El poder de Patti Smith

Llevo tiempo queriendo escribir sobre Patti Smith. La mayor parte de mi entorno sabe que siento una profunda admiración por ella. La conocí a través de la música, pero fueron sus libros y su poesía lo que me descubrió a la persona detrás de las letras.

Por lo general suelo recomendar M Train para empezar con ella, pero es cierto que, Éramos unos niños es la base para conocer cómo llegó a ser quién es; un libro emocionante y sincero que refleja muy bien sus comienzos y su relación con Robert Mapplethorpe. Tras estas dos lecturas, Devoción, Tejiendo sueños y el poemario Witt que para mí es una joya-son algunos de mis imprescindibles.

Patti Smith me sigue fascinando tanto como la primera vez. Su educación emocional es brutal, esa que solo tienen las personas libres de prejuicios, que se acercan al mundo con una mirada limpia y asertiva. Ya os aviso que, si esperáis encontrar una Patti agresiva, pasada de vuelta o el cliché rockero por excelencia, os equivocáis. Y para muestra, podéis pasearos por sus entrevistas, documentales o memorias.

De todas formas, esta, no deja de ser mi particular versión de Patti, no pasa nada si no coincide con la vuestra, no es ni mejor ni peor que otra, es simplemente la mía, un pequeño homenaje a una artista en mayúsculas. Espero que os guste.

<<Tal vez el acto más revolucionario para una mujer sea emprender un viaje por iniciativa propia y ser bien recibida cuando vuelva a casa>>. Gloria Steinem.

La primera vez que oí hablar de Patti fue en una manifestación. Sé que suena a típico tópico, pero es así. Detrás de mí, había un chico entonando el famoso People have the power; fue una amiga la que me dijo que aquella era una canción de Patti Smith.

Reconozco que mi primera toma de contacto con ella no fue de fangirl loca. People have the power me gustó mucho, claro: una letra potente, un ritmo contagioso, es la canción gancho perfecta para cualquiera, especialmente en el ambiente donde yo la conocí.

Sin embargo, cuando comencé a interesarme por ella en serio y escuché su primer álbum, Horses, fue, digamos, raro. Hay que reconocer que Patti es diferente, se sale de ese patrón rockero generalizado. Estoy segura de que mucha gente no llega a entender del todo su música y tampoco sabe en qué estilo musical encuadrarla. Después de todos estos años acompañada por sus canciones y sus libros, tengo la sensación de que es justamente eso lo que pretendía, evitar las etiquetas.

El día que me enamoré de Patti Smith, fue el momento en el que dejé de intentar catalogarla dentro de lo establecido y empezar a conocerla por lo que era: una voz única con una historia que contar.

La pequeña Patti.

Patricia Lee Smith nació en Chicago, durante la gran nevada del 30 de diciembre de 1946. Pasó su infancia en Germantown, un barrio de Filadelfia y después se trasladó con su familia a las afueras de New Jersey.

Ya desde pequeña mostró su inconformismo y crítica a esos moldes sociales que te decían a qué estabas destinada si eras mujer. Su adolescencia no fue un camino de rosas; entre su rebeldía y su imagen alejada del ideal femenino, fue ridiculizada y marginada por sus compañeros. Encontró refugio en los libros y en el rock and roll. Jo March, de Mujercitas fue su referente por excelencia. Gracias a ella, descubrió que no había límites y que podría hacer cualquier cosa que se propusiera.

Después de graduarse, y debido a las dificultades económicas por las que pasaba su familia, trabajó en una imprenta de libros de texto en Filadelfia, no tenía muchas perspectivas de futuro y tampoco dinero para estudiar en la universidad. Aquello, lejos de limitarla, motivó sus ganas de seguir aprendiendo, devorando libros de la biblioteca, su gran aliada; en Rimbaud encontró la inspiración y fortaleza suficiente para perseguir sus sueños de artista.

A pesar de la falta de medios económicos, en su familia siempre la animaron a ser ella misma. Fomentaron su pensamiento crítico y le inculcaron el respeto y el amor a la cultura. Todo eso se ve reflejado en su forma de ver el mundo, una mirada única que transmite en cada canción, poema y dibujo que crea.

En el verano de 1967, mientras San Francisco organizaba su Verano del Amor, Patti Smith decidió abandonar su trabajo en la fábrica, hacer las maletas y mudarse a Nueva York. Allí conoció a su gran amigo Robert Mapplethorpe. Ese verano de 1967 comenzaba el camino de la que es hoy una leyenda viva de la música.

Patti Smith and Robert Mapplethorpe 1969
Patti y Robert.

Desde el principio el activismo social se ve reflejado en su obra. Una de sus primeras canciones, que además le permitió conectar con el público en los primeros recitales de poesía, fue <<Piss Factory>>. En realidad, era un poema en prosa donde criticaba las condiciones laborales en las que estaba cuando trabajaba en la fábrica. Esta canción formó parte de su primer disco, que incluía <<Hey, Joe>>, algunos poemas e improvisaciones varias. Se grabó en el estudio de Jimi Hendrix, Electric Lady gracias al apoyo económico de Robert. Unas 1500 copias se distribuyeron por librerías, ¿su precio? dos dólares.

Años después vendría <<Qana>>, homenaje al pueblo libanés que fue atacado por militares de Israel o <<Without Chains>>, sobre Murat Kurnaz, un ciudadano turco retenido en Guantánamo durante cuatro años.

I wrote both these songs directly in response to events that I felt outraged about,” she said. “These are injustices against children and the young men and women who are being incarcerated. I’m an American, I pay taxes in my name and they are giving millions and millions of dollars to a country such as Israel and cluster bombs and defence technology and those bombs were dropped on common citizens in Qana. It’s terrible. It’s a human rights violation.

Extracto del artículo The Independent (9 septiembre 2006).

No hay que olvidar que la época en la que Patti creció y desarrolló su carrera fue un momento trascendental en EEUU. En la década de los sesenta, las nuevas generaciones luchaban por romper con el conservadurismo de los cincuenta. Estaban hartas de la Guerra de Vietnam, restricciones, normas y tradiciones que lo único que hacían era fomentar la desconfianza y el prejuicio; la caza de brujas de McCarthy aún estaba reciente.

El Movimiento por los Derechos Civiles era ya imparable y dio pie a que otros movimientos como el feminismo, la cultura hippie en defensa de la paz y el ecologismo se hicieran un hueco. Una nueva conciencia social se abría paso.

Uno de los principales detonantes que promovió que todos estos movimientos se unieran contra las desigualdades y la injusticia, fue la matanza de My Lai (Vietnam) el 16 de marzo de 1968, una masacre que conmocionó al mundo y volvía a poner de manifiesto el sinsentido de la guerra.

Era lógico que la cultura estadounidense quedara marcada por esta situación. La necesidad de hacer algo, las proclamas a la paz, al amor libre y rechazo al sistema se materializaron en el Festival de Woodstock de 1969, un ejemplo de revolución contracultural que puso en el mapa a toda una serie de artistas preocupados por lo que estaba pasando; la cultura como altavoz y motor del cambio.

En este contexto social, político y artístico, Patti daba sus primeros pasos. No lo tuvo fácil, a su llegada a Nueva York, vivió en la calle, apenas tenía qué comer y no encontraba trabajo. Pero su perseverancia, tenacidad y confianza en sí misma hicieron que poco a poco sus circunstancias mejoraran.

Durante los primeros años en Nueva York, ni siquiera sabía que se dedicaría a la música. Ella quería ser poeta, utilizar sus escritos como una manera de comunicarse con el mundo, influir en él.

Fue en el Hotel Chelsea donde exploró todo su potencial. Ese lugar fue su Universidad; le permitió entrar en contacto con escritores y músicos a los que admiraba: William Burroughs, Jim Morrison, Allen Ginsberg, Janis Joplin, Susan Sontag…, la lista es infinita. El entorno artístico y creativo del que se rodeaba no podía ser más inspirador y diverso. Siempre con Robert Mapplethorpe de la mano. Juntos alimentaban la creatividad del otro, se complementaban a la perfección y se apoyaban en los momentos difíciles. Como decía, es imprescindible leer Éramos unos niños si queréis saber los orígenes de Patti y contagiaros de esa relación tan bonita y especial que tenía con Robert. Un pequeño álbum familiar que ayuda a entender muy bien su universo particular.

Primer disco de Patti, grabado en el estudio Electric Lady.

En los setenta entre trabajos esporádicos en librerías, colaboraciones en revistas de rock como Crawdaddy, Circus o Rolling Stone y sus pinitos en el teatro, comenzaron sus primeros recitales de poesía, acompañada por su guitarrista Lenny Kaye. Aquellas actuaciones le dieron la oportunidad de experimentar, ganarse al público hostil y seguir el consejo de Jim Morrison: poner música a sus palabras. La poeta del rock estaba cada vez más cerca.

De esos experimentos artísticos nació <<Gloria>> un cruce del poema Oath con el clásico de Van Morrison. Tal como ella misma dice:<<Esta canción habla del derecho a crear sin pedir disculpas, desde una posición que va más allá del género o la definición social, pero no más allá de la responsabilidad de crear algo que merezca la pena>>. Y desde luego viendo como empieza la canción <<Jesus died for somebody’s sins but not mine>>, es toda una declaración de intenciones.

Tras un par de poemarios publicados y sus actuaciones en el emblemático CBGB, un local de Punk rock y New Wave en el Lower East Side de Manhattan que frecuentaban tanto músicos consagrados como nuevas voces que querían darse a conocer, Patti Smith y su banda firmaban con Arista Records.

Primer álbum publicado con Arista Records.

Su primer álbum Horses (1975) era ya una realidad. Un disco icónico, transgresor que rompía completamente con la idea del rock hasta el momento. Una mujer liderando una banda que le ponía música a sus poemas y se negaba a ser sexualizada para ganarse al público.

Patti Smith fue la primera mujer en el mundo del rock and roll que los tíos aspiraban a ser. Fue la primera mujer en hacerlo tan bien que a nadie le importaba de qué puto planeta había venido. Le dio una buena patada en los cojones al sexismo y, durante ese proceso, abrió las puertas a otras mujeres que miraban a un escenario y se negaban a verse subidas en él siendo diosas del rock (…)

Palabras de Legs McNeil, cofundador de la revista Punk y columnista de VICE .

Por entonces las mujeres que se movían en este ambiente quedaban relegadas a meras grupies de usar y tirar. Sí, estaban Janis Joplin, Grace Slick o Tina Turner pero eran pequeñas pinceladas en un mundo dominado por el género masculino. Patti era considerada una intrusa, tanto en el ambiente poético como en el musical y muchos menospreciaban su trabajo. Lejos de rendirse, creó su propio lenguaje para conectar con el público y a la vista está que lo conquistó.

Al éxito de Horses, le siguieron Radio Ethiopia, Easter, del que forma parte Because the night, canción coescrita con Bruce Springsteen, Wave, Dream of Life…, una multitud de discos que han contribuido a perpetuar su legado hasta nuestros días.

Algo que me sorprendió cuando comencé a escucharla es que prácticamente todas las canciones están dedicadas a alguien. En las letras de Patti caben todas y todos: familia, amistades, poetas, músicos, reivindicaciones, actrices, escritores…, es completamente ecléctica y precisamente esa diversidad sin exclusión es lo que la hace tan especial.

Entre finales de los setenta y los ochenta estuvo retirada de la escena musical, se trasladó a Detroit junto a su marido Fred Sonic Smith; sin embargo, no dejó de crear. En esos años no solo siguió escribiendo poesía, compuso junto a Fred, Dream of Life (1988), mi disco favorito. En él se reúnen todas las Pattis que existen: la activista, la rebelde rockera que se negaba a ser etiquetada, la mujer artista, poeta, amiga, esposa y madre. Cada canción del álbum tiene una pequeña parte del universo personal de Patti Smith, la nana <<Jackson song>> dedicada a su hijo con un guiño a Mappelthorpe, transmite una sensibilidad tan bonita que es imposible no emocionarse con ella.

Patti con su marido Fred y los peques Jessie y Jackson.

Esta etapa también fue una de las más duras para Patti. En poco tiempo perdió a Robert, a su marido, su hermano Ted y Richard Sohl, el pianista de su banda; decidió entonces volver a Nueva York con sus hijos; el apoyo de Michael Stipe (R.E.M.) y Allen Ginsberg le dio el impulso definitivo para regresar a los escenarios.

En 1994, Patti Smith decidió coger su duelo y convertirlo en música; un año después, se fue de gira con Bob Dylan. Desde entonces no ha dejado de contagiar su energía a las nuevas generaciones. Ha sido nombrada Comandante de la Orden de las Artes y las Letras de Francia en 2005, dos años después entró en el Salón de la Fama del Rock y en 2011 ganó el Premio Música Polar.  A sus setenta y tres años sigue siendo imparable.

En su libro <<Mis mejores canciones 1970-2015>> Patti dice que todos tenemos una canción. Una canción que llega de manera espontánea, expresando alegría, soledad, para disipar el miedo o mostrar un pequeño triunfo. Entrar en el universo particular de Patti Smith a través de su música, su poesía o sus memorias es un poco así.  Su vida está en sus letras, una historia llena de resiliencia y fortaleza.

Escucharla es recargarse las pilas con esa energía especial; una mirada única del mundo que rechaza prejuicios y lleva por bandera la honestidad y la empatía. Ella es pura inspiración, te hace creer que todo es posible, que tu voz cuenta.

Haced como Patti: romped moldes, usad vuestras voces y creed en ellas, vosotras tenéis el poder.

Una de las versiones más chulas de esta canción. Su hija Jessie la acompaña al piano.

*Todas las fotos de Patti Smith que incluyo en el artículo están hechas por Robert Mapplethorpe. Las he sacado de internet. Las de los libros son mías.

5 comentarios en “El poder de Patti Smith

  1. ¡Vaya, que entrada más completa y bien escrita! La verdad es que Patti Smith forma parte del Monte Rushmore de los músicos Punk de los setenta. Aún no he leído ninguno de sus libros, pero obviamente he escuchado mucho su música, y también he leído entrevistas que aparecían en revistas de música. Me parece que si tuviera que quedarme con un único álbum de su discografía, me quedaría con “Radio Ethiopia”, no sé por qué pero es un disco que siempre me ha gustado, pero mi canción favorita siempre será “Rock n Roll Nigger”.
    Saludos!

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    1. ¡Muchísimas gracias Ginger! ^^
      Una gran canción “Rock n Roll Nigger”, reconozco que Radio Ethiopia es el que menos he escuchado. Lo que más me gusta de Patti a nivel musical, es la tremenda capacidad que tiene para reiventarse y como de pronto te encuentras una canción de lo más punk y la siguiente una preciosa nana dedicada a su hija Jessie…
      En cuanto a los libros, te los recomiendo todos, mi favorito es M Train, pero si de verdad quieres conocer los inicios de Patti, qué le lleva a la música o a escribir, Éramos unos niños es el imprescindible.
      ¡Mil gracias por comentar!
      Saludos ^^

      Le gusta a 1 persona

  2. Lidia

    Por fin saco un hueco para releer tu entrada y reiterar lo que ya te he dicho: no sé nada de Patti Smith (salvo algunas referencias musicales y apenas algunos cortes de sus charlas que he visto por internet) así que tu entrada me ha acercado más a ella. No al mito. A la persona.
    Espero poder empezar con Éramos unos niños muy pronto, conocer más de su vida y así comentarlo contigo.
    Maravillosa entrada, Ani. Bonita y especial de verdad.
    Un beso.

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    1. ¡Muchísimas gracias por la visita Lidi!
      ¡Qué ilusión! ^^
      Me alegra muchísimo que este pequeño homenaje te haya acercado un poquito más a Patti. En realidad, era lo que pretendía mostrar un poco a la persona que hay detrás de ese mito musical. No sé si lo he logrado, desde luego lo que he intentado reflejar es lo que ella me transmite, cuando canta y escribe.
      A ver si cuando leas Éramos unos niños podemos contrastar impresiones
      ¡Un besazo enorme!

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  3. Hola Eibi, maravilloso y sentido homenaje a la poetisa del rock. Se nota tu cariño y respeto por ella. También me parece una excelente artista en todo sentido, me emocioné leyendo “Éramos unos niños” que pasó por mi blog, ese libro ha dejado una pequeña huella en mi alma. Y como dices Patti te inspira, ella ve magia e infinitas posibilidades en la vida cotidiana. Te invita a mirar con ojos curiosos de niño/a. Tengo “Tejiendo sueños” y también es una pequeña joya, pero es un libro que voy leyendo de a poco y vuelvo sobre el mismo porque parece que no tiene ni principio ni final. Feliz de leerte de nuevo. Besos 🙂

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