La Semilla de la Bruja -Margaret Atwood-

 

La Tempestad.

Acto I.

Las luces de la sala se atenúan. El público calla.
Se oye el fragor de tormenta, con rayos y truenos. El viento aúlla, los marineros chillan, los pasajeros maldicen….
Una tormenta en alta mar, oirán gritos igual que en una pesadilla, pero no todo es lo que parece, no digo más. Bienvenidos a La Tempestad.

The tempest

No sé si a estas alturas todo el mundo conoce o ha leído La Tempestad (1611) de William Shakespeare. Considerada por muchos la última obra que escribió el autor, también es una de las más distintas. En ella hay elementos sobrenaturales, seres fantásticos y todo un cúmulo de simbolismos entremezclados con lo real, que nos introducen en un mundo casi onírico. ¿Qué es realidad y qué es sueño?  <<Somos de la misma sustancia que los sueños, y nuestra breve vida culmina en un dormir>>.

La Tempestad es básicamente la historia de una venganza, un drama que en mi opinión se aleja bastante de la típica tragedia shakespeariana, por su planteamiento y su desenlace.

Os preguntaréis qué hago hablando de Shakespeare cuando se supone que es una entrada sobre Margaret Atwood para Adopta una autora. Bien, como creo que habéis intuido, La Tempestad es la obra base que escoge Margaret para escribir La Semilla de la bruja.

Digamos que este libro es una reinvención de la historia; tratando de romper la barrera del tiempo, ha traído esta pequeña tormenta hasta nuestros días. Y es que este libro, forma parte de The Hogarth Shakespeare, un homenaje que hacen varias autoras (Jeanette Winterson entre ellas) y autores, a nuestro querido William.

Antes de adentrarme en el libro, os hago una pequeña recomendación, leed antes La Tempestad, creo que vais a disfrutar muchísimo más conociendo de antemano la historia previa y la inmersión será mucho más completa.

Aunque es cierto que es un retelling, La Semilla de la Bruja, va más allá de La Tempestad. Margaret coge el tema base de la obra, la venganza, y lo exprime al máximo, dando una visión bastante peculiar de la historia original.  

Ya he dicho que esta mujer es brillante y muy inteligente a la hora de plantear un libro, y a pesar de ser bastante diferente a lo que nos tiene acostumbrados, mantiene la esencia Atwood.

Como decía, no solo se queda en la venganza, profundiza en todas esas emociones de las que se rodea. A su vez, también habla de temas tan trascendentales como qué significa ser libre, la capacidad de elección, los prejuicios, la soledad, el arrepentimiento o la redención. Además de plantear el que, para mí, es uno de los grandes temas del libro y que, en cierto modo, destaca más que la propia venganza: el duelo. Todo esto se gestiona a través del teatro, una suerte de catarsis como forma de exorcizar fantasmas. Interesante, ¿verdad? Sigamos.

Dramatis Personae.

Dará a cada uno un papel que puedan interpretar bien; al fin y al cabo, antes que nada, es un director. La obra es la trampa. Su obligación es ayudar a los actores a ejecutarla.
Escena: El correccional Fletcher.

Es a través de los personajes, los diálogos y los pensamientos que vamos desgranando la historia:

Por un lado, los presos del correccional Fletcher que nos van a dar más de una sorpresa. Con ellos me lo he pasado pipa, no sabéis lo divertido que fue asistir a sus clases de teatro y lo muchísimo que me reí con nuestro elenco de “actores” y su costumbre de sustituir las palabrotas actuales por el argot shakespeariano.

Del otro lado, Felix Phillips, el director de orquesta. Nuestro Próspero. Un personaje del que no sabía muy bien qué pensar. En ocasiones me transmitía pena, en otras no lo entendía, pero al final, al ver todos los efectos montados, lo comprendes. Un personaje al que se va cogiendo cariño a través de la lectura.

En cuanto a los personajes femeninos, Anne-Marie y Estelle, también tienen su protagonismo, y aunque me estoy mordiendo la lengua, porque no sabéis lo difícil que me resulta hablar de un libro del que no puedes contar apenas nada, para no destriparlo, solo dejaré caer que las tres son importantes para el desarrollo de la trama.

Por último, no podría cerrar este casting sin mencionar a Helena, mi compañera de LC. Me lo he pasado genial con ella, compartiendo impresiones e imaginando teorías conspirativas acerca del libro (¡vivan los audios de ocho minutos!) No dejéis de visitarla en su canal, canelita fina.

¡Uy! Casi se me olvida, os aviso, aquí Margaret se marca una cuantas cancioncitas a ritmo de rap y …hasta aquí puedo leer. 

La Semilla de la Bruja: nuestras cárceles. Liberadme.

Otras islas florecientes habrá
en el mar de la vida y la agonía:
otros espíritus flotarán y volarán
sobre ese abismo.

Percy Bysshe Shelley.

Esta es una lectura con gran carga simbólica y llena de capas. Atwood, utiliza un correccional como escenario y no lo hace al azar. Eso, unido a la temática del libro, inevitablemente nos hace plantear preguntas ¿Quiénes son más libres en esta historia? ¿Existen cadenas invisibles que nos atan a algo o a alguien? ¿son cárceles elegidas o impuestas? ¿De qué trata realmente ser libre?

Como decía Virginia Woolf, <<Los ojos de los demás, nuestras prisiones; sus pensamientos, nuestras jaulas>> pero también es cierto que la mayor parte de las veces somos nosotros mismos los que nos encadenamos.

Esta lectura tiene un tono totalmente distinto. No hay que olvidar que es un homenaje a Shakespeare y al teatro. Margaret, también es dramaturga, y se nota en el profundo respeto con el que trata la obra.

En muchos momentos, me ha recordado a las obras de teatro clásicas, poéticas, donde más que contar una historia, se transmiten emociones; ponernos en la piel del personaje y dejarnos contagiar por lo que está sintiendo. ¡Aaah, la magia del Teatro!

Aunque Margaret Atwood nos mantiene engañados durante toda su lectura, esta, es una obra mucho más amable, y quizá más introspectiva que otras; en ocasiones triste, pero sin perder la chispa a la que nos tiene acostumbrados. 

¿Dónde termina La Tempestad y comienza La Semilla de la Bruja? ¿Dónde acaba La Semilla de la Bruja y empieza La Tempestad? Será algo que tendréis que descubrir leyendo el libro. Personalmente creo que son dos historias que se retroalimentan una a otra, a pesar de los siglos de diferencia. Es probable que haya Prósperos, Mirandas, Arieles, Calibanes, Alonsos o Fernandos, mucho más cerca de lo que pensamos, también es posible que cada uno de nosotros tengamos algo de ellos dentro.

Tal vez William Shakespeare fuera el Ariel de Margaret Atwood, quién sabe, con ella nunca estamos seguros de nada, ¿verdad? En el mundo Atwoodiano, todo es posible, hasta que la magia que forma parte de la historia, traspase las páginas.

Decía Lorca que el teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana, y creo que es una bonita manera de resumir esta lectura. La combinación Atwood-Shakespeare es toda una experiencia que no os podéis perder. Adentrarse en las tormentas, en ocasiones, merece la pena.

<<Sé libre en el aire>>, le dice.

Y, por fin, lo es.

14 respuestas a “La Semilla de la Bruja -Margaret Atwood-

  1. Ay. Esa última frase, qué preciosidad. Muchas gracias por mencionarme, compi! Qué haríamos sin nuestros audios infinitos!!
    Comparto muchísimas de las cosas que has dicho (aunque tú lo expresas mucho mejor que yo) y también diría que a mí me ha faltado ese “algo” por no haber leído antes la tempestad, pero la redención, el simbolismo de cárcel y libertad, sin decir nada más para no hacer spoiler, me ha encantado.
    ¡Un placer compartir otra lectura contigo!
    Muaks!

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Es que esa frase me llegó al kokoro!Dice tanto con tan poco…aiiins Esta Margaret es mundial jejej
      Reconozco que haber leído La Tempestad hace mucho, primero porque te destripa el libro de Willy y segundo porque para enlazar todo viene muy bien…
      ¡Mil gracias a ti!Me lo paso genial en nuestras LC, compartir lecturas contigo es muy TOP, y los audios es el mejor invento del mundo mundial #fan
      ¡Besotes bonica!^^

      Me gusta

  2. Hola Eibi, estas de vuelta y con otra reseña genial de la querida Atwood (que también le tomé cariño y eso que solo leí una novela suya a la fecha) te haré caso y leeré La tempestad de Shakespeare que ese se me ha pasado desapercibido entre sus otras obras que leí (siendo mis favoritas Sueño de una Noche de Verano y Macbeth) Parece ser que esta novela es más filosófica, al tratar el tema de la libertad y el condicionamiento al que nos sometemos muchas veces nosotros mismos. Bueno, que sigas disfrutando de lecturas maravillosas y trayéndonos tus opiniones tan poéticas y llenas de sentimiento. Un abrazo 🙂

    Me gusta

    1. ¡Muchísimas gracias bonica!
      Mi favorito de Shakespeare es Hamlet, me fascina ese libro la verdad, aunque reconozco que ahora a La Tempestad, le he cogido cierto cariño.
      La historia de Atwood, sigue más o menos el mismo patrón por eso es bueno conocer previamente la historia de La Tempestad , para hilar mejor la historia.
      Si te animas ya me dices, ¿vale?
      ¡Un abrazote majetona! 🙂

      Le gusta a 1 persona

  3. Ganas de leer la novela aumentando…xDD. Gran entrada, como siempre. Nos cuentas lo justo para crear ansias, me has dejado intrigadísima con los personajes femeninos. Y lo del rapp? xDDD
    Ya me estaba imaginando que tendría que leer La tempestad antes que este, no soy mucho de Shakespeare pero bueno, tendré que ponerme a ello, todo sea por Atwood!
    Un beso!

    Le gusta a 1 persona

    1. Jajajajaja, ay me lo he pasado genial con este libro Silvia, de verdad, no será mi favorito de Atwood pero esta mujer tiene una capacidad para engancharte, tremenda.
      Con Shakespeare tuve un modo obsesión en mi adolescencia, bastante fino, por eso creo también que he disfrutado más y eso que La Tempestad no es de mis preferidos de Willy.
      ¡Cuéntame si te animas y así comentamos!
      ¡Mil gracias por la visita!
      ¡Besotes!^^

      Le gusta a 1 persona

  4. Cuánto me gustó The Tempest. Cómo olvidar a Caliban, a Ariel, a Próspero… Seguro que leo La semilla de la bruja pues Atwood me tiene “fasciná”. Una entrada original e ingeniosa, a la altura de Will. Un abrazo, eibi!

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Muchísimas gracias Pilar!
      Fíjate que a mi La Tempestad cuando la leí, no me dijo gran cosa, mi favorito de Shakespeare siempre ha sido Hamlet, pero gracias a La semilla de la Bruja le he cogido muchísimo cariño y creo entenderla un poco mejor.
      Con La semilla, te lo vas a pasar pipa, ya verás ^^
      ¡Un abrazo bonita!

      Le gusta a 1 persona

  5. ¡Desconocía que Atwood había escrito un ‘retelling’ de La tempestad!

    No es de mis favoritas de Shakespeare pero, como a ti, también me fascina esa atmósfera onírica repleta de simbolismos. Y que no se encuentre entre lo mejor en el caso de Shakespeare es lo de menos teniendo en cuenta la grandeza de toda su obra.

    Me ha encantado cómo has estructurado esta reseña, es como un puzzle recién terminado, cada pieza en su lugar para satisfacción del lector: los apartados, las citas, las imágenes… todo encaja.

    Y parte de la reseña me ha traído a la memoria nuestras conversaciones sobre la magia del teatro, la poesía… y cómo estuvimos reflexionando sobre esas “falsas cadenas” que son sus composiciones ya que las sentimos más libres que las novelas. Reflexiones que por lo visto ‘La Semilla de la Bruja’ también plantea curiosamente.

    Y como bien apunta Helena, qué cierre. Es como la pincelada final de un cuadro clásico, el broche de oro de la entrada. Fascinante.

    Vaya 2018 te vas a marcar viendo tu enero…

    … y por eso aquí me tendrás durante todo el año, disfrutando de la dulce esclavitud que es querer leer todo lo que publicas.

    ¡Un beso!

    Le gusta a 1 persona

    1. Bueno John, tu final de comentario sí que me ha dejado sin palabras!
      ¡Mil gracias! por tus palabras y tus visitas!
      Como decía en otros comentarios, para mí La Tempestad no ha sido nunca de mis preferidos de William, pero sí que es cierto que tras leer La Semilla de la Bruja, le he cogido muchísimo cariño a esa historia.

      Como hemos comentado tantas veces, el teatro y la poesía, me encantan, me dejan maravillada lo que se puede hacer con ellas, y este libro tiene mucho de eso.
      Al final creo que juega muy bien la mezcla de tragedia, comedia y sentimiento…un gran homenaje a Shakespeare sin duda pero con el toque Atwood original e inteligente! ^^
      En conclusión, que leas el libro jajajaj y así podemos comentar con spoilers xD

      ¡Un besazo John!

      Le gusta a 1 persona

  6. Te he leído muy por encima porque creo que cuanto menos sepa, mejor, pero ya me has liado jajaja. La tempestad es de mis favoritas de William (aunque yo soy muy de sus comedias) y da tantísimo juego porque es una obra tan difícil de categorizar que de la mano de la Atwood puede ser un bombazo. Cuando estuve en la charla habló un poco del proyecto y se la notaba lo bien que se lo había pasado. Así que ya comentaremos cuando la pille.
    Me han encantado las citas de Woolf y Shelley que has escogido. Te ha quedado, como siempre, una entrada genial 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Muchísimas gracias Cris!
      Me acordé de ti mientras leía porque ya habíamos comentado las ganas de esta lectura…No pude resistirme la verdad, tenía muchísima curiosidad porque, cuando leí La Tempestad allá por la adolescencia, no consiguió maravillarme como otras obras de Shakespeare (Hamlet es mi favorito de siempre), hice relectura en Navidad, para refrescar un poco y tras leer La Semilla, reconozco que me ha tocado la fibra.

      Te lo vas a pasar genial con esta lectura, ya verás, esta mujer siempre tiene un as debajo de la manga 😀
      ¡Ya me comentarás qué tal!
      ¡Un besote!

      Me gusta

Los comentarios están cerrados.