante estos días no he dejado de comentar con Carla la novela, bueno, si soy sincera, me dedicaba a  enviar un montón de teorías y subteorías respecto al libro, (la tenía frita a la pobre) mientras mi sistema nervioso se iba correteando como loco por ahí (¿os había dicho que soy experta en montarme películas lectoras mientras me pongo en modo Jessica Fletcher?).

mansion

Aunque me advirtieron que al libro le costaba arrancar, a mí me ha mantenido enganchada desde el principio, la única pega que podría ponerle a este respecto, es que los capítulos son demasiado largos para mi gusto.

Se trata de una lectura pausada, sin embargo el ambiente creado por la autora, es  una  especie de tranquilidad demasiado intensa para que resulte relajada; Da la sensación de que no está pasando nada y a su vez pasa de todo, cuando te das cuenta, tienes los nudillos blancos de agarrar el libro.

Si algo hace bien Sarah Waters, en El Ocupante, es mantener la tensión del lector, sugestionarte hasta tal punto que no sólo oyes y ves cosas, sino que te conviertes en un personaje más dentro del libro, como si estuvieras allí, en la pequeña salita de alfombras raídas y pintura desconchada, de Hundreds Hall.

La ambientación es una auténtica maravilla, la manera de recrear el período histórico en el que se mueve, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, la decadencia de la Familia Ayres, antaño de las más ricas de la zona y el secretismo y misterio que rondan  la mansión, juegan un papel fundamental en la credibilidad de esta historia.

Para mí, no llega a ser un ambiente completamente gótico, pero sí va en esa línea oscura y misteriosa; como dije en Goodreads, este libro me recordaba mucho a esas películas donde presientes que va a pasar algo pero no acaba de llegar ese momento, creándose  un entorno de lo más inquietante.

Betty levantó la cabeza del hombro de la señora Bazeley y dijo:
-¡Hay algo malo en esta casa, eso es lo que pasa! ¡Hay algo malo que hace que ocurran desgracias!”

En cuanto a los personajes, de todo el elenco pintoresco que aparece en la novela, destacaría dos, el que más me ha gustado, Caroline, y el que menos, el Doctor Faraday.

Caroline Ayres, me ha encantado! Una mujer que, a pesar de los momentos difíciles por los que pasa su familia o lo que queda de ella, se adapta a las circunstancias, tiene un punto optimista y un humor irónico que pone el contrapunto a ese ambiente triste y decadente en el que se mueve el resto de personajes. Además tiene mucha personalidad, es un poco excéntrica y muy independiente, características que rompen con el estereotipo de mujer de clase alta  de la época.

Por el contrario, el Doctor Faraday, (menudo ego tienes, querido) , es IN-SO-POR-TA-BLE!! A este tipejo, te lo comes con patatas porque es el narrador,  y si esto no fuera suficiente, os aviso desde ahora que es un “Yoista” de manual, *ojos en blanco*…. un horror, vamos.

En más de una ocasión me han entrado ganas de decirle un “por qué no te callas” y quedarme tan pancha, (no estoy parafraseando a nadie en concreto, es que esta frase es muy gráfica para describir el nivel de pesadez de este señor). Como podéis ver, no me ha caído nada bien.

Entre estos dos extremos situaría a Rod, la Señora Ayres y a Betty, por ser caracteres que pivotan entre los dos anteriores. Estos cinco personajes, son los protagonistas entorno a los que se mueve la historia, los que quedan atrapados en ese halo extraño y oscuro de Hundreds Hall, unos intentando huir y otros atraídos por el misterio que desprende la mansión. El resto, son más bien secundarios que complementan, en apariciones concretas, los roles sociales que definen a los personajes principales.

ba3c30895e2490348ab7da324c3006daY hasta aquí puedo leer, no puedo desvelaros mucho más, pero si estáis atentos a la reseña descubriréis algunas pistas escondidas.Este libro hay que leerlo para poder comentar todas las situaciones extrañas que en él suceden. Sarah Waters consigue mantener la incertidumbre hasta el final.

Mientras va soltando pequeñas pistas aquí y allí, la autora, deja que te montes tu propia paranoia mental sobre la novela, y al final, se encarga  de decirte que estabas completamente equivocada.

El final del libro te deja una sensación extraña, te sientes  frustrada, sorprendida y un poco idiota, todo hay que decirlo. No sé si estoy enfadada con la autora por esta historia o haciéndole la ola por habérmela colado de una manera tan elegante… (¡Qué dominio del farol!)

Por mi parte solo me queda animaros a leer El Ocupante,  os va a sorprender seguro. Además, tengo curiosidad por saber qué teorías se os ocurren durante su lectura… que comiencen las apuestas.

El Cuento de la Criada-Margaret Atwood-

Me gustaría que este relato fuera diferente. Me gustaría que fuera más civilizado. Me gustaría que diera mejor impresión de mí, sino de persona feliz, al menos más activa, más vacilante… Lamento que en esta historia haya tanto dolor.”

Dolor, rabia, e impotenciaeso es El Cuento de la Criada. El mundo que aquí  recrea Margaret Atwood es una pesadilla oscura, un bucle infinito de despropósitos que te van a llevar a experimentar el mismo asco y asfixia que siente nuestra protagonista, Defred.

Es difícil hablar de El Cuento de la Criada sin filtros, pero tengo que ponerlos para no desvelar la trama que, vosotros, debéis descubrir con la protagonista.

Es ella quien cuenta este Cuento, no yo. Es Defred quien, vestida de rojo, un rojo oscuro y sangrante, alterna presente y pasado, nos cuenta su historia, de la que  no tendrás una visión conjunta hasta el final. Así que, ármate  de paciencia infinita durante su lectura y haz alguna parada técnica para salir a respirar, la necesitarás.

cuento-de-la-criadaA través de Defred, conoceremos La República de Gilead, una teocracia basada en el puritanismo y extremismo religioso, que  nada tiene que ver con la república independiente de tu casa, No. Aquí no hay independencia ni individualidad que valga. Estás en una sociedad donde si eres mujer ocupas el escalafón más bajo, donde no tienes ni voz, ni voto. Donde no puedes leer, ni escribir, ni tocar, ni pensar, ni sentir nada.

Ni siquiera tienes un nombre, solo algo que indica a quien perteneces. Eres una propiedad, una mujer deshumanizada y sin personalidad.  ¿Puede existir algo peor, que te arrebaten y despojen de tu propia identidad como ser humano, que te reduzcan a un mero útero fértil como si fueras un puñetero horno pirolítico?

“No quiero sentir dolor, no quiero ser una bailarina ni tener los pies en el aire y la cabeza convertida en un rectángulo de tela blanca sin rostro. No quiero ser una muñeca colgada del Muro, no quiero ser un ángel sin alas. Quiero seguir viviendo, como sea. Cedo mi cuerpo libremente para que lo usen los demás. Pueden hacer conmigo lo que quieran. Soy un objeto. Por primera vez siento el verdadero poder que ellos tienen.”

Apelando al miedo y a la seguridad se han cometido auténticas barbaridades, a La Historia me remito, y en este Cuento se refleja muy bien. La estructura de la sociedad Gileadiana es totalmente patriarcal, manipula, tergiversa y controla todos los movimientos de la sociedad; una sociedad compuesta básicamente por Los Comandantes (la élite). Todos los demás están bajo su control (Sus Esposas, las Marthas, que son las que se dedican a las tareas del hogar y Las Criadas, cuya función exclusiva es reproducirse para la élite).

¿Os imagináis levantaros una mañana y encontrar esta situación? ¿Qué ocurriría si de pronto os prohibieran  trabajar, os quitaran vuestros ahorros y os dijeran cómo vestir… ?¿Qué haríais si os arrebataran vuestra capacidad de elección y decisión? ¿Qué haríais sin libertad?

Todas las noches cuando me voy  a dormir, pienso: mañana por la mañana me despertaré en mi propia casa y las cosas volverán a ser como eran. Esta mañana tampoco ha ocurrido”.

Margaret Atwood juega con el pasado, presente y futuro de un mundo que de distópico y ficticio tiene muy poco. A medida que avanzas en la lectura, nos damos cuenta que no se dice nada en este libro, que no pase en nuestro presente más inmediato.

Y es que si salimos de Gilead y paseamos por nuestra más rabiosa actualidad, vemos países despenalizando la Violencia de Género, un misógino, racista y xenófobo ocupando el mando de un país potente, y por poner la nota nacional y patria, leemos que cuatro mujeres han sido asesinadas el fin de semana pasado, dos más ayer y no pasa absolutamente nada.  (Lo de la gestación subrogada, muy a colación con esta lectura, me lo guardo para el futuro).

Observando algunas de estas noticias escalofriantes, me vais a permitir que, si no corrocuento-vii despavorida alguna isla desierta, al menos, dé la voz de alarmaEste libro se publicó en los 80 y sinceramente, no puedo dejar de pensar en  que,  Margaret es una jodida visionaria, y Nostradamus, a su lado, era un puto aficionado.

Margaret Atwood habla sin tapujos, sin maquillar absolutamente nada. Es más, con un jarro de agua fría y una buena patada en el culo, nos traslada  del país de la gominola , la piruleta y los unicornios,  al mundo real, para denunciar y criticar una situación que, queramos o no, está ahí, latente.  

Con un lenguaje directo y descarnado, te interna en este mundo para que sientas el hastío, la pesadez del ambiente, el agobio, la impotencia y la rabia…muestra el lado más vil, cruel, déspota y sórdido del ser humano.

“Mantén a los demás  a salvo, si es que están a salvo. No permitas que sufran demasiado. Si tienen que morir, procura que sea algo rápido. Incluso puedes hacer un Cielo para ellos. Para eso Te necesitamos. El infierno podemos hacerlo nosotros mismos”.

Prepara el estómago, My Friend, porque, este, es uno de esos libros que revuelven las entrañas. Y es que esta mujer, consigue que todos esos sentimientos traspasen las páginas y ahí estás tú, sin saber qué hacer mientras lees, porque la situación desborda, es tan agónica, que te deja paralizada.   

Así me despido yo de esta historia,  en shock y con un regusto amargo, con una necesidad de pasar por agua y jabón cuarenta mil veces para quitarme la angustia, la rabia y el dolor que me provoca pensar en  todas esas Defred que hoy existen y no son nombradas.

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PD: Esta entrada forma parte del Proyecto Adopta Una Autora

PD: Me chivaron hace un par de días que El Cuento de la Criada saldrá reeditado en castellano sobre el mes de abril, lo editará Salamandra * hace un pequeño baile de la victoria con confeti*. Además, este año se estrenará la miniserie basado en el libro y  tiene pintaza!! 

*Ilustraciones de Anna y Elena Balbusso para la edición de El Cuento de la criada de The Folio Society.